Esta lista de los mejores lugares que ver en Palma de Mallorca es perfecta para no perderte nada de una ciudad llena de historia, cultura y rincones con encanto que, estamos seguros, superará todas tus expectativas.
Situada en la isla más grande del archipiélago balear, dentro de Mallorca, y bañada por el Mediterráneo, Palma está considerada como una de las mejores ciudades del mundo para vivir. ¿El motivo? Su privilegiado clima con más de 300 días de sol al año, sus playas de aguas cristalinas, un valioso patrimonio histórico y arquitectónico y un ambiente cosmopolita que combina tradición y modernidad. A todo esto se suma una oferta gastronómica irresistible, donde destacan productos locales como la sobrasada o dulces típicos como la ensaimada.
Para descubrir todos los atractivos turísticos de Palma y disfrutar de sus mejores experiencias, lo ideal es dedicarle al menos un día completo. Lo puedes incluir y ampliar en nuestro IItinerario de 7 días para dar la vuelta a la isla. Para que tu visita a Palma de Mallorca sea mas amena puedes pasarte por Consejos para viajar a Palma de Mallorca
Tabla de contenido
Catedral de Santa María de Palma (La Seu)
Entrar en la Catedral de Santa María de Palma, conocida popularmente como La Seu, es una de las experiencias imprescindibles que ver en Palma de Mallorca. Este imponente templo, el más importante de las Islas Baleares, domina la bahía desde 1229 y se ha convertido en el gran icono de la ciudad.
De estilo gótico levantino, sorprende a primera vista por sus enormes dimensiones y su privilegiada ubicación junto al mar. Uno de sus elementos más impresionantes es su espectacular rosetón central, considerado el mayor del mundo dentro del estilo gótico, con nada menos que 13 metros de diámetro.
Antes de entrar, merece la pena detenerse en el Portal del Mirador, donde podrás apreciar la riqueza decorativa de su fachada. Ya en el interior, la luz se convierte en protagonista: los rayos del sol atraviesan las vidrieras y crean un ambiente único lleno de colores. También destacan sus altísimas columnas, de más de 20 metros, que refuerzan la sensación de amplitud y majestuosidad.
Entre sus espacios más singulares se encuentra la Capilla del Santísimo, obra contemporánea del artista Miquel Barceló, y la intervención realizada por Antoni Gaudí a principios del siglo XX, que aportó un toque modernista a este histórico edificio.
Para entender mejor su historia y todos sus detalles, es muy recomendable reservar una visita guiada en español o comprar la entrada con antelación, especialmente en temporada alta.
Consejo viajero: consulta los horarios actualizados antes de tu visita, ya que pueden variar según la época del año o celebraciones religiosas.

Palacio Real de la Almudaina
Situado junto a la imponente Catedral de Santa María de Palma, el Palacio Real de la Almudaina es uno de los monumentos imprescindibles que ver en Palma de Mallorca. Este elegante edificio, que hoy funciona como residencia de verano de la Familia Real Española, combina historia, arquitectura y unas vistas privilegiadas al mar.
Sus orígenes se remontan al siglo X, cuando era un alcázar musulmán durante la dominación islámica de la isla. Con la conquista cristiana, el palacio fue transformado en una residencia de estilo gótico bajo el reino de Mallorca, manteniendo gran parte de su estructura original hasta la actualidad.
Al cruzar sus murallas, donde destaca la imponente Torre del Homenaje, accederás al encantador Patio del Rey, un espacio que conecta con las distintas salas palaciegas. En su interior, podrás recorrer estancias reales y salones decorados con mobiliario histórico, tapices y obras de arte que reflejan la vida de la corte en distintas épocas.
Uno de los grandes atractivos del palacio es su terraza, desde la que se obtienen magníficas vistas del paseo marítimo y del emblemático Castillo de Bellver.
Consejo práctico: puedes reservar la entrada con antelación para evitar colas, especialmente en temporada alta.
Horario de visita: de martes a domingo, de 10:00 a 18:00.

S’Hort del Rei (Jardines del Rey)
Al terminar la visita al Palacio Real de la Almudaina, una excelente idea es descender hasta los tranquilos S’Hort del Rei, también conocidos como los Jardines del Rey. Este pequeño oasis en pleno centro histórico es perfecto para hacer una pausa y disfrutar de un ambiente relajado.
Antiguamente, estos jardines eran de uso exclusivo para la realeza, pero tras su remodelación se transformaron en un espacio público accesible para todos. Hoy en día, combinan elementos históricos con un diseño elegante que invita a pasear sin prisas.
Uno de sus principales atractivos es el estanque central decorado con esculturas, acompañado por el suave sonido del agua de las fuentes que crea una atmósfera muy agradable. También llama la atención un arco de origen musulmán que recuerda el pasado islámico de la ciudad y aporta un toque histórico único al conjunto.
Consejo viajero: es un lugar ideal para descansar unos minutos durante tu ruta por Palma de Mallorca, especialmente en días calurosos, gracias a sus zonas de sombra y bancos repartidos por todo el jardín.

Centro histórico de Palma de Mallorca
Después de recorrer los jardines de S’Hort del Rei, puedes subir por unas escaleras de piedra que desembocan en el Carrer de l’Estudi General, punto ideal para comenzar una ruta por el casco antiguo, una de las mejores cosas que hacer en Palma de Mallorca.
Este barrio histórico es un auténtico laberinto de calles adoquinadas, patios escondidos y edificios con siglos de historia. En el Carrer de l’Estudi General destacan los elegantes patios de casas señoriales como Can Alemany y Can Ferragut, pequeños oasis de tranquilidad que reflejan la arquitectura tradicional mallorquina.
Siguiendo el paseo por el Carrer de Sant Roc, llegarás al tranquilo jardín del Obispo, desde donde tendrás bonitas vistas a las cubiertas de la Catedral de Santa María de Palma. Muy cerca, en el Carrer d’en Morei, encontrarás otros patios imprescindibles como Can Ordines d’Almandrà y Can Olesa.
La ruta continúa por callejuelas con encanto como Can Anglada y l’Almudaina, donde puedes visitar el patio de Can Oms antes de terminar en la animada Plaza de Santa Eulàlia. Aquí te recomendamos hacer una pausa y probar un típico llonguet con sobrasada en Bar Tony, perfecto para desayunar o merendar.
Si prefieres algo dulce, acércate a Can Joan de s’Aigo, una institución en la ciudad donde podrás degustar una de las mejores ensaimadas de Mallorca. De camino, no te pierdas el precioso patio de Can Vivot y finaliza el recorrido en la popular Plaza d’en Coll.
Consejo viajero: para conocer mejor la historia, curiosidades y rincones ocultos del casco antiguo, es muy recomendable unirte a un free tour guiado en español, una opción perfecta para aprovechar al máximo la visita.

Patios mallorquines
Uno de los grandes descubrimientos al visitar Palma de Mallorca son sus patios mallorquines, auténticas joyas arquitectónicas escondidas en el interior de antiguas casas señoriales. Aunque desde fuera los edificios pueden parecer discretos, en su interior se esconden espacios elegantes que reflejan el esplendor de la nobleza mallorquina de siglos pasados.
Estos patios, que en su día eran el corazón de la vivienda, combinan elementos como arcos de piedra, escaleras monumentales, columnas y detalles decorativos que crean una atmósfera única. Muchos de ellos siguen siendo privados, pero en algunos casos es posible asomarse desde la entrada y admirar su belleza.
En el casco antiguo hay más de 60 patios repartidos por diferentes calles, por lo que descubrirlos se convierte casi en un juego mientras paseas por la ciudad. Entre los más destacados se encuentran el Casal Solleric, el elegante Can Vivot, el histórico Cal Marquès del Reguer o Can Juny, todos ellos ejemplos perfectos de esta tradición arquitectónica.
Consejo viajero: mantente atento a las puertas entreabiertas mientras recorres el centro histórico, ya que muchas veces estos patios pasan desapercibidos y son uno de los secretos mejor guardados de Palma.

Plaza Mayor de Palma
A pocos pasos de la Plaza d’en Coll se encuentra la animada Plaza Mayor de Palma, uno de los espacios más bonitos y concurridos que ver en Palma de Mallorca.
Ubicada en el antiguo convento de San Felipe Neri, esta plaza tiene una historia curiosa, ya que fue sede de la Inquisición hasta 1823. Posteriormente se reformó, adoptando un estilo muy similar al de la Plaza Mayor de Madrid, con soportales, edificios elegantes y contraventanas pintadas de verde que le dan un aire muy característico.
Hoy en día es un lugar lleno de vida, con artistas callejeros, terrazas y un ambiente perfecto para hacer una pausa durante la visita.
Desde aquí puedes continuar por la comercial calle de Sant Miquel, una de las principales arterias de la ciudad, repleta de tiendas, cafeterías y edificios históricos. En esta zona encontrarás lugares tan interesantes como la Basílica de Sant Miquel, el Convento de Sant Antoni o el animado Mercat de l’Olivar, el mercado cubierto más grande de Palma, ideal para descubrir productos locales.
Si te apetece algo dulce, no dejes de entrar en Horno Santo Cristo, famoso por preparar algunas de las mejores ensaimadas de la ciudad.
Consejo viajero: para completar la ruta, puedes comer en restaurantes muy bien valorados como Arume, especializado en cocina japonesa, o Casa Maruka, donde encontrarás propuestas de cocina mallorquina y de temporada.

Plaza de Cort
De camino de vuelta al centro por el animado Carrer de Colom, una de las calles comerciales más transitadas de Palma de Mallorca, pasarás junto a dos curiosos ejemplos de arquitectura modernista: el antiguo edificio de los almacenes El Águila y Can Forteza Rey, dos de las pocas muestras de este estilo en la ciudad.
Siguiendo el paseo llegarás a la emblemática Plaza de Cort, otra de las plazas imprescindibles que ver en Palma. Este espacio, lleno de historia, debe su nombre a la antigua corte feudal que se reunía aquí en el pasado.
La plaza está presidida por el elegante edificio del Ayuntamiento de Palma, construido a mediados del siglo XVII, cuya fachada destaca por su arquitectura tradicional mallorquina y su imponente balcón de madera. Justo enfrente encontrarás uno de los grandes símbolos de la ciudad: un precioso olivo centenario que aporta carácter y encanto a este rincón.
Consejo viajero: es un lugar ideal para hacer una breve parada, disfrutar del ambiente local y continuar la ruta por el casco antiguo.

Fundació Pilar i Joan Miró
Si te interesa el arte, una visita muy recomendable en Palma es la Fundació Pilar i Joan Miró. Este espacio cultural fue el taller del reconocido artista Joan Miró durante sus últimos años de vida y conserva gran parte de su esencia original.
En su interior podrás ver una interesante colección de sus obras, además de conocer más de cerca su proceso creativo en el mismo lugar donde trabajaba. El conjunto incluye también jardines y espacios expositivos que hacen la visita aún más completa.
Entrada: 10 €
Gratis: sábados de 15:00 a 18:00 y el primer domingo de cada mes de 10:00 a 15:00

Baños Árabes de Palma
Otra parada imprescindible en cualquier ruta por Palma de Mallorca son los Baños Árabes de Palma, uno de los pocos vestigios que se conservan del pasado islámico de la ciudad y el mejor ejemplo de esta época.
Ubicados en pleno centro histórico, estos baños datan de entre los siglos X y XII y formaban parte de un conjunto mayor de edificaciones musulmanas. Aunque hoy solo se conserva una parte, su visita permite hacerse una buena idea de cómo eran los antiguos hammams.
Al atravesar su característico portal con arco de herradura, accederás a su espacio más destacado: una sala central de planta cuadrada rodeada por 12 columnas reutilizadas de otras construcciones. Sobre ellas se eleva una cúpula semiesférica con pequeños orificios que dejan pasar la luz, creando una atmósfera muy especial. Esta estancia estaba destinada a los baños calientes.
Consejo viajero: no te pierdas el pequeño jardín que rodea el recinto, perfecto para relajarte unos minutos después de la visita.
Horario de visita:
- De abril a noviembre: de 9:30 a 20:00
- Resto del año: hasta las 19:00

Barrio judío de Palma (El Call)
Al salir de los Baños Árabes de Palma, una de las mejores cosas que hacer en Palma de Mallorca es adentrarte en el antiguo barrio judío, conocido como El Call. Este histórico rincón de la ciudad conserva parte del legado de una comunidad que, durante siglos, formó parte esencial de la vida local.
Pasear por sus estrechas y laberínticas calles es como viajar al pasado. Algunas de las más representativas son las de Sòl, Montesión, del Vent, Torre de l’Amor o Seminari Vell. En la calle Montesión se encontraba la antigua sinagoga, que hoy en día es la Iglesia de Montesión, uno de los puntos clave para entender la transformación del barrio a lo largo del tiempo.
El recorrido puede continuar hasta la histórica Porta d’es Camp, antigua puerta de la muralla que marcaba uno de los accesos a la ciudad.
La historia de este barrio no está exenta de momentos difíciles. Tras la expulsión de los judíos en el siglo XV o su conversión forzosa al cristianismo, muchos mantuvieron sus tradiciones en secreto. Aún hoy, algunos apellidos mallorquines como Miró o Fortesa reflejan la huella de esta comunidad en la isla.
Consejo viajero: si quieres profundizar en la historia y conocer detalles que pasan desapercibidos, es muy recomendable apuntarte a un free tour por la judería de Palma.

Parc de la Mar
Pasear al atardecer por el Parc de la Mar es una de las experiencias más recomendables que hacer en Palma de Mallorca. Situado a los pies de la imponente Catedral de Santa María de Palma y frente a las antiguas murallas medievales, este parque ofrece una de las estampas más icónicas de la ciudad.
El Parc de la Mar destaca por su gran espacio abierto con zonas de césped, perfecto para relajarse, y por su enorme lago de agua salada. En el centro, un potente chorro de agua añade dinamismo al paisaje, mientras que el reflejo de la catedral en el agua crea una imagen espectacular, especialmente al caer el sol.
Desde aquí también tendrás unas vistas privilegiadas del Palacio Real de la Almudaina, lo que convierte este lugar en uno de los mejores puntos para disfrutar tanto de día como de noche.
Consejo viajero: si puedes, visita el parque al atardecer, cuando la luz dorada ilumina la catedral y el ambiente se vuelve aún más especial.

Sa Llotja de Palma de Mallorca
Siguiendo el paseo por el litoral, en pocos minutos llegarás a Sa Llotja de Palma, uno de los edificios más impresionantes que ver en Palma de Mallorca y una auténtica joya del gótico civil en el Mediterráneo.
Construida entre 1420 y 1452 por el arquitecto Guillem Sagrera, esta antigua lonja surgió en plena Edad Media, cuando el puerto de Palma vivía una intensa actividad comercial. El edificio funcionaba como punto de encuentro para los mercaderes, donde se cerraban acuerdos y se impulsaba el comercio marítimo de la ciudad.
Su exterior sobrio contrasta con un interior realmente sorprendente: un gran espacio dividido en tres naves, sostenidas por seis elegantes columnas helicoidales sin capitel que recuerdan a palmeras de piedra. Este diseño evoca inevitablemente a la Lonja de la Seda de Valencia, otra de las grandes obras del gótico civil.
Otro detalle curioso que no debes pasar por alto es la escultura del Ángel Custodio situada sobre la puerta principal, que sostiene una inscripción con el mensaje «Defenedor de la Mercaderia», atribuida también a Sagrera.
Horario de visita: De martes a domingo: de 10:30 a 13:30 y de 17:30 a 23:00
Consejo viajero: si puedes, visita Sa Llotja tanto de día como de noche, cuando la iluminación resalta aún más su belleza arquitectónica.

Plaza Sa Drassana
Muy cerca de Sa Llotja de Palma se encuentra el histórico Consulat de Mar, un elegante edificio del siglo XVII que fue construido por el antiguo Colegio de la Mercancía de Mallorca y que hoy alberga la sede de la Presidencia de las Islas Baleares.
Justo al lado se abre la encantadora Plaza Sa Drassana, una pequeña pero animada plaza que marca el inicio de una de las zonas con más personalidad del centro histórico de Palma de Mallorca.
Desde aquí puedes adentrarte en un entramado de callejuelas llenas de encanto como Montenegro, Sant Feliu, els Apuntadors o la calle de la Pau. Este barrio destaca por su ambiente artístico, con numerosas galerías, tiendas con estilo y algunos de los patios señoriales más bonitos de la ciudad, como el Casal Solleric.
Además, es una zona perfecta para hacer una parada gastronómica. Entre los restaurantes más recomendados se encuentran La Paloma, Tast Club y Ombú.
Consejo viajero: recorre esta zona sin prisas, ya que es ideal para descubrir una cara más local y sofisticada de Palma, lejos de los puntos más turísticos.

Mercado Gastronómico San Juan
¿Necesitas hacer una pausa en tu ruta por Palma de Mallorca? Entonces apunta el Mercado Gastronómico San Juan como una de las mejores opciones donde comer en la ciudad.
Este animado espacio foodie se encuentra dentro del Centro Cultural s’Escorxador, el antiguo matadero reconvertido en un moderno centro cultural. Aquí encontrarás una gran variedad de puestos de comida para todos los gustos: desde tapas y cocina mediterránea hasta opciones internacionales, perfectas para probar diferentes platos en un mismo lugar.
El ambiente es uno de sus grandes atractivos, con un estilo desenfadado y moderno que invita a relajarse, picar algo y disfrutar sin prisas. Es una opción ideal tanto para comer como para cenar o simplemente tomar algo después de un día de turismo.
Consejo foodie: si te gusta el concepto de mercado gastronómico con variedad y buen ambiente, este sitio te encantará.
Si, por el contrario, prefieres una experiencia más tradicional, no puedes dejar de visitar el Mercat de l’Olivar, el mercado más auténtico y popular de Palma, donde descubrir productos locales y la esencia más genuina de la gastronomía mallorquina.

Ca’n Joan de s’Aigo
Y para terminar tu ruta por Palma de Mallorca con un toque dulce, nada mejor que hacer una parada en la histórica Ca’n Joan de s’Aigo. Esta emblemática chocolatería es todo un referente en la isla y uno de los lugares más famosos donde probar la auténtica ensaimada mallorquina.
Con más de tres siglos de historia, este local conserva un ambiente tradicional que te transporta a otra época. Aquí podrás degustar uno de los grandes orgullos gastronómicos de Mallorca, con opciones para todos los gustos: desde la ensaimada clásica espolvoreada con azúcar glas hasta versiones rellenas de nata, crema, albaricoque o chocolate.
Consejo foodie: acompaña tu ensaimada con un chocolate caliente o un café para una experiencia aún más completa.
Para muchos viajeros (y también para nosotros), visitar Ca’n Joan de s’Aigo no es solo una parada gastronómica, sino una de las mejores cosas que hacer en Palma de Mallorca.
Es Baluard Museo de Arte Moderno y Contemporáneo
Este espacio cultural se encuentra sobre una parte de la antigua muralla defensiva de la ciudad, lo que ya de por sí lo convierte en un lugar especial. Su arquitectura combina a la perfección elementos históricos con un diseño contemporáneo, creando un entorno único para disfrutar del arte.
En su interior alberga una interesante colección de pintura y escultura con obras de artistas de renombre como Joan Miró, Pablo Picasso o Miquel Barceló, además de exposiciones temporales que suelen instalarse en los antiguos depósitos de agua del siglo XVII.
Sin embargo, uno de sus mayores atractivos no está solo dentro del museo. Desde su terraza y desde el mirador gratuito situado antes de la entrada, podrás disfrutar de unas vistas espectaculares de Palma, con el mar, la catedral y el paseo marítimo como protagonistas.
Horario de visita:
- De martes a sábado: de 10:00 a 20:00
- Domingos: de 10:00 a 15:00
Consejo viajero: si no tienes tiempo para visitar el museo, al menos acércate al mirador gratuito para disfrutar de una de las mejores panorámicas de la ciudad.

Barrio de Santa Catalina
Desde Es Baluard Museo de Arte Moderno y Contemporáneo puedes acceder fácilmente al animado Barrio de Santa Catalina, uno de los lugares imprescindibles que ver en Palma de Mallorca.
Este antiguo barrio de pescadores ha experimentado una gran transformación en los últimos años hasta convertirse en una de las zonas más modernas y con más personalidad de la ciudad, conocido por muchos como el “SoHo balear”. Sus calles, llenas de casas blancas con persianas de colores, crean un ambiente muy fotogénico y agradable para pasear.
Santa Catalina destaca por su mezcla de tradición y modernidad, con una amplia oferta cultural y gastronómica. Aquí encontrarás galerías de arte, cafeterías con encanto y algunos de los mejores restaurantes de Palma. Uno de sus puntos clave es el Mercado de Santa Catalina, perfecto para descubrir productos locales como la sobrasada o disfrutar de comida casera.
Si prefieres explorar más opciones gastronómicas, también puedes probar restaurantes muy populares como Duke, Naan Street Food o La Fabrique.
Después de comer, una buena idea es caminar hasta la calle Industria para ver sus característicos molinos de viento, un curioso vestigio del pasado de la ciudad. Y si te apetece ir de compras, puedes continuar hasta la Avenida Jaime III, una de las principales arterias comerciales de Palma.
Consejo viajero: Santa Catalina es también uno de los mejores barrios para salir a cenar o tomar algo por la noche, gracias a su ambiente animado y cosmopolita.

Paseo Marítimo de Palma
Recorrer el Paseo Marítimo de Palma, que transcurre a lo largo de la Avenida Gabriel Roca, es otra de las mejores cosas que hacer en Palma de Mallorca. Este agradable paseo junto al mar es perfecto tanto para caminar como para hacer deporte mientras disfrutas de unas vistas privilegiadas.
Puedes comenzar la ruta en la Dársena de Can Barberá, una zona más tranquila reservada para pequeñas embarcaciones, y continuar hacia el gran puerto deportivo de Palma, donde destacan los numerosos barcos de recreo y lujosos yates que le dan un aire muy exclusivo.
El recorrido sigue por la avenida, pasando junto a las murallas del siglo XVI que rodean el Es Baluard Museo de Arte Moderno y Contemporáneo, hasta llegar a la playa de Can Pere Antoni, una de las más cercanas al centro.
Además de su atractivo paisajístico, esta zona concentra buena parte del ocio nocturno de Palma. Aquí encontrarás beach clubs como Anima Beach, discotecas emblemáticas como Tito’s y locales con música en directo como Garito Café.
Consejo viajero: desde el Paseo Marítimo puedes reservar diferentes excursiones en barco por la bahía de Palma, incluyendo opciones en catamarán al atardecer o rutas hasta la Playa de Illetas, famosa por sus aguas cristalinas y ambiente exclusivo.

Iglesia de Cristal (La Porciúncula)
Aunque el casco histórico de Palma de Mallorca está lleno de iglesias centenarias, te recomendamos salir un poco del centro para descubrir un templo muy diferente: la Iglesia de la Porciúncula, conocida popularmente como la Iglesia de Cristal.
Ubicada en la zona de El Arenal, esta iglesia rompe con la estética tradicional. Fue construida en 1968 y destaca por su diseño moderno, convirtiéndose en uno de los templos más singulares de Mallorca.
Su principal atractivo son sus 39 vidrieras de colores, que envuelven el edificio y crean un juego de luces espectacular en el interior. Cuando la luz del sol atraviesa los cristales, el espacio se llena de tonalidades cambiantes que generan una atmósfera casi mágica y muy diferente a la de cualquier iglesia convencional.
Además, en su recinto encontrarás un pequeño museo con piezas antiguas relacionadas con la orden franciscana, lo que añade un interesante componente histórico a la visita.
Consejo viajero: intenta visitarla en horas de buena luz para disfrutar al máximo del efecto de las vidrieras.

Castillo de Bellver
El Castillo de Bellver es uno de los lugares más bonitos que ver en Palma de Mallorca. Situado a unos 3 kilómetros del centro, se alza sobre una colina rodeada de bosque a 112 metros sobre el nivel del mar, ofreciendo unas vistas espectaculares de la ciudad y la bahía.
Construido a principios del siglo XIV, este castillo de estilo gótico es único en España gracias a su original planta circular. Su estructura incluye tres torres adosadas y una gran torre del homenaje, también circular, pero separada del edificio principal, lo que le da un aspecto muy singular.
Merece mucho la pena entrar para descubrir su impresionante patio central circular, uno de los espacios más llamativos del castillo, y recorrer el Museo de Historia de la Ciudad que alberga en su interior. Además, desde su terraza podrás disfrutar de algunas de las mejores panorámicas de Palma, el puerto y el Mediterráneo.
Consejo viajero: la forma más cómoda de llegar es en autobús turístico, que te deja prácticamente en la entrada. También puedes optar por transporte público y completar el último tramo con una caminata de unos 20 minutos.
Horario de visita:
- De abril a septiembre: martes a sábado de 10:00 a 19:00, domingos de 10:00 a 15:00
- Resto del año: cierra una hora antes

Playas que visitar en Palma de Mallorca
Después de recorrer todos los imprescindibles culturales y gastronómicos de Palma de Mallorca, no hay mejor forma de terminar la visita que disfrutando de un buen chapuzón en alguna de sus playas.
Entre las mejores playas urbanas que visitar en Palma destacan la 📍Playa de Palma, ideal por su extensión y servicios, 📍Ciudad Jardín, más tranquila y local, 📍Cala Mayor, perfecta para combinar playa y ambiente, 📍Can Pere Antoni, muy cercana al centro, y Illetas, famosa por sus aguas cristalinas. Todas ellas cuentan con buenas conexiones en transporte público y están a pocos minutos del centro.
Consejo viajero: si viajas en temporada alta, intenta llegar temprano a las calas más famosas, ya que el acceso suele ser limitado y se llenan con facilidad.


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