Mallorca es uno de los destinos más espectaculares del Mediterráneo para quienes buscan playas y calas de aguas cristalinas. La isla cuenta con una enorme variedad de rincones junto al mar: desde largas playas de arena blanca con todos los servicios hasta pequeñas calas escondidas entre acantilados y pinares que parecen auténticos paraísos naturales.
Uno de los grandes atractivos de Mallorca es precisamente esa diversidad. En el sur y el este se encuentran muchas de las calas más famosas, con aguas turquesas y arena fina, mientras que en la Serra de Tramuntana, al norte y oeste, aparecen playas más salvajes rodeadas de montañas y paisajes espectaculares.
En esta guía hemos seleccionado algunas de las mejores playas de Mallorca, que puedes incluir a nuestro Itinerario de 7 días para dar la vuelta a la isla, combinando lugares muy conocidos con otras calas menos masificadas que merecen la pena descubrir. Un recorrido perfecto para disfrutar del mar, relajarse al sol y conocer algunos de los paisajes más bonitos de la isla.
Listado de las mejores playas:
Playa Es Carbó
La Playa de Es Carbó es una de las playas vírgenes más bonitas de Mallorca y uno de esos lugares que aún conservan una sensación de naturaleza intacta. Situada cerca de Colònia de Sant Jordi, en la costa sur de la isla, esta extensa playa destaca por su arena blanca, aguas cristalinas y un entorno completamente natural.
A diferencia de muchas playas más urbanizadas, Es Carbó permanece prácticamente sin construcciones ni grandes servicios turísticos. Esto contribuye a que el paisaje se mantenga muy auténtico y a que el ambiente sea mucho más tranquilo.
La playa es una amplia franja de arena fina bañada por aguas transparentes y poco profundas, ideales para nadar o simplemente relajarse frente al mar. En días despejados incluso es posible ver la silueta del archipiélago de Cabrera en el horizonte.
Es Carbó es un destino perfecto para quienes buscan desconectar, disfrutar del mar con calma y descubrir una de las playas más naturales de Mallorca. Aquí no hay grandes hoteles ni chiringuitos multitudinarios, solo el sonido del mar, la brisa mediterránea y un paisaje que parece permanecer intacto con el paso del tiempo.
Cómo llegar:
Llegar a Es Carbó forma parte de la experiencia, ya que esta playa se mantiene bastante virgen precisamente porque no tiene acceso directo en coche.
La forma más habitual de llegar es desde Colònia de Sant Jordi, en el sur de Mallorca. Desde el puerto o el paseo marítimo comienza un sendero costero bien señalizado que recorre el litoral. El camino es sencillo y transcurre junto al mar, pasando primero por la playa de Es Dolç y después por Es Caragolí.
El trayecto hasta Es Carbó dura aproximadamente 30-40 minutos caminando, dependiendo del ritmo. El sendero es bastante fácil, aunque conviene llevar agua, protección solar y calzado cómodo, especialmente en los meses de verano.
Otra opción menos habitual es acceder caminando desde Ses Salines o la zona de Es Caragol, aunque el recorrido suele ser más largo.
Precisamente este pequeño paseo es lo que hace que Es Carbó conserve su ambiente tranquilo y natural, convirtiéndola en una de las playas más bonitas y menos urbanizadas del sur de Mallorca.

Cala Llombards
En la costa sureste de Mallorca se encuentra Cala Llombards, una pequeña cala de gran belleza natural que destaca por sus aguas cristalinas y su entorno tranquilo. Aunque no es una de las más grandes de la isla, su paisaje y su ambiente acogedor la convierten en una de las calas más apreciadas de esta zona del litoral mallorquín.
La cala está rodeada por acantilados y pinares, lo que crea un paisaje muy protegido del viento y del oleaje. Este entorno natural hace que sus aguas suelan ser calmadas y transparentes, ideales tanto para nadar como para practicar snorkel y observar la vida marina.
La playa, de arena clara y tamaño reducido, resulta muy agradable para pasar unas horas de descanso junto al mar. Además, el contraste entre el azul intenso del agua, las rocas claras y la vegetación mediterránea crea un paisaje muy fotogénico.
Durante los meses de verano puede recibir bastantes visitantes, pero fuera de temporada mantiene un ambiente mucho más tranquilo y familiar, perfecto para quienes buscan disfrutar del mar en un entorno natural sin grandes multitudes.
Muy cerca de la cala también se pueden encontrar pequeños senderos que recorren la costa y permiten descubrir otros rincones interesantes del litoral. Estos paseos ofrecen vistas espectaculares del Mediterráneo y de los acantilados que caracterizan esta parte de Mallorca.
Por su belleza, su entorno natural y sus aguas transparentes, Cala Llombards es una de esas calas que demuestran por qué Mallorca es famosa por sus paisajes costeros.
Cómo llegar:
Llegar a Cala Llombards es bastante sencillo, ya que se encuentra en la zona sureste de Mallorca, cerca del municipio de Santanyí.
La forma más fácil es en coche. Desde Santanyí solo hay que seguir las indicaciones hacia Cala Llombards, y en unos 10 minutos se llega al pequeño núcleo residencial situado junto a la cala. Una vez allí, hay varias calles donde se puede aparcar cerca de la playa, aunque en verano conviene llegar temprano porque el espacio es limitado.
Desde la zona de aparcamiento solo hay que caminar unos pocos minutos para bajar hasta la cala, donde encontrarás su característica playa de arena blanca rodeada de acantilados y pinos.
Otra opción interesante es combinar la visita con un paseo hasta el cercano mirador de Es Pontàs, un famoso arco natural de roca situado a pocos minutos en coche o a unos 20-25 minutos caminando.
Gracias a su fácil acceso y a su espectacular entorno, Cala Llombards se ha convertido en una de las calas más bonitas y populares del sureste de Mallorca.

Cala Agulla
En el noreste de Mallorca, cerca de la localidad de Capdepera, se encuentra Cala Agulla, una de las playas más bonitas y mejor conservadas de esta parte de la isla. Rodeada de pinares, dunas y montañas, esta playa ofrece un paisaje natural que combina perfectamente el mar Mediterráneo con la vegetación típica de la costa mallorquina.
Cala Agulla destaca por su arena fina y clara, así como por sus aguas transparentes de tonos turquesa. Estas características la convierten en un lugar ideal tanto para nadar como para disfrutar de actividades acuáticas.
Gracias a la claridad del agua y a la riqueza de su entorno marino, la playa es muy popular entre quienes practican snorkel, ya que permite observar peces y pequeños fondos rocosos cerca de la orilla. También es habitual ver visitantes practicando paddle surf o simplemente disfrutando del mar en un entorno natural privilegiado.
El área que rodea la playa forma parte de un espacio natural protegido, lo que ha permitido conservar el paisaje prácticamente intacto. Además, varios senderos recorren los pinares cercanos y ofrecen la posibilidad de explorar la zona a pie mientras se disfruta de vistas del litoral.
A pesar de ser una playa bastante conocida, su amplitud y su entorno natural hacen que siga siendo uno de los mejores lugares del noreste de Mallorca para disfrutar del mar.
Cómo llegar
Llegar a Cala Agulla es bastante sencillo, ya que se encuentra muy cerca del municipio de Cala Ratjada, en el noreste de Mallorca.
La forma más cómoda de llegar es en coche. Desde el centro de Cala Ratjada solo hay que seguir las indicaciones hacia Cala Agulla y en pocos minutos se llega al aparcamiento situado junto a la playa. Este parking es de pago durante la temporada alta, pero permite acceder a la playa caminando en apenas 2 o 3 minutos.
También es posible llegar caminando desde Cala Ratjada, en un agradable paseo de unos 15-20 minutos siguiendo un sendero que atraviesa una zona de pinar y dunas.
Además, Cala Agulla está rodeada por un entorno natural protegido, por lo que muchos visitantes aprovechan la zona para hacer pequeñas rutas o caminar por los senderos cercanos con bonitas vistas al mar.
Gracias a su fácil acceso, su gran extensión de arena y sus aguas turquesas, Cala Agulla es una de las playas más bonitas y populares del norte de Mallorca.

Playa de Formentor
La Playa de Formentor es una de las playas más famosas y elegantes de Mallorca. Situada en el extremo norte de la isla, en la espectacular península del Cap de Formentor, este arenal combina aguas cristalinas, naturaleza y un entorno montañoso que la convierte en un lugar realmente especial.
La playa se caracteriza por su arena fina y clara, así como por sus aguas tranquilas y transparentes. La bahía está protegida por montañas y pinares, lo que hace que el mar suela estar en calma y resulte perfecto para nadar con tranquilidad.
Uno de los elementos que más destacan de esta playa es el bosque de pinos que llega prácticamente hasta la orilla, proporcionando zonas de sombra natural y creando un paisaje muy característico del norte de Mallorca.
Gracias a las condiciones del mar, la playa es ideal para actividades como kayak, paddle surf o snorkel, permitiendo explorar la costa y disfrutar de las vistas hacia los acantilados del cercano Cabo de Formentor.
Durante décadas, este lugar ha sido considerado uno de los rincones más exclusivos de la isla, en parte por la presencia del histórico Hotel Formentor, que durante años fue refugio de artistas, escritores y personalidades internacionales.
A pesar de su popularidad, el paisaje natural que la rodea sigue siendo uno de los más bonitos de Mallorca, convirtiendo la Playa de Formentor en una parada imprescindible para quienes visitan el norte de la isla.
Cómo llegar:
La Playa de Formentor se encuentra en el extremo norte de Mallorca, en la península de Formentor, cerca del municipio de Pollença. Llegar hasta ella es parte de la experiencia, ya que el recorrido ofrece algunos de los paisajes más espectaculares de la isla.
La forma más habitual de llegar es en coche desde el Puerto de Pollença. Desde allí hay que seguir la carretera Ma-2210, una ruta panorámica llena de curvas y miradores que atraviesa la península. El trayecto dura aproximadamente 25-30 minutos.
En temporada alta (especialmente en verano) el acceso en coche puede estar restringido en ciertas horas del día para proteger el entorno natural. En esos casos se puede utilizar el bus lanzadera que sale desde el Puerto de Pollença o desde algunos aparcamientos habilitados.
Otra opción muy popular es llegar en barco desde el Puerto de Pollença, una excursión que permite disfrutar de la costa desde el mar y que suele ser muy recomendable.
Gracias a su entorno natural, su larga franja de arena y las aguas tranquilas rodeadas de pinos, la Playa de Formentor es una de las playas más espectaculares de Mallorca.

Puerto de Cala Figuera
En el sureste de Mallorca se encuentra Cala Figuera, uno de los puertos pesqueros más pintorescos y auténticos de la isla. A diferencia de otros lugares más turísticos, este pequeño puerto conserva un ambiente tranquilo y tradicional que refleja la esencia marinera de Mallorca.
El puerto se adentra en tierra formando una estrecha entrada de mar rodeada de casitas blancas de pescadores, pequeños embarcaderos y barcas amarradas. Este conjunto crea una estampa muy característica que parece detenida en el tiempo.
Durante siglos, Cala Figuera ha sido un importante punto de actividad pesquera, y todavía hoy es posible ver a los pescadores trabajando o preparando sus redes junto a las barcas. Este ambiente cotidiano le da al lugar un carácter muy auténtico.
El paseo que bordea el puerto es uno de los grandes atractivos del lugar. Desde aquí se pueden contemplar las embarcaciones, los reflejos del agua en las fachadas blancas y el ir y venir de pequeñas barcas que entran y salen del puerto.
Aunque Cala Figuera no tiene una gran playa en su interior, su belleza radica precisamente en su atmósfera tradicional y en su paisaje portuario, que muchos consideran uno de los más bonitos de Mallorca.
Además, su ubicación la convierte en un buen punto de partida para explorar otras calas cercanas del sureste de la isla.
Para quienes buscan descubrir la Mallorca más marinera y auténtica, el Puerto de Cala Figuera es uno de esos lugares que merece la pena visitar con calma, cámara en mano y disfrutando del ritmo pausado del Mediterráneo.
Cómo llegar:
El Puerto de Cala Figuera se encuentra en el sureste de Mallorca, muy cerca del municipio de Santanyí. Aunque no es una playa propiamente dicha, es uno de los puertos pesqueros más bonitos y pintorescos de la isla, con sus tradicionales casas blancas y barcas amarradas junto al agua.
La forma más fácil de llegar es en coche desde Santanyí, ya que el trayecto dura apenas 10 minutos siguiendo las indicaciones hacia Cala Figuera. Una vez en el pueblo, se puede aparcar en las calles cercanas o en pequeños aparcamientos habilitados.
Desde el centro del pueblo solo hay que caminar unos minutos hasta el puerto natural, donde comienza un agradable paseo junto al agua que permite disfrutar del ambiente tranquilo del lugar y de las vistas de las barcas y los acantilados.
Muchos viajeros aprovechan la visita para recorrer los miradores y senderos cercanos, desde donde se obtienen bonitas vistas de esta cala natural que se adentra en la costa como un pequeño fiordo mediterráneo.

Cala Tuent
En plena Serra de Tramuntana, una de las zonas más espectaculares y salvajes de Mallorca, se encuentra Cala Tuent, una playa que destaca por su entorno natural prácticamente intacto. Alejada de las zonas más turísticas y rodeada de montañas, esta cala ofrece una experiencia diferente para quienes buscan tranquilidad y paisajes impresionantes.
A diferencia de muchas playas de arena de la isla, Cala Tuent es una playa de cantos rodados, lo que contribuye a que sus aguas sean especialmente limpias y transparentes. El color azul profundo del mar contrasta con el verde de la vegetación y las montañas que rodean la cala, creando un paisaje muy característico de la costa de la Tramuntana.
Uno de los aspectos más atractivos de este lugar es su atmósfera aislada y tranquila. La cala está relativamente apartada y el acceso requiere recorrer carreteras de montaña, lo que hace que el número de visitantes sea menor que en otras playas más accesibles.
Desde la orilla se pueden contemplar algunos de los picos más altos de Mallorca, como el Puig Major, que domina el paisaje de esta parte de la isla. Este entorno montañoso aporta una sensación de naturaleza salvaje poco habitual en destinos de playa.
Cala Tuent es perfecta para quienes desean desconectar, nadar en aguas cristalinas y disfrutar de uno de los paisajes más auténticos de Mallorca.
Cómo llegar:
Llegar a Cala Tuent es toda una aventura y forma parte del encanto de esta playa situada en plena Serra de Tramuntana, en la costa noroeste de Mallorca.
La forma más habitual de llegar es en coche desde Sóller o Port de Sóller. Desde allí hay que seguir la carretera MA-10, una de las rutas panorámicas más espectaculares de la isla. El trayecto atraviesa montañas, miradores y numerosos tramos con curvas hasta llegar al desvío hacia Cala Tuent. Desde Sóller el recorrido dura aproximadamente 1 hora.
Otra opción muy popular es llegar en barco desde el Port de Sóller, especialmente durante los meses de verano. Esta alternativa permite disfrutar de la costa de la Tramuntana desde el mar y evitar las carreteras de montaña.
Una vez en la zona, hay un pequeño aparcamiento cerca de la playa, desde donde solo hay que caminar unos minutos hasta la cala.
Gracias a su entorno natural rodeado de montañas y a su ambiente tranquilo, Cala Tuent es una de las playas más especiales y menos urbanizadas de Mallorca.

Cala Na Clara
En la costa noreste de Mallorca, cerca de la zona de Betlem y el Parque Natural de la Península de Llevant, se encuentra Cala Na Clara, una pequeña cala virgen que destaca por su belleza natural y su ambiente salvaje.
El acceso a esta cala no es tan sencillo como en otras playas de la isla. Para llegar hasta ella es necesario realizar una caminata por senderos naturales, lo que hace que el número de visitantes sea reducido. Precisamente esta dificultad de acceso es lo que ha permitido conservar el lugar prácticamente intacto.
La cala combina zonas de roca y pequeñas áreas de grava, con aguas de un intenso color azul turquesa que invitan a nadar o practicar snorkel. El entorno, dominado por montañas, vegetación mediterránea y acantilados, transmite una sensación de aislamiento muy especial.
Para los viajeros que disfrutan explorando lugares menos conocidos, Na Clara es una auténtica joya escondida en el litoral mallorquín.
Cómo llegar:
Llegar a Cala Na Clara requiere un pequeño esfuerzo, pero precisamente eso es lo que hace que esta cala del noreste de Mallorca mantenga un ambiente muy natural y poco masificado.
La forma más habitual de llegar es en coche hasta el pueblo de Betlem, situado cerca de Colònia de Sant Pere, en la zona de Artà. Desde Betlem comienza el acceso a pie hacia la cala.
Desde el final del pueblo hay que seguir un sendero que atraviesa una zona natural de matorral y costa rocosa. El camino no está completamente señalizado y tiene algunos tramos irregulares, por lo que es recomendable llevar calzado cómodo y agua.
El recorrido dura aproximadamente 25-30 minutos caminando hasta llegar a Cala Na Clara. El último tramo desciende hacia la cala, donde aparece esta pequeña playa de aguas muy claras y rodeada de naturaleza.
Aunque el acceso requiere caminar un poco, el esfuerzo merece la pena: Cala Na Clara es uno de los rincones más salvajes y menos conocidos de Mallorca.

Cala Torta
En el noreste de Mallorca, dentro del municipio de Artà, se encuentra Cala Torta, una de las playas más amplias y naturales de esta parte de la isla. A diferencia de muchas calas pequeñas rodeadas de acantilados, Cala Torta destaca por su gran extensión de arena clara y su entorno abierto y salvaje.
La playa está rodeada por colinas cubiertas de vegetación mediterránea y pequeñas dunas que refuerzan su carácter natural. Este paisaje relativamente intacto ha permitido que Cala Torta conserve un ambiente mucho más tranquilo que otras playas más urbanizadas.
El mar aquí suele mostrar intensos tonos azules y turquesa, aunque al estar abierta al Mediterráneo a veces presenta algo más de oleaje que otras calas protegidas. Precisamente por eso es un lugar muy apreciado por quienes disfrutan de playas más naturales y menos masificadas.
Gracias a su amplitud y a su entorno poco urbanizado, Cala Torta es una excelente opción para quienes desean pasar un día de playa en un lugar donde la naturaleza sigue siendo la protagonista.
Cómo llegar:
Llegar a Cala Torta es bastante sencillo y forma parte del encanto de esta playa situada en el municipio de Artà, en la costa noreste de Mallorca.
La forma más habitual de llegar es en coche desde el pueblo de Artà. Desde allí hay que seguir las indicaciones hacia Cala Torta por una carretera local que atraviesa una zona rural y montañosa. El trayecto dura aproximadamente 20 minutos.
El último tramo del recorrido se realiza por una carretera estrecha y parcialmente sin asfaltar, por lo que conviene conducir con precaución, aunque normalmente es accesible para la mayoría de vehículos.
Al llegar encontrarás un pequeño aparcamiento cerca de la playa, desde donde solo hay que caminar unos minutos para llegar a la arena.
Gracias a su entorno natural y a su aspecto salvaje, Cala Torta es una de las playas más auténticas del noreste de Mallorca, perfecta para quienes buscan paisajes naturales y menos urbanizados.

Caló des Moro
En la costa sureste de Mallorca, escondida entre acantilados, se encuentra Caló des Moro, una de las calas más famosas y fotografiadas de la isla. Su espectacular combinación de aguas turquesas, acantilados y entorno natural la ha convertido en un icono de Mallorca, especialmente en redes sociales.
Se trata de una cala virgen de apenas unos 40 metros de longitud, rodeada por altos acantilados que crean un paisaje impresionante y protegen el agua, que suele ser muy tranquila y transparente. El contraste entre el azul intenso del mar, las rocas claras y la vegetación mediterránea crea una escena que parece sacada de una postal.
Sin embargo, llegar hasta Caló des Moro requiere algo de esfuerzo. Desde el aparcamiento más cercano hay que caminar unos 30 minutos y, en el tramo final, descender por una escalera empinada que puede resultar complicada para quienes tienen vértigo. Aun así, la belleza del lugar hace que el recorrido merezca la pena.
Durante los meses de verano la cala suele estar bastante concurrida, en parte debido a su popularidad. Por eso, lo ideal es visitarla a primera hora de la mañana o fuera de temporada para disfrutar de su ambiente natural con mayor tranquilidad.
Muy cerca de aquí se encuentra Cala s’Almunia, situada a unos diez minutos caminando. Este pequeño rincón combina rocas, embarcaderos tradicionales y zonas de baño de aguas cristalinas, siendo un lugar perfecto para practicar snorkel.
Para quienes prefieren una playa más accesible, otra opción cercana es Cala Llombards, que cuenta con aparcamiento a pocos metros de la arena.
También existe la posibilidad de contemplar estas calas desde el mar mediante excursiones en barco, que recorren la costa y permiten admirar desde otra perspectiva lugares como Caló des Moro, Cala s’Almunia o Ses Covetes.
Cómo llegar:
Llegar a Cala des Moro requiere caminar un poco, pero el esfuerzo merece totalmente la pena para descubrir una de las calas más espectaculares de Mallorca.
La forma más habitual de llegar es en coche hasta el pueblo de Santanyí y desde allí continuar en dirección a Cala Llombards. Cerca de la urbanización hay varias zonas donde se puede aparcar, aunque en verano suelen llenarse con rapidez.
Desde el aparcamiento comienza un sendero de unos 10-15 minutos a pie que atraviesa una zona natural entre pinares. El último tramo es una bajada por un camino algo empinado y con rocas, por lo que es recomendable llevar calzado cómodo.
Tras el descenso aparece Cala des Moro, una pequeña cala rodeada de acantilados y aguas turquesas que se ha convertido en uno de los paisajes más fotografiados de la isla.
Debido a su tamaño reducido y a su popularidad, lo más recomendable es llegar temprano, especialmente durante los meses de verano.

Cala Pi
En la costa sur de Mallorca se encuentra Cala Pi, una de las calas más bonitas y fotogénicas de la isla. Esta pequeña playa se sitúa al fondo de una estrecha entrada de mar rodeada por altos acantilados cubiertos de vegetación.
La cala cuenta con arena clara y aguas turquesas, creando un paisaje que recuerda a las clásicas postales mediterráneas. Gracias a la protección natural de los acantilados, el mar suele estar bastante tranquilo, lo que la convierte en un lugar ideal para nadar.
Para llegar hasta la playa es necesario descender una larga escalera que atraviesa el acantilado, pero el esfuerzo merece la pena cuando aparece ante los ojos el espectacular paisaje de la cala.
En uno de los extremos de los acantilados se encuentra una antigua torre de vigilancia, construida siglos atrás para proteger la costa de los ataques piratas.
La belleza del lugar y su entorno natural hacen que Cala Pi sea una de las calas más populares entre fotógrafos y viajeros que recorren el sur de Mallorca.
Cómo llegar:
Llegar a Cala Pi es bastante sencillo, ya que se encuentra junto al pequeño pueblo del mismo nombre, en la costa sur de Mallorca.
La forma más cómoda es en coche desde Palma, siguiendo la carretera MA-19 en dirección a Llucmajor y después continuando hacia Cala Pi. El trayecto dura aproximadamente 40-45 minutos desde la capital de la isla.
Al llegar al pueblo encontrarás zonas de aparcamiento cerca del mirador y de la entrada a la playa. Desde allí hay que bajar a pie por una larga escalera de piedra con más de 100 escalones, que desciende entre acantilados hasta la cala.
Aunque la bajada es sencilla, hay que tener en cuenta que después habrá que subir las escaleras para regresar.
El acceso termina en una pequeña playa de arena rodeada de acantilados y pinares, uno de los paisajes más característicos de la costa sur de Mallorca.

Es Trenc
Si buscas una playa espectacular sin tener que caminar largos senderos, Es Trenc es una de las mejores opciones de Mallorca. Situada cerca de Ses Salines, esta playa es famosa por sus aguas turquesas y su extensa franja de arena blanca, que recuerda a muchos paisajes del Caribe.
Con casi dos kilómetros de longitud, Es Trenc es una de las playas más largas y naturales de la isla. A diferencia de otras zonas del litoral mallorquín, aquí el paisaje se mantiene bastante salvaje, con dunas, vegetación mediterránea y un horizonte abierto al mar.
Antes de llegar a la playa es posible ver las salinas de Es Trenc, donde todavía se produce la conocida sal marina de Mallorca. Muchos visitantes aprovechan para detenerse en esta zona y conocer el proceso tradicional de extracción de la sal, además de comprar algunos productos locales.
Una vez en la playa, lo primero que suele sorprender es el intenso color turquesa del agua, que contrasta con la arena clara y crea uno de los paisajes costeros más impresionantes de Mallorca.
A diferencia de muchas calas pequeñas, Es Trenc cuenta con algunos servicios, como restaurantes y zonas de descanso, lo que la convierte en una opción ideal para pasar todo el día disfrutando del mar.
Cómo llegar:
Llegar a Es Trenc es bastante sencillo, ya que se encuentra en la costa sur de Mallorca, entre las localidades de Campos y Colònia de Sant Jordi.
La forma más habitual es en coche desde Palma, siguiendo la carretera MA-19 en dirección a Campos y después las indicaciones hacia Ses Covetes o Colònia de Sant Jordi. El trayecto dura aproximadamente 45 minutos.
Existen varios accesos a la playa, aunque uno de los más utilizados es el de Ses Covetes, donde hay un aparcamiento cercano desde el que se puede caminar unos minutos hasta la arena. También es posible acceder desde Colònia de Sant Jordi, caminando por la playa.
Es importante tener en cuenta que gran parte del aparcamiento es de pago, especialmente en temporada alta, ya que Es Trenc forma parte de un espacio natural protegido.
Una vez allí, podrás disfrutar de una de las playas más famosas de Mallorca, conocida por su larga extensión de arena blanca y sus aguas turquesas que recuerdan a paisajes caribeños.

Cala Varques (Manacor)
En la costa este de Mallorca, cerca de Calas de Mallorca y dentro del municipio de Manacor, se encuentra Cala Varques, una de las calas vírgenes más espectaculares y mejor conservadas de la isla. Alejada de grandes urbanizaciones y con un acceso algo complicado, este rincón natural es perfecto para quienes buscan una playa tranquila y salvaje.
Al llegar, el paisaje sorprende por su belleza: arena blanca y fina, aguas de un intenso color turquesa y acantilados cubiertos de vegetación que enmarcan la cala. El mar suele ser muy transparente, lo que convierte este lugar en un destino ideal para nadar o simplemente disfrutar de la tranquilidad del entorno.
Uno de los grandes atractivos de Cala Varques es su riqueza natural tanto en superficie como bajo el agua. La zona alberga uno de los conjuntos de cuevas submarinas más grandes de Europa, lo que la convierte en un lugar muy apreciado por los aficionados al buceo y al snorkel.
Además, desde la playa parte un pequeño sendero que conduce hasta Es Caló Blanc, un rincón cercano donde se puede observar un impresionante arco natural de roca formado por la erosión del mar. Este paisaje se ha convertido en uno de los puntos más fotogénicos de la zona.
Para quienes disfrutan explorando calas poco conocidas, la costa cercana también esconde otras pequeñas playas aún más discretas en dirección a Felanitx, donde la naturaleza sigue siendo la gran protagonista.
Gracias a su carácter virgen, sus aguas cristalinas y su ambiente tranquilo, Cala Varques es uno de los lugares más especiales para descubrir la Mallorca más salvaje y natural.
Cómo llegar:
Llegar a Cala Varques, situada en el municipio de Manacor, requiere caminar un poco, pero eso es precisamente lo que permite que esta cala conserve un ambiente bastante natural y poco urbanizado.
La forma más habitual de llegar es en coche desde Porto Cristo o Cales de Mallorca, siguiendo la carretera MA-4014 que conecta ambas zonas. A lo largo de la carretera hay varios puntos donde los visitantes suelen dejar el coche en los márgenes o en pequeños aparcamientos improvisados.
Desde allí comienza un sendero a pie de unos 20-30 minutos que atraviesa una zona de pinar y terreno natural hasta llegar a la cala. El camino es relativamente sencillo, aunque conviene llevar calzado cómodo, agua y protección solar.
Tras el paseo aparece Cala Varques, una playa de arena rodeada de acantilados y aguas muy transparentes, considerada una de las calas más salvajes y bonitas de la costa este de Mallorca. Debido a su popularidad, especialmente en verano, es recomendable llegar temprano.

Caló des Màrmols (Santanyí)
En la costa sureste de Mallorca, dentro del municipio de Santanyí, se encuentra Caló des Màrmols, una de las pocas calas totalmente vírgenes que todavía conserva la isla. Alejada de grandes urbanizaciones y accesos fáciles, este lugar es un auténtico refugio natural para quienes buscan playas tranquilas y paisajes poco alterados.
El acceso a esta cala requiere algo de esfuerzo. La forma más habitual de llegar es a pie desde el faro de Cap de Ses Salines, siguiendo un sendero costero que recorre acantilados y zonas de vegetación mediterránea. La caminata dura aproximadamente algo más de una hora, por lo que es recomendable llevar calzado cómodo, agua y algo de comida si se planea pasar varias horas en la playa.
También es posible acceder por mar, en velero o embarcación, una opción que permite disfrutar de la espectacular costa de Santanyí desde otra perspectiva.
La recompensa al llegar es un paisaje que parece intacto: acantilados de piedra caliza, pequeñas zonas de arena y aguas transparentes de color azul intenso que invitan a nadar o practicar snorkel. El entorno natural es completamente salvaje y transmite una sensación de aislamiento muy especial.
A pesar de su carácter escondido, la cala se encuentra relativamente cerca de Caló des Moro, una playa mucho más conocida y concurrida. Sin embargo, Caló des Màrmols ofrece una experiencia muy distinta, mucho más tranquila y natural.
Para quienes disfrutan explorando lugares poco accesibles y paisajes costeros espectaculares, esta cala es uno de los secretos mejor guardados de Mallorca.
Cómo llegar:
Llegar a Caló des Màrmols, en el municipio de Santanyí, requiere una pequeña excursión a pie, pero el esfuerzo merece la pena para descubrir una de las calas más tranquilas y salvajes del sur de Mallorca.
La forma más habitual de llegar es en coche hasta el faro de Cap de Ses Salines, el punto más meridional de la isla. Desde allí comienza el acceso caminando.
Desde el faro hay que seguir un sendero que recorre la costa durante unos 4-5 kilómetros, pasando por zonas rocosas y pequeños tramos de sendero natural. El recorrido suele llevar alrededor de una hora y media, por lo que es recomendable llevar agua, protección solar y calzado cómodo.
Tras la caminata se llega a Caló des Màrmols, una cala de aguas muy claras rodeada de acantilados y naturaleza prácticamente virgen. Al ser un lugar de acceso más difícil, suele estar mucho menos concurrida que otras playas de Mallorca, lo que la convierte en un rincón perfecto para quienes buscan tranquilidad.

Cala del Mago (Portals Vells)
A pocos kilómetros de Palma, en la zona de Portals Vells, se encuentra Cala del Mago, una pequeña cala que sorprende por su belleza natural y su ambiente tranquilo. Aunque la zona cercana a la capital suele asociarse con áreas urbanizadas, esta cala demuestra que todavía existen rincones naturales muy bien conservados.
Cala del Mago está rodeada por acantilados rocosos y vegetación mediterránea, lo que crea un paisaje protegido del viento y del ruido. Gracias a esta configuración natural, el lugar ofrece un ambiente relajado ideal para desconectar y disfrutar del mar con calma.
Sus aguas cristalinas y poco profundas son perfectas para nadar y practicar snorkel. Bajo la superficie se puede descubrir un interesante mundo submarino con peces, algas y formaciones rocosas que atraen a muchos aficionados a esta actividad.
El entorno natural también ayuda a mantener un ambiente muy agradable. Las paredes rocosas que rodean la cala actúan como una barrera natural que protege la playa y contribuye a mantener una atmósfera tranquila.
A diferencia de otras calas más remotas de Mallorca, Cala del Mago cuenta con algunos servicios básicos, lo que permite disfrutar del paisaje sin renunciar a ciertas comodidades.
Gracias a su combinación de belleza natural, accesibilidad y tranquilidad, Cala del Mago es uno de los rincones costeros más interesantes cerca de Palma y un lugar perfecto para disfrutar del Mediterráneo en un entorno privilegiado.
Cómo llegar:
Llegar a Cala del Mago, situada en la zona de Portals Vells, en el municipio de Calvià, es bastante sencillo y se puede hacer fácilmente en coche.
La forma más habitual es conducir desde Palma en dirección a Magaluf o Portals Vells. Desde Palma el trayecto dura aproximadamente 25-30 minutos. Una vez en Magaluf, hay que seguir las indicaciones hacia Portals Vells, atravesando una carretera que discurre entre pinares hasta llegar a la zona de la playa.
Cerca de la cala encontrarás un pequeño aparcamiento, aunque en verano suele llenarse con rapidez debido a la popularidad del lugar.
Desde el aparcamiento solo hay que caminar unos pocos minutos por un sendero corto hasta llegar a Cala del Mago, una pequeña cala de arena rodeada de rocas y vegetación.
Esta playa es conocida por su ambiente tranquilo y sus aguas cristalinas, y fue uno de los primeros lugares de Mallorca donde se permitió el nudismo, aunque hoy en día es visitada por todo tipo de público.

S’Amarador (Parque Natural de Mondragó, Santanyí)
En el sureste de Mallorca, dentro del Parque Natural de Mondragó, se encuentra S’Amarador, una de las playas más bonitas y mejor conservadas de la isla. Este espacio protegido forma un delicado ecosistema donde se combinan calas de arena blanca, acantilados, pinares mediterráneos y praderas submarinas de Posidonia oceánica, un elemento clave que garantiza la excelente calidad del agua.
El parque natural alberga varias playas y calas, entre ellas Cala Mondragó (también conocida como Ses Fonts de n’Alís), una de las más visitadas, y otras más tranquilas como S’Amarador o Es Borguit, que suelen recibir menos visitantes y ofrecen un ambiente más relajado.
S’Amarador destaca por su extensa franja de arena fina y clara, rodeada por un gran pinar que llega prácticamente hasta la playa. Este bosque mediterráneo crea un entorno muy agradable, proporcionando sombra natural y un paisaje que combina perfectamente el verde de los árboles con el azul intenso del mar.
Uno de los aspectos más atractivos de esta playa es la entrada suave y progresiva al agua, lo que la convierte en un lugar ideal para familias con niños o para quienes prefieren bañarse en un mar tranquilo y poco profundo.
Al estar situada dentro de un parque natural, el entorno se mantiene muy bien conservado. La presencia de praderas de Posidonia oceánica en el fondo marino no solo contribuye a la transparencia del agua, sino que también juega un papel fundamental en la protección del ecosistema mediterráneo.
Además de disfrutar del baño y del paisaje, el Parque Natural de Mondragó cuenta con senderos señalizados que permiten recorrer la zona y descubrir otras calas, lagunas y áreas de vegetación.
Por su belleza natural, su tranquilidad y la calidad de sus aguas, S’Amarador es uno de los mejores lugares para disfrutar de una jornada de playa en plena naturaleza en Mallorca.
Cómo llegar:
Llegar a S’Amarador, situada dentro del Parque Natural de Mondragó, en el municipio de Santanyí, es bastante sencillo y se puede hacer fácilmente en coche.
La forma más habitual es conducir hasta el Parque Natural de Mondragó desde Santanyí o Cala d’Or. Desde Santanyí el trayecto dura unos 10-15 minutos siguiendo las indicaciones hacia el parque natural.
En la zona encontrarás varios aparcamientos habilitados, normalmente de pago durante la temporada alta. Desde el aparcamiento hay que caminar unos pocos minutos por senderos bien señalizados que atraviesan pinares hasta llegar a la playa.
Otra opción interesante es llegar caminando desde Cala Mondragó, ya que ambas playas están conectadas por un sendero costero muy agradable de unos 10 minutos.
S’Amarador es una de las playas más bonitas del parque natural, conocida por su arena blanca, sus aguas transparentes y su entorno natural protegido, rodeado de pinares y dunas.

Torrent de Pareis (Sa Calobra)
El Torrent de Pareis, situado en Sa Calobra, es uno de los paisajes naturales más espectaculares de Mallorca. Aquí la montaña se abre paso hasta el mar formando un impresionante cañón que desemboca en una pequeña playa rodeada de enormes paredes de roca.
La aventura comienza mucho antes de llegar a la costa. La carretera que conduce hasta Sa Calobra es considerada una de las más espectaculares de España. Diseñada en la década de 1930, esta obra de ingeniería desciende casi 900 metros de desnivel a través de una sucesión de curvas cerradas que serpentean por la montaña.
Una vez en el pequeño puerto de Sa Calobra, los visitantes encuentran una primera cala de aguas cristalinas. Sin embargo, la verdadera sorpresa se encuentra un poco más adelante.
Siguiendo un agradable sendero que atraviesa túneles excavados en la roca, se llega a la playa del Torrent de Pareis, un lugar realmente impresionante. Este cañón natural atraviesa la Serra de Tramuntana y desemboca en el mar formando una playa de guijarros rodeada por enormes paredes de roca que se elevan a ambos lados.
El paisaje es tan espectacular que parece sacado de una novela de aventuras. La combinación de montaña, mar y roca crea una escena única que convierte al Torrent de Pareis en uno de los lugares más sorprendentes de Mallorca.
Además de llegar por carretera, también existe la posibilidad de acceder en barco desde el Puerto de Sóller, una forma muy especial de contemplar los acantilados de la Tramuntana desde el mar.
Para muchos viajeros, visitar Sa Calobra y el Torrent de Pareis es una de las experiencias más inolvidables de Mallorca, un lugar donde la naturaleza muestra su lado más impresionante.
Cómo llegar al Torrent de Pareis (Sa Calobra)
Llegar al Torrent de Pareis, en Sa Calobra, es una experiencia espectacular que combina naturaleza y una de las carreteras más impresionantes de Mallorca.
La forma más habitual es en coche desde Sóller, siguiendo la famosa carretera MA-2141, conocida por sus numerosas curvas y por el famoso “nudo de corbata”, uno de los tramos más icónicos de la isla. El trayecto dura aproximadamente 1 hora, atravesando paisajes espectaculares de la Serra de Tramuntana.
Al llegar a Sa Calobra encontrarás zonas de aparcamiento, normalmente de pago en temporada alta. Desde allí hay que caminar unos 10-15 minutos atravesando dos túneles excavados en la roca, que conducen hasta la desembocadura del Torrent de Pareis, donde el torrente se encuentra con el mar.
Otra forma muy popular de llegar es en barco desde el Port de Sóller, una opción que permite disfrutar de la costa de la Tramuntana desde el mar y evitar la carretera de montaña.
El Torrent de Pareis es uno de los paisajes naturales más impresionantes de Mallorca, con altos acantilados que forman un cañón espectacular junto al Mediterráneo.

Cala Fornells (Peguera)
En la costa suroeste de Mallorca, muy cerca de Peguera y Andratx, se encuentra Cala Fornells, una pequeña playa que combina la comodidad de una zona turística con el encanto de un entorno natural bien conservado.
Este rincón costero tiene además un curioso detalle histórico: Juan de Borbón, padre del rey Juan Carlos I, solía fondear su yate en estas aguas, atraído por la tranquilidad y la belleza de la zona.
La cala está rodeada de roquedales, pinos mediterráneos y aguas de intenso color turquesa, creando un paisaje muy característico del suroeste de la isla. La playa cuenta con arena de grano grueso y un mar generalmente tranquilo, lo que la convierte en un lugar agradable para nadar y relajarse.
A lo largo del paseo marítimo que bordea la cala se encuentran restaurantes, hoteles y alojamientos vacacionales, lo que permite disfrutar de diferentes servicios sin perder el contacto con el mar. A pesar de estas comodidades, Cala Fornells suele mantener un ambiente bastante relajado.
Desde la playa también se pueden contemplar amplias vistas de la bahía, donde se extienden otras playas cercanas como las de Peguera y Santa Ponça, además del pequeño archipiélago de Illes Malgrats en el horizonte.
Muy cerca, a unos 200 metros, se encuentra otra pequeña cala conocida como Caló de ses Llises, una alternativa más tranquila para quienes prefieren un entorno aún más discreto.
Cómo llegar:
Llegar a Cala Fornells, situada cerca de Peguera, en el municipio de Calvià, es bastante sencillo y se puede hacer fácilmente en coche.
La forma más habitual es conducir desde Palma en dirección a Peguera por la carretera MA-1, un trayecto que dura aproximadamente 25-30 minutos. Una vez en Peguera, hay que seguir las indicaciones hacia Cala Fornells, una pequeña urbanización situada sobre la costa.
En la zona hay varias áreas de aparcamiento en las calles cercanas, aunque durante el verano puede ser algo más complicado encontrar sitio.
Desde allí solo hay que caminar unos pocos minutos hasta acceder a la pequeña cala. El acceso se realiza mediante escaleras o senderos entre las rocas, que conducen hasta esta bonita playa de aguas claras.
Cala Fornells es una cala pequeña y tranquila, rodeada de rocas y vegetación, muy apreciada por quienes buscan un lugar más relajado cerca de las zonas turísticas del suroeste de Mallorca.

Playa Coll Baix (Alcúdia)
En el municipio de Alcúdia, se encuentra Coll Baix, una de las playas más salvajes y espectaculares de la isla. Rodeada de montañas, acantilados y vegetación mediterránea, esta cala es un auténtico tesoro natural.
La playa está situada en un entorno bastante aislado, lo que hace que llegar hasta ella sea parte de la aventura. No existe una carretera asfaltada que llegue directamente a la playa, por lo que el acceso implica un recorrido a pie a través de caminos de montaña y senderos naturales.
Aunque el trayecto requiere cierto esfuerzo, la recompensa al llegar es un paisaje impresionante: una amplia cala de aguas turquesas y muy transparentes, rodeada por altos acantilados que crean un escenario espectacular.
El fondo marino es especialmente interesante, con zonas rocosas y gran vida marina, lo que hace que el lugar sea muy atractivo para quienes disfrutan practicando snorkel.
A diferencia de otras playas más populares de Mallorca, Coll Baix no cuenta con servicios ni instalaciones. Precisamente esta falta de infraestructuras es lo que ha permitido que conserve su carácter virgen y su ambiente natural.
Para muchos viajeros, esta combinación de aislamiento, belleza natural y aguas cristalinas convierte a Coll Baix en una de las playas más impresionantes y auténticas de Mallorca.
Cómo llegar:
Llegar a Coll Baix, situada en el municipio de Alcúdia, requiere un pequeño esfuerzo, pero el paisaje y la tranquilidad del lugar hacen que la visita merezca totalmente la pena.
La forma más habitual es en coche desde Alcúdia, siguiendo la carretera en dirección a la Ermita de la Victoria. Desde allí hay que continuar por una pista de tierra durante varios kilómetros hasta llegar a una zona donde normalmente se deja el coche.
Desde este punto comienza un sendero a pie de unos 30-40 minutos que atraviesa una zona natural de montaña. El camino tiene algunos tramos rocosos y pendientes, por lo que es recomendable llevar calzado cómodo y agua.
El último tramo desciende hacia la playa, donde aparece Coll Baix, una espectacular cala de piedras rodeada de altos acantilados y aguas muy claras.
Otra forma de llegar es en barco o kayak desde la bahía de Alcúdia, una opción cada vez más popular entre quienes quieren disfrutar de la costa desde el mar.

Playa de Canyamel
En el noreste de Mallorca, entre los municipios de Artà y Capdepera, se encuentra la Playa de Canyamel, una amplia y tranquila bahía que combina naturaleza, historia y un ambiente ideal para disfrutar del mar con calma.
La playa se extiende a lo largo de unos 290 metros de arena fina, bañada por aguas claras y de tonalidades azuladas que invitan al baño. Su entorno es muy especial, ya que por un lado está rodeada por una zona natural protegida y el estuario del torrente de Canyamel, mientras que por el otro se encuentra un pequeño núcleo turístico con algunos hoteles y restaurantes.
Gracias a su entrada suave al mar y su arena fina, esta playa es especialmente popular entre familias. Además, la transparencia del agua la convierte en un buen lugar para practicar snorkel y observar la vida marina en los fondos rocosos cercanos.
El torrente de Canyamel, que desemboca junto a la playa, es también un punto interesante para los amantes de la naturaleza. Este espacio húmedo atrae a numerosas especies de aves, por lo que resulta ideal para la observación de fauna.
Los alrededores de Canyamel también ofrecen varios lugares interesantes que visitar. Entre ellos destaca la Torre de Canyamel, una antigua atalaya defensiva construida en el siglo XIII para proteger la costa de los ataques piratas. También se pueden explorar la Cueva del Ermitaño y las cercanas Cuevas de Artà, famosas por sus impresionantes formaciones subterráneas.
El curioso nombre de Canyamel tiene su origen en la historia agrícola de la zona, ya que durante el siglo XV se cultivaba caña de azúcar en estas tierras, un cultivo poco habitual en la isla pero que dejó huella en la toponimia del lugar.
Cómo llegar:
Llegar a la Playa de Canyamel es bastante sencillo, ya que se encuentra junto al pequeño núcleo turístico de Canyamel, en el municipio de Capdepera, en la costa noreste de Mallorca.
La forma más cómoda es en coche desde Capdepera o Artà. Desde Capdepera el trayecto dura unos 10 minutos, mientras que desde Artà se tarda aproximadamente 15 minutos siguiendo las carreteras locales que conducen directamente hasta Canyamel.
Una vez en el pueblo, encontrarás zonas de aparcamiento cerca de la playa, tanto en las calles cercanas como en pequeños aparcamientos habilitados.
Desde allí solo hay que caminar unos pocos minutos hasta la arena. La playa se encuentra al final del pueblo, en la desembocadura del torrente de Canyamel, lo que crea un entorno natural rodeado de vegetación.
La Playa de Canyamel es una amplia playa de arena fina y aguas tranquilas, ideal para disfrutar de un baño relajado en la costa noreste de Mallorca.

Cala Mesquida
También situada entre Capdepera y Artà, Cala Mesquida es una de las playas más impresionantes del noreste de Mallorca. Con una extensión de unos 350 metros de arena fina, esta bahía destaca por su paisaje natural dominado por dunas, pinares y aguas cristalinas.
El entorno que rodea la playa forma parte de un Área Natural de Especial Interés, una figura de protección que comparte con las cercanas Cala Moltó y Cala Agulla. Gracias a esta protección, el paisaje conserva gran parte de su estado natural.
Las dunas de arena y los bosques de pinos que rodean la cala crean un ecosistema muy importante para la fauna local. De hecho, esta zona alberga una de las mayores poblaciones de gaviotas y cormoranes de Mallorca, lo que la convierte también en un lugar interesante para la observación de aves.
El mar en Cala Mesquida suele presentar aguas limpias y transparentes, perfectas para nadar o practicar snorkel. En días de viento puede haber algo de oleaje, lo que atrae también a algunos aficionados a los deportes acuáticos.
A diferencia de otras playas más remotas de la isla, Cala Mesquida dispone de servicios y comodidades como alquiler de tumbonas y sombrillas, además de restaurantes y bares donde comer o tomar algo frente al mar.
Gracias a su combinación de naturaleza protegida, paisaje espectacular y buenas instalaciones, Cala Mesquida es una de las playas más completas y atractivas del noreste de Mallorca.
Cómo llegar:
Llegar a Cala Mesquida es bastante sencillo, ya que se encuentra cerca de Capdepera y Artà, en la costa noreste de Mallorca.
La forma más habitual es en coche desde Capdepera, siguiendo la carretera MA-4040 que conduce directamente hasta la urbanización de Cala Mesquida. El trayecto dura aproximadamente 10-15 minutos.
También se puede llegar fácilmente desde Artà, en un recorrido de unos 15 minutos atravesando una zona natural hasta alcanzar la costa.
Una vez en la zona encontrarás varios aparcamientos cerca de la playa, desde donde solo hay que caminar unos minutos por pasarelas de madera que atraviesan las dunas protegidas.
Cala Mesquida es una amplia playa de arena fina rodeada de dunas y pinares, conocida por su paisaje natural y por ser una de las playas más espectaculares del noreste de Mallorca.

Cala sa Nau
En la costa sureste de Mallorca, entre los puertos naturales de Portopetro y Portocolom, se encuentra Cala sa Nau, una de las calas más bonitas y agradables de esta zona del litoral. Situada a unos 15 kilómetros de Santanyí y Felanitx, esta pequeña bahía combina naturaleza, aguas cristalinas y un ambiente relajado.
La cala forma un entrante de mar de unos 350 metros de longitud, rodeado completamente por bosques de pinos mediterráneos que llegan hasta los acantilados bajos que enmarcan la playa. Este entorno natural crea un paisaje muy característico del sureste de Mallorca, donde el verde de la vegetación contrasta con el azul intenso del Mediterráneo.
La playa cuenta con arena fina y clara, y sus aguas suelen ser muy transparentes, lo que la convierte en un lugar perfecto para nadar o practicar actividades acuáticas. Gracias a la claridad del agua y a las formaciones rocosas cercanas, es especialmente popular entre quienes disfrutan del snorkel, ya que es posible observar peces y vida marina con facilidad.
Otra actividad muy común en la zona es el kayak, que permite explorar los pequeños acantilados y calas cercanas desde el mar.
A pesar de su entorno natural, Cala sa Nau dispone de algunos servicios que facilitan la visita. Hay un aparcamiento situado a unos 500 metros de la playa, desde el que se accede caminando por un corto sendero. Además, cuenta con un pequeño chiringuito donde se puede tomar algo frente al mar, así como duchas para mayor comodidad de los visitantes.
Gracias a su equilibrio entre naturaleza, accesibilidad y aguas cristalinas, Cala sa Nau es una de las calas más agradables para disfrutar de un día de playa en el sureste de Mallorca.
Cómo llegar:
Llegar a Cala Sa Nau es bastante sencillo, ya que se encuentra en la costa sureste de Mallorca, entre Portocolom y Cala d’Or, en el municipio de Felanitx.
La forma más habitual es en coche desde Portocolom o Cala d’Or, siguiendo las indicaciones hacia Cala Sa Nau por una carretera local rodeada de pinares. El trayecto dura aproximadamente 10-15 minutos desde cualquiera de estas localidades.
El último tramo se realiza por una carretera estrecha que desciende hasta la cala, donde hay un aparcamiento cercano. En temporada alta puede llenarse rápidamente, por lo que es recomendable llegar temprano.
Desde el aparcamiento solo hay que caminar unos pocos minutos hasta la playa.
Cala Sa Nau es una pequeña cala de arena fina rodeada de acantilados y vegetación, muy conocida por sus aguas claras y su ambiente agradable, ideal para pasar un día de playa en la costa sureste de Mallorca.

Portals Vells
En la costa suroeste de Mallorca, cerca de Magaluf y Palma, se encuentra Portals Vells, un pequeño rincón costero conocido por sus calas escondidas, su entorno natural y su ambiente tranquilo. A pesar de estar relativamente cerca de zonas turísticas muy animadas, este lugar mantiene un carácter mucho más relajado y natural.
El conjunto de Portals Vells está formado por varias pequeñas calas que suman aproximadamente 80 metros de largo y unos 60 metros de ancho. Este espacio se divide en diferentes playas: una de ellas es la conocida Cala del Mago, popular por su ambiente naturista, mientras que las otras se reparten en pequeñas zonas de arena rodeadas de pinares y acantilados.
El paisaje está dominado por acantilados rocosos, vegetación mediterránea y aguas claras, lo que convierte este lugar en un destino muy agradable para nadar, practicar snorkel o simplemente disfrutar del mar.
Uno de los puntos geográficos más conocidos de la zona es Sa Punta de Na Nina, un promontorio que ofrece bonitas vistas del litoral y que forma parte del paisaje natural que rodea las calas.
Además de sus playas, Portals Vells es también conocido por sus cuevas excavadas en la roca, algunas de origen histórico. Estas cavidades, utilizadas durante siglos para la extracción de piedra, crean un entorno muy curioso y añaden un toque de aventura a la visita.
A pesar de su entorno natural, la zona cuenta con diversos servicios para los visitantes, como restaurantes, alquiler de hamacas y sombrillas, baños y facilidades de acceso para personas con movilidad reducida. En los alrededores también hay opciones de ocio como campos de golf y otras actividades recreativas.
Gracias a su combinación de naturaleza, pequeñas calas y servicios, Portals Vells es un lugar perfecto para disfrutar de la costa mallorquina sin alejarse demasiado de Palma.
Cómo llegar:
Llegar a Portals Vells es bastante sencillo, ya que se encuentra en el municipio de Calvià, en la costa suroeste de Mallorca, muy cerca de Magaluf.
La forma más habitual es en coche desde Palma, siguiendo la autopista MA-1 en dirección a Palmanova y Magaluf. Desde Palma el trayecto dura aproximadamente 25 minutos.
Una vez en Magaluf, hay que seguir las indicaciones hacia Portals Vells por una carretera que atraviesa una zona de pinares y desciende hasta la costa.
Al llegar encontrarás un aparcamiento cerca de la playa, desde donde solo hay que caminar unos minutos hasta las diferentes calas que forman Portals Vells.
Este lugar está compuesto por varias pequeñas calas de arena rodeadas de pinos y rocas, conocidas por sus aguas tranquilas y su entorno natural, lo que lo convierte en uno de los rincones más agradables de la costa suroeste de Mallorca.

Playa de Port de Pollença
En el norte de Mallorca, junto al encantador Puerto de Pollença, se encuentra la Playa de Port de Pollença, una de las más agradables y familiares de esta zona de la isla. Situada en una amplia bahía protegida por las montañas de la Serra de Tramuntana, esta playa destaca por su ambiente tranquilo y sus aguas poco profundas.
La playa está formada por arena fina y clara, ideal para caminar, tomar el sol o disfrutar de un día junto al mar. Gracias a que el agua suele ser muy poco profunda y tranquila, se ha convertido en un lugar especialmente popular entre familias con niños.
El paisaje que rodea la playa es uno de sus mayores atractivos. Desde la orilla se pueden contemplar las montañas que rodean la bahía, el puerto deportivo y el largo paseo marítimo que conecta diferentes zonas del litoral.
Curiosamente, esta playa no existía originalmente tal como se conoce hoy. En el pasado, esta zona era una especie de laguna o zona húmeda junto al puerto, que con el tiempo fue transformada y acondicionada con arena para crear la playa actual.
Hoy en día, la Playa de Port de Pollença cuenta con todo tipo de servicios que la convierten en una de las playas más cómodas de Mallorca. Dispone de duchas, alquiler de sombrillas y hamacas, restaurantes, bares, servicios de socorristas y numerosas actividades acuáticas.
Gracias a su combinación de paisaje, tranquilidad y servicios, es un lugar perfecto para disfrutar del mar durante todo el año.
Cómo llegar:
Llegar a la Playa de Port de Pollença es muy sencillo, ya que se encuentra junto al núcleo turístico de Port de Pollença, en el norte de Mallorca.
La forma más habitual es en coche desde Alcúdia o Pollença. Desde Pollença el trayecto dura apenas 10 minutos, mientras que desde Alcúdia se tarda unos 15-20 minutos siguiendo la carretera MA-2200.
También es posible llegar en autobús desde Palma o Alcúdia, ya que Port de Pollença cuenta con buenas conexiones de transporte público durante todo el año, especialmente en temporada turística.
Una vez en el pueblo encontrarás varios aparcamientos y zonas de estacionamiento cerca del paseo marítimo. Desde allí solo hay que caminar unos minutos hasta la playa.
La Playa de Port de Pollença es una larga playa de arena con aguas tranquilas y poco profundas, situada junto al paseo marítimo, lo que la convierte en una opción ideal para pasear, relajarse o disfrutar de un día de playa en el norte de Mallorca.

Playa de Camp de Mar
En el suroeste de Mallorca, dentro del municipio de Andratx, se encuentra Camp de Mar, una de las playas más populares de esta parte de la isla. Su combinación de aguas cristalinas, arena fina y servicios turísticos la convierten en un destino muy apreciado por visitantes y residentes.
La playa tiene aproximadamente 180 metros de longitud y se sitúa en una pequeña bahía protegida por colinas cubiertas de vegetación mediterránea. Sus aguas claras y tranquilas la hacen perfecta para nadar o disfrutar de actividades acuáticas.
Uno de los elementos más característicos de Camp de Mar es el pequeño islote situado frente a la playa, al que se accede mediante un pintoresco puente de madera. En este islote se encuentra un restaurante muy conocido donde es posible comer prácticamente sobre el mar.
La playa cuenta con una amplia oferta de servicios e instalaciones, entre ellos socorristas, alquiler de hamacas y sombrillas, restaurantes, bares y facilidades para personas con movilidad reducida.
El desarrollo turístico de la zona comenzó a principios del siglo XX, cuando empezaron a construirse algunas residencias y alojamientos en los alrededores. Con el tiempo, Camp de Mar se ha consolidado como una de las playas más visitadas del municipio de Andratx.
Gracias a la calidad de sus aguas y sus servicios, la playa ha recibido en varias ocasiones la Bandera Azul, un reconocimiento que garantiza el buen estado ambiental y la seguridad del entorno.
Por su belleza, sus comodidades y su entorno natural, Camp de Mar es una de las playas más atractivas del suroeste de Mallorca.
Cómo llegar:
Llegar a la Playa de Camp de Mar es muy sencillo, ya que se encuentra junto a la pequeña localidad turística de Camp de Mar, en el municipio de Andratx, en la costa suroeste de Mallorca.
La forma más habitual es en coche desde Palma, siguiendo la autopista MA-1 en dirección a Andratx. El trayecto dura aproximadamente 30-35 minutos. Antes de llegar a Andratx hay que tomar el desvío señalizado hacia Camp de Mar.
También se puede llegar fácilmente desde Peguera, ya que ambas localidades están separadas por solo unos 5 minutos en coche.
Una vez en Camp de Mar encontrarás zonas de aparcamiento cerca de la playa, tanto en las calles del pueblo como en pequeños aparcamientos habilitados.
Desde allí solo hay que caminar unos pocos minutos hasta la arena. La playa se encuentra en una pequeña bahía muy protegida, con aguas tranquilas y arena fina, lo que la convierte en un lugar ideal para pasar un día de playa en el suroeste de Mallorca.

Bahía de Alcúdia
La Bahía de Alcúdia, situada en la costa norte de Mallorca, es una de las zonas costeras más amplias y espectaculares de la isla. Con kilómetros de playas de arena fina y aguas tranquilas, este lugar es ideal tanto para quienes buscan relajarse junto al mar como para quienes desean disfrutar de paisajes abiertos y atardeceres inolvidables.
La bahía se extiende entre Port d’Alcúdia y el Parque Natural de s’Albufera, formando un litoral largo y luminoso donde el Mediterráneo muestra algunos de sus tonos más intensos de azul y turquesa. Gracias a su suave pendiente y aguas poco profundas, es un destino muy apreciado por familias y por quienes prefieren playas amplias y cómodas.
Dentro de esta gran bahía se pueden descubrir varias playas y espacios naturales muy interesantes. Entre ellos destacan Es Comú y Sa Canova, dos playas de carácter más natural que conservan un ambiente tranquilo y paisajes de dunas, pinares y vegetación mediterránea.
Es Comú forma parte del Parque Natural de s’Albufera, un entorno protegido donde la naturaleza tiene un papel protagonista. Sus dunas y su vegetación costera crean un paisaje muy especial, ideal para quienes buscan una playa más salvaje y menos urbanizada.
Sa Canova también mantiene un ambiente natural y ofrece amplias zonas de arena junto a un mar transparente. Estas playas muestran un lado más tranquilo y auténtico de la bahía.
Además de disfrutar del mar, la zona cuenta con una excelente oferta gastronómica. Entre los nombres más conocidos de la región destaca la chef Macarena de Castro, cuyo restaurante en Port d’Alcúdia ha puesto en valor la cocina mallorquina contemporánea utilizando productos locales y recetas tradicionales reinterpretadas.
Pero más allá de sus restaurantes y servicios, lo que realmente hace especial a la Bahía de Alcúdia es su paisaje. Pasear por la orilla mientras el sol se pone sobre el mar es una de las experiencias más bonitas que se pueden vivir en el norte de Mallorca.
Por su combinación de playas extensas, naturaleza protegida, buena gastronomía y espectaculares atardeceres, la Bahía de Alcúdia es uno de los lugares imprescindibles para disfrutar del Mediterráneo en Mallorca.
Cómo llegar:
Llegar a la Bahía de Alcúdia es muy fácil, ya que se encuentra en el norte de Mallorca y cuenta con buenos accesos por carretera y transporte público.
La forma más habitual es en coche desde Palma, siguiendo la autopista MA-13 en dirección a Inca y Alcúdia. El trayecto dura aproximadamente 45-50 minutos. Esta carretera conecta directamente la capital con el norte de la isla.
Una vez en la zona puedes acceder a la playa desde Port d’Alcúdia, Playa de Muro o Can Picafort, ya que la bahía se extiende a lo largo de varios kilómetros de costa.
También es posible llegar en autobús desde Palma o desde otras localidades turísticas de la isla, ya que la zona cuenta con buenas conexiones durante todo el año.
En la mayoría de accesos encontrarás zonas de aparcamiento cerca del paseo marítimo o junto a la playa, desde donde se puede acceder fácilmente a la arena.
La Bahía de Alcúdia es una de las playas más largas de Mallorca, con kilómetros de arena fina y aguas poco profundas, ideal para pasear, practicar deportes acuáticos o disfrutar de un día de playa en familia.

Playa de Muro
En la costa norte de Mallorca, junto a la Bahía de Alcúdia, se encuentra Playa de Muro, una de las playas más apreciadas tanto por visitantes como por los propios mallorquines. Su combinación de arena blanca, aguas cristalinas y excelentes servicios la convierten en uno de los destinos de playa más completos de la isla.
La playa forma parte de un extenso litoral que se prolonga durante varios kilómetros, caracterizado por arena fina y clara y un mar de tonos turquesa que cambian según la luz del día. Uno de sus rasgos más destacados es la poca profundidad del agua, lo que permite adentrarse varios metros en el mar con total seguridad.
Gracias a estas condiciones, Playa de Muro es especialmente popular entre familias con niños, así como entre quienes buscan una playa cómoda y accesible donde disfrutar de un baño relajado.
Además de su belleza natural, la playa cuenta con una amplia oferta de servicios. Entre ellos se incluyen alquiler de hamacas y sombrillas, duchas, restaurantes, bares de playa, servicios de socorristas y diferentes actividades acuáticas. Esta infraestructura ha contribuido a que la playa haya recibido en varias ocasiones la Bandera Azul, un reconocimiento internacional que certifica la calidad de sus aguas, su seguridad y su gestión ambiental.
El entorno también tiene un gran valor natural, ya que parte de la playa se encuentra cerca del Parque Natural de s’Albufera, uno de los humedales más importantes de las Islas Baleares. En algunas zonas todavía se conservan dunas y vegetación mediterránea que ayudan a preservar el ecosistema costero.
Gracias a su combinación de paisaje, aguas transparentes y servicios de calidad, Playa de Muro se ha consolidado como una de las playas más bonitas y cómodas de Mallorca, perfecta para disfrutar de un día completo junto al Mediterráneo.
Cómo llegar:
Llegar a Playa de Muro es muy sencillo, ya que se encuentra en la costa norte de Mallorca, entre Alcúdia y Can Picafort.
La forma más habitual es en coche desde Palma, siguiendo la autopista MA-13 en dirección a Inca y Alcúdia. El trayecto dura aproximadamente 45-50 minutos. Una vez en la zona, hay que continuar por la carretera MA-12, que recorre la costa y permite acceder a los diferentes sectores de la playa.
También es posible llegar en autobús desde Palma, Alcúdia o Can Picafort, ya que Playa de Muro cuenta con buenas conexiones de transporte público, especialmente durante la temporada turística.
En la zona encontrarás varios accesos a la playa con aparcamientos cercanos, además de pasarelas que atraviesan las dunas y conducen directamente hasta la arena.
Playa de Muro forma parte de la gran Bahía de Alcúdia y destaca por su larga extensión de arena fina, aguas tranquilas y entorno natural, lo que la convierte en una de las playas más populares del norte de Mallorca.

Cala Deià
En la espectacular costa oeste de Mallorca, en plena Serra de Tramuntana, se encuentra Cala Deià, una pequeña cala rocosa que destaca por su entorno natural y su atmósfera tranquila. Situada a pocos kilómetros del pintoresco pueblo de Deià, este rincón costero es uno de los pocos lugares de baño en esta zona dominada por acantilados y montañas.
A diferencia de muchas playas de Mallorca, Cala Deià no tiene arena, sino que su orilla está formada por piedras y rocas, lo que contribuye a que el agua sea especialmente clara y limpia. El contraste entre el azul intenso del Mediterráneo, las rocas y la vegetación de la Tramuntana crea un paisaje muy característico.
La cala se encuentra encajada entre acantilados y colinas cubiertas de pinos y olivos, lo que le da un aire salvaje y auténtico. Este entorno natural ha convertido a Cala Deià en un lugar muy apreciado por quienes buscan disfrutar del mar en un ambiente más tranquilo y menos urbanizado.
Sus aguas transparentes son ideales para nadar o practicar snorkel, ya que el fondo marino rocoso alberga bastante vida marina.
Además del baño, la cala es también un lugar perfecto para disfrutar del paisaje y del ambiente relajado de esta parte de Mallorca. En los alrededores se pueden encontrar pequeños restaurantes muy conocidos que sirven pescado fresco y cocina mediterránea frente al mar.
Gracias a su ubicación en la Serra de Tramuntana y a su paisaje único, Cala Deià es uno de los rincones costeros más especiales del oeste de Mallorca, donde la montaña y el mar se encuentran creando un escenario espectacular.
Cómo llegar:
Llegar a Cala Deià requiere un pequeño trayecto a pie, pero el entorno y el paisaje de la Serra de Tramuntana hacen que la visita merezca totalmente la pena.
La forma más habitual es en coche hasta el pueblo de Deià, situado entre Sóller y Valldemossa en la carretera MA-10, una de las rutas más bonitas de Mallorca. Desde Palma el trayecto dura aproximadamente 40-45 minutos.
Una vez en Deià, hay que seguir las indicaciones hacia Cala Deià por una carretera estrecha que desciende desde el pueblo hasta un pequeño aparcamiento cercano a la cala.
Desde el aparcamiento solo hay que caminar unos 10-15 minutos por un sendero que desciende entre pinares y terrazas de piedra hasta llegar al mar.
Cala Deià es una pequeña cala de piedras rodeada de acantilados y naturaleza, muy conocida por su ambiente tranquilo y por las espectaculares vistas del Mediterráneo en plena Serra de Tramuntana.

Cala d’Estellencs
En la costa oeste de Mallorca, en plena Serra de Tramuntana, se encuentra Cala d’Estellencs, un pequeño y tranquilo rincón del litoral mallorquín que conserva un ambiente auténtico y natural. Situada cerca del pintoresco pueblo de Estellencs, esta cala es una de las menos conocidas de la zona, lo que la convierte en un lugar perfecto para quienes buscan escapar de las playas más concurridas.
La cala está formada principalmente por piedras y guijarros, algo habitual en las playas de esta parte de la isla, donde la costa es más abrupta y montañosa. Sus aguas suelen ser muy limpias y transparentes, ideales para nadar o practicar snorkel en un entorno tranquilo.
Uno de los rasgos más característicos del lugar es el acantilado de arcilla rojiza que protege la cala. Este paisaje rocoso crea un contraste muy bonito con el azul del mar y la vegetación mediterránea que rodea el entorno.
Tradicionalmente, Cala d’Estellencs ha sido un pequeño refugio para pescadores locales, y todavía hoy es posible ver algunas barcas y casetas junto al mar que recuerdan la historia marinera del lugar.
El acceso hasta la cala implica descender por un camino desde la carretera que atraviesa el pueblo, lo que ayuda a mantener el lugar relativamente tranquilo incluso en los meses de verano.
Gracias a su carácter aislado, su paisaje natural y su ambiente relajado, Cala d’Estellencs es uno de esos pequeños secretos de la costa de la Tramuntana que merece la pena descubrir durante una ruta por el oeste de Mallorca.
Cómo llegar:
Llegar a Cala d’Estellencs requiere recorrer una de las zonas más bonitas de la Serra de Tramuntana, lo que convierte el trayecto en parte de la experiencia.
La forma más habitual es en coche desde Palma, siguiendo la carretera MA-10 en dirección a Andratx, Banyalbufar y Estellencs. El recorrido dura aproximadamente 1 hora y ofrece espectaculares vistas de la costa y de la montaña.
Una vez en el pequeño pueblo de Estellencs, hay que seguir las indicaciones hacia la cala por una carretera estrecha y con curvas que desciende desde el pueblo hasta la costa.
Al final del camino encontrarás un pequeño aparcamiento cerca de la cala. Desde allí solo hay que caminar unos minutos hasta llegar a esta pequeña playa de piedras.


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