Ottawa: Lugares imprescindibles que ver

Si estás organizando un viaje a Canadá, incluir la capital en tu ruta es una excelente decisión. En esta guía de lugares que ver en Ottawa imprescindibles encontrarás todo lo necesario para disfrutar al máximo de una ciudad que combina historia, cultura y naturaleza en equilibrio perfecto.

Situada a orillas del río Ottawa y muy cerca de la provincia de Quebec, Ottawa es una ciudad bilingüe donde conviven el inglés y el francés, algo que le aporta un encanto especial. Su ambiente tranquilo pero animado, junto a su riqueza cultural, la convierten en una parada ideal tanto para escapadas cortas como para rutas más completas por el país.

Uno de los grandes atractivos de la ciudad es su impresionante conjunto de edificios gubernamentales históricos y también encontrarás museos de primer nivel, mercados con mucho ambiente y amplias zonas verdes perfectas para desconectar.

En los siguientes apartados descubrirás los puntos más destacados que no pueden faltar en tu itinerario por Ottawa.

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Itinerarios a seguir para ver Ottawa: Itinerarios de 1, 2, 3 y 4 días o seguir la ruta de Canadá: Itinerario de 9 días de Montreal a Toronto

Tabla de contenidos:

Wellington Street

Una de las mejores formas de empezar a descubrir la capital canadiense es recorriendo Wellington Street, una de las avenidas más importantes y monumentales que ver en Ottawa. Este paseo no solo te permitirá orientarte en la ciudad, sino también sumergirte en su historia y en su carácter institucional.

El recorrido puede comenzar en la Library and Archives Canada, un edificio moderno que alberga una impresionante colección dedicada al patrimonio del país, incluyendo libros, películas, documentos históricos y obras de arte. Es un lugar clave para entender la identidad cultural canadiense.

A medida que avances por la avenida, irás encontrando algunos de los edificios más emblemáticos del país. Entre ellos destaca la Corte Suprema de Canadá, con su elegante arquitectura, y el histórico Edificio de la Confederación, un ejemplo representativo del estilo gótico civil.

El punto culminante del paseo llega con los majestuosos Edificios del Parlamento de Canadá, uno de los iconos más reconocibles que ver en Ottawa. Desde aquí, puedes continuar hasta las orillas del famoso Canal Rideau, un lugar perfecto para relajarte o seguir explorando la ciudad.

Si quieres profundizar en la historia de estos lugares y no perderte ningún detalle, una excelente opción es unirte a una visita guiada en español o incluso optar por un tour privado, ideal si viajas en grupo y buscas una experiencia más personalizada.

El Parlamento de Canadá

Visitar el Parlamento de Canadá es una de las experiencias más importantes que vivir en la capital. Situado en la conocida Colina del Parlamento, este conjunto monumental domina el paisaje junto al río Ottawa y está rodeado de amplias zonas verdes que invitan a pasear y disfrutar del entorno.

El complejo está formado por tres edificios principales de estilo gótico victoriano y constituye el corazón político del país. El Parlamento está compuesto por el monarca (actualmente Carlos III), el Senado y la Cámara de los Comunes, aunque las funciones del rey se ejercen a través del Gobernador General de Canadá.

El edificio más destacado es el bloque central, famoso por su icónica Peace Tower, que recuerda al Big Ben de Londres y se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles que ver en Ottawa. En su interior se encuentran la Cámara de los Comunes, el Senado y una espectacular biblioteca histórica.

Actualmente, parte del complejo está en proceso de rehabilitación (prevista hasta 2030), por lo que algunas zonas pueden estar cerradas al público. Aun así, es posible realizar una visita guiada gratuita en inglés, que dura aproximadamente 50 minutos y permite conocer las principales salas. Es muy recomendable reservar con antelación, especialmente en temporada alta, ya que las plazas suelen agotarse rápidamente. Las entradas se gestionan desde la oficina de turismo situada frente al edificio.

Además del bloque central, también puedes ver el East Block, donde se ubican oficinas del Primer Ministro, y el West Block, que alberga a los parlamentarios.

Uno de los momentos más especiales para visitar el Parlamento es durante el tradicional cambio de guardia. Este evento tiene lugar a las 10:00 de la mañana en verano (y con menor frecuencia el resto del año) y ofrece un vistoso desfile con más de 50 soldados acompañados por una banda de música. Para disfrutarlo al máximo, conviene llegar con antelación y situarse en primera fila.

Por la noche, durante los meses de verano, la fachada del Parlamento se convierte en escenario de un espectáculo de luz y sonido que narra la historia de Canadá, una experiencia muy recomendable para completar la visita.

En los alrededores del Parlamento también encontrarás un interesante conjunto escultórico que rinde homenaje a cinco mujeres pioneras en la lucha por el derecho a participar en la vida política canadiense. Este monumento añade un valor histórico y social a la visita, recordando la importancia de la igualdad en la evolución del país.

Sin duda, el Parlamento es uno de los lugares más impresionantes que ver en Ottawa y una parada obligatoria en cualquier itinerario por la ciudad. Madrugar para visitarlo a primera hora es una excelente idea para evitar aglomeraciones y disfrutarlo con más calma.

Espectáculo de luces

Si buscas una experiencia especial al caer la noche, no puedes perderte el espectáculo de luces del Parlamento de Canadá. Es uno de los planes más recomendables que hacer en Ottawa y una forma diferente de descubrir la historia del país.

Este espectáculo, que suele realizarse por la noche (habitualmente sobre las 21:30 en temporada), combina proyecciones de luz, música y narración para contar la historia de Canadá y de la propia ciudad de Ottawa. Todo ello se proyecta sobre la impresionante fachada del Parlamento, creando una experiencia visual muy impactante.

El mejor lugar para disfrutarlo es desde los jardines situados frente al edificio, donde podrás ver el conjunto completo con buena perspectiva. Además, el ambiente nocturno y la iluminación del entorno hacen que la experiencia sea aún más especial.

Es un plan perfecto para terminar el día en Ottawa, ya que mezcla cultura, historia y espectáculo en un mismo evento. Sin duda, uno de los imprescindibles que hacer en la ciudad si visitas la capital canadiense en temporada en la que se realiza.

Monumento Nacional de Guerra

Muy cerca del Parlamento, cruzando la avenida principal, encontrarás otro de los puntos imprescindibles que ver en Ottawa: el Monumento Nacional de Guerra. Antes de llegar, merece la pena fijarse en el The 1812 War Memorial, situado frente al East Block, que rinde homenaje a los soldados que participaron en la Guerra de 1812.

El Monumento Nacional de Guerra destaca por su imponente arco de granito, decorado con esculturas de bronce que representan el esfuerzo y sacrificio de los militares canadienses en los distintos conflictos en los que ha participado el país. Es un lugar cargado de simbolismo, pensado para honrar a quienes dieron su vida por la paz y la libertad.

En el año 2000 se añadió, justo delante, la Tumba del Soldado Desconocido, convirtiendo este espacio en un punto aún más significativo. Hoy en día, este rincón acoge una ceremonia solemne de cambio de guardia que se realiza cada hora, entre las 9:00 y las 17:00, y que resulta tan emotiva como recomendable.

Aunque el cambio de guardia del Parlamento es el más conocido, el que se celebra en el Monumento Nacional de Guerra tiene un carácter más íntimo y reflexivo. Aquí, los soldados custodian la tumba en turnos que se relevan cada hora, en una ceremonia silenciosa y respetuosa.

Además, el monumento se encuentra frente al emblemático Fairmont Château Laurier, lo que añade aún más interés a la visita. En los alrededores también podrás ver bustos dedicados a figuras destacadas de la historia canadiense.

Este espacio no solo es uno de los lugares que visitar en Ottawa, sino también un sitio perfecto para detenerse unos minutos, reflexionar y comprender mejor el impacto de los conflictos en la historia del país.

Canal Rideau

El Canal Rideau es uno de los grandes iconos de la ciudad y una parada obligatoria en cualquier ruta por la capital canadiense. Este impresionante canal, construido a principios del siglo XIX y con más de 200 kilómetros de longitud, atraviesa Ottawa y marca el ritmo de la vida local durante todo el año.

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2007, el canal no solo destaca por su valor histórico, sino también por su entorno natural. A lo largo de sus orillas encontrarás parques, zonas verdes y caminos perfectos para pasear, correr o simplemente relajarte disfrutando del paisaje.

En los meses de verano, el Canal Rideau se llena de vida. Puedes recorrerlo en barco, apuntarte a un paseo turístico o incluso alquilar un kayak para disfrutar de una perspectiva diferente de la ciudad. Es una de las actividades más recomendables que hacer en Ottawa cuando el buen tiempo acompaña.

Sin embargo, es en invierno cuando este lugar se transforma por completo: el canal se congela y se convierte en la pista de patinaje natural más grande del mundo. Aunque no tengas la oportunidad de verlo así, merece la pena buscar imágenes o vídeos, ya que el espectáculo es realmente único.

El Canal Rideau no es solo uno de los lugares imprescindibles que ver en Ottawa, sino también un espacio donde conectar con la naturaleza y el estilo de vida local en cualquier época del año.

Fairmont Château Laurier, el hotel más emblemático

A orillas del canal, muy cerca de los principales atractivos de la ciudad, se encuentra el elegante Fairmont Château Laurier, uno de los edificios más icónicos que ver en Ottawa. Su arquitectura, inspirada en los castillos del Valle del Loira francés, lo convierte en un lugar difícil de pasar por alto.

Construido en piedra caliza, este majestuoso hotel destaca por sus torrecillas, detalles ornamentales y aire señorial. Pasear por sus alrededores, especialmente junto al cercano Canal Rideau, es una experiencia muy recomendable, tanto de día como al atardecer.

Aunque no estés alojado, puedes acceder al interior para descubrir su elegante vestíbulo, donde a menudo se organizan exposiciones gratuitas. Es una buena oportunidad para conocer el ambiente de este histórico edificio sin necesidad de hospedarte.

Para quienes buscan una experiencia especial, el hotel cuenta con más de 400 habitaciones, incluidas varias suites de lujo. A lo largo de su historia, ha acogido a importantes figuras políticas y personalidades internacionales, lo que le ha valido el sobrenombre de “la tercera cámara del Parlamento”.

El Fairmont Château Laurier no solo es un lugar donde alojarse, sino también una visita imprescindible en Ottawa, perfecta para disfrutar de su arquitectura, su historia y su privilegiada ubicación.

ByWard Market, el mercado con más ambiente

El ByWard Market es uno de los lugares más animados y auténticos que ver en Ottawa. Fundado a comienzos del siglo XIX, es uno de los mercados más antiguos de Canadá y un punto de encuentro tanto para locales como para viajeros.

Aunque el mercado no es especialmente grande en su interior, merece la pena recorrer sus puestos para descubrir productos frescos, comida local y artesanía. Es un buen lugar para tomar el pulso a la vida diaria de la ciudad y probar algunos sabores típicos.

Al salir, la experiencia continúa en las calles cercanas como William Street, York Street, Clarence Street o Murray Street, donde encontrarás una gran variedad de tiendas, bares y restaurantes con mucho ambiente, especialmente al caer la tarde.

Uno de los imprescindibles aquí es probar las famosas BeaverTails, un dulce típico canadiense con forma de cola de castor. Puedes hacerlo en BeaverTails, donde las sirven con diferentes toppings, siendo la opción con miel una de las más populares.

Si buscas un buen sitio para comer, esta zona concentra algunos de los restaurantes más recomendables de la ciudad como Chez Lucien, Ratatouille Bistro o Ahora Mexican Restaurant.

Como consejo, de camino al mercado puedes fijarte en la imponente fachada del The Connaught Building y aprovechar para hacer algunas compras en el cercano Rideau Centre.

Sin duda, ByWard Market es una de las zonas imprescindibles que ver en Ottawa, perfecta para pasear, comer bien y disfrutar del ambiente más vibrante de la ciudad.

Catedral de Notre-Dame

Muy cerca del animado mercado ByWard, la ruta continúa hacia otro de los lugares imprescindibles que ver en Ottawa: la Catedral de Notre-Dame de Ottawa. Antes de entrar, puedes hacer una breve parada en la York Street Millennium Fountain, donde se encuentran las letras de la ciudad, un punto muy popular para fotos.

Construida a mediados del siglo XIX, esta basílica católica destaca por su elegante estilo neogótico, combinado con algunos elementos neoclásicos. Desde el exterior, llaman la atención sus torres y el característico acabado metálico que brilla con la luz, pero lo más impresionante se encuentra en su interior.

Al cruzar sus puertas, el contraste es sorprendente: el techo abovedado de un intenso color azul, decorado con detalles dorados, capta todas las miradas. A esto se suman las elaboradas tallas de madera realizadas por artesanos locales, los coloridos vitrales y un altar mayor que aporta aún más belleza al conjunto.

Visitar la Catedral de Notre-Dame es una de las mejores cosas que hacer en Ottawa, no solo por su valor histórico, sino también por su atmósfera tranquila y su riqueza artística. Además, la entrada es gratuita y está abierta todos los días, generalmente entre las 9:00 y las 18:00, lo que facilita incluirla en cualquier itinerario por la ciudad.

Sin duda, es uno de los edificios más bonitos de Ottawa y una parada imprescindible para quienes quieren conocer su lado más cultural y espiritual.

Galería Nacional de Canadá

Justo frente a la catedral se encuentra otro de los grandes imprescindibles culturales de la ciudad: la Galería Nacional de Canadá. Este museo es una parada obligatoria para los amantes del arte y uno de los espacios más interesantes que visitar en Ottawa.

Antes incluso de entrar, te llamará la atención la famosa escultura Maman, una enorme araña de casi 9 metros de altura creada por la artista Louise Bourgeois. Esta obra, similar a la que se puede ver en el Museo Guggenheim Bilbao, se ha convertido en uno de los iconos más fotografiados de Ottawa.

El edificio del museo, construido en vidrio y granito, ya es en sí mismo una obra arquitectónica moderna que contrasta con los edificios históricos cercanos. En su interior alberga una impresionante colección de más de 80.000 piezas, que recorren desde el arte europeo clásico hasta propuestas contemporáneas.

Entre los artistas representados destacan nombres tan importantes como Vincent van Gogh, Peter Paul Rubens, El Greco, Andy Warhol, Rembrandt o Pablo Picasso, lo que da una idea del nivel de sus exposiciones.

Además, desde algunas zonas del museo podrás disfrutar de unas bonitas vistas hacia la Colina del Parlamento, lo que añade un atractivo extra a la visita.

La Galería Nacional abre habitualmente de martes a domingo, en horario de mañana y tarde, por lo que es fácil incluirla en una ruta por Ottawa en un día. Sin duda, es uno de los mejores lugares que ver en Ottawa para completar la experiencia cultural de la ciudad.

Major’s Hill Park

Después de visitar la Galería Nacional de Canadá, una excelente idea es acercarte al Nepean Point, un mirador desde el que tendrás una de las mejores vistas de la ciudad, especialmente de la Colina del Parlamento y el río Ottawa.

Desde allí, puedes continuar paseando junto al río hasta llegar en pocos minutos al Major’s Hill Park, uno de los parques más agradables que ver en Ottawa. Este espacio verde es perfecto para hacer una pausa en la ruta, relajarte o simplemente disfrutar de las vistas.

El parque está rodeado de algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, como la Embajada de Estados Unidos, el The Connaught Building o el elegante Fairmont Château Laurier, lo que le da un entorno muy especial.

Sus jardines cuidados, zonas verdes y senderos lo convierten en un lugar ideal para pasear tranquilamente o sentarse a descansar tras un día de turismo. Además, cerca del Monumento Nacional de Guerra encontrarás pequeños espacios ajardinados con esculturas que aportan un toque cultural al paseo.

Major’s Hill Park es uno de esos rincones imprescindibles en Ottawa donde combinar naturaleza, historia y algunas de las mejores vistas de la ciudad.

Museo Canadiense de la Historia

Si quieres profundizar en el pasado del país, una de las mejores visitas que hacer en Ottawa es el Museo Canadiense de la Historia. Aunque se encuentra en la ciudad vecina de Gatineau, en la provincia de Quebec, su ubicación frente al río Ottawa y a escasos minutos del centro lo convierte en una excursión muy sencilla.

Desde el Major’s Hill Park puedes llegar caminando en unos 20 minutos, cruzando el pintoresco Puente Alexandra. También tienes la opción de utilizar Uber o incluso un water taxi para disfrutar del trayecto desde otra perspectiva.

Considerado el museo más visitado de Canadá, este espacio ofrece un recorrido muy completo por la historia del país. A través de miles de piezas, podrás conocer desde las primeras culturas indígenas hasta momentos clave como la colonización europea. Entre sus exposiciones destacan los impresionantes tótems, las antiguas canoas de madera y el arte inuit, que ayudan a entender la diversidad cultural canadiense.

Además, el edificio en sí merece la pena, tanto por su arquitectura moderna como por las vistas que ofrece hacia la Colina del Parlamento.

El museo abre todos los días, generalmente de 9:00 a 18:00, y es recomendable reservar la entrada con antelación para evitar colas, especialmente en temporada alta.

Si todavía te queda tiempo en tu visita, otra opción interesante es el Museo Canadiense de la Naturaleza, especialmente recomendable si viajas con niños o te interesa la historia natural.

Sin duda, el Museo Canadiense de la Historia es uno de los lugares imprescindibles que ver en Ottawa y una parada perfecta para completar tu recorrido cultural por la capital canadiense.

Gatineau Park

Si te apetece desconectar del ambiente urbano, el Gatineau Park es uno de los mejores lugares que visitar en Ottawa y sus alrededores. Situado a tan solo unos kilómetros del centro, este enorme parque natural ofrece un entorno perfecto para disfrutar de la naturaleza en cualquier época del año.

Con una extensión de más de 300 km², el parque cuenta con una amplia red de senderos ideales para caminar, montar en bicicleta o simplemente pasear rodeado de paisajes espectaculares. Es uno de esos lugares que permiten cambiar completamente de ritmo y alejarse del bullicio de la ciudad en cuestión de minutos.

Entre sus puntos más destacados se encuentran el lago Philippe, perfecto para relajarse o disfrutar de su pequeña playa; el Mirador de Champlain, desde donde tendrás unas vistas panorámicas impresionantes; las cascadas Luskville, el singular Lago Rosa y el tranquilo Lago Meech.

El Gatineau Park es especialmente espectacular en otoño, cuando el paisaje se tiñe de tonos ocres, rojos y amarillos, creando una estampa difícil de olvidar. En verano, puedes recorrerlo en bicicleta o practicar actividades acuáticas como el piragüismo, mientras que en invierno se transforma en un destino ideal para el esquí de fondo.

Si buscas una experiencia al aire libre durante tu viaje, este parque es una de las mejores excursiones que hacer desde Ottawa y un complemento perfecto para descubrir la cara más natural de la región.

Sparks Street, una calle con encanto

Una de las zonas más agradables para pasear en el centro es Sparks Street, una animada calle peatonal que discurre paralela a Wellington Street y que destaca por su ambiente relajado y acogedor.

Esta calle comercial es perfecta para hacer una pausa durante tu ruta por Ottawa. A lo largo del recorrido encontrarás numerosas terrazas donde tomar algo, especialmente animadas en los meses más cálidos, así como tiendas y pequeños locales que le dan un aire muy agradable.

Uno de los detalles que más llaman la atención son sus esculturas de bronce repartidas por la calle, como la curiosa figura de un oso atrapando un salmón, que se ha convertido en uno de los rincones más fotografiados de la zona.

Además, Sparks Street está pensada para el disfrute tanto de locales como de visitantes, con una cuidada decoración floral que aporta color y vida al paseo.

Si te entra hambre, muy cerca puedes acercarte a Sansotei Ramen, un restaurante muy popular donde probar uno de los mejores ramen de Canadá, ideal para recargar energías antes de seguir explorando la ciudad.

Sin duda, Sparks Street es una de esas calles imprescindibles que ver en Ottawa, perfecta para pasear sin prisas, disfrutar del ambiente y descubrir el lado más cotidiano de la capital.

Museo Canadiense de la Naturaleza

Si buscas una actividad diferente o necesitas un plan alternativo en caso de mal tiempo, el Museo Canadiense de la Naturaleza es una de las mejores opciones que ver en Ottawa, especialmente si viajas con niños.

Este museo está dedicado a la historia natural y a las maravillas del planeta Tierra, y destaca tanto por su contenido como por su llamativo edificio, que combina un aire histórico con una ampliación moderna muy original.

En su interior encontrarás exposiciones muy variadas y, en muchos casos, interactivas, lo que hace que la visita resulte entretenida para todas las edades. Entre sus principales atractivos destacan las colecciones de minerales y fósiles, así como impresionantes esqueletos de dinosaurios y mamíferos marinos.

Uno de los elementos más sorprendentes es el esqueleto de una enorme ballena azul, que impresiona por su tamaño y se ha convertido en una de las piezas más fotografiadas del museo.

El Museo Canadiense de la Naturaleza suele abrir de miércoles a lunes en horario de mañana y primera hora de la tarde, por lo que es recomendable planificar la visita con antelación. También puedes reservar la entrada previamente para evitar esperas, especialmente en temporada alta.

Sin duda, es uno de los museos más interesantes que visitar en Ottawa y una opción ideal para completar tu itinerario con un toque educativo y entretenido.

Chinatown, un barrio diferente

Si dispones de algo más de tiempo en tu viaje, acercarte a Chinatown Ottawa es una buena forma de descubrir una cara distinta de la ciudad. Este barrio, situado en torno a Somerset Street, destaca por su ambiente multicultural y su oferta gastronómica.

Aquí encontrarás numerosas tiendas, restaurantes y puestos de comida callejera que te transportan, aunque sea por un momento, a Asia. Es un lugar ideal para probar platos diferentes o salir de la típica ruta turística.

El principal símbolo del barrio es su puerta de entrada, un arco tradicional que marca el acceso a esta zona y que se ha convertido en uno de sus puntos más reconocibles. Más allá de esto, Chinatown no cuenta con grandes atracciones turísticas, por lo que es una visita recomendable sobre todo si te apetece explorar una zona más alternativa de Ottawa.

Muy cerca se encuentra también Little Italy Ottawa, otro barrio interesante que gira en torno a Preston Street y donde podrás disfrutar de la gastronomía italiana, con numerosos restaurantes, cafeterías y heladerías.

En definitiva, Chinatown es uno de esos lugares que ver en Ottawa si buscas una experiencia diferente, más local y gastronómica, perfecta para completar tu itinerario por la ciudad.

Canadian Tire Centre

Para poner el broche final a tu viaje, una de las experiencias más auténticas que hacer en Ottawa es asistir a un partido de hockey sobre hielo en el Canadian Tire Centre. Este estadio, situado a las afueras de la ciudad, es el hogar de los Ottawa Senators, uno de los equipos de la NHL, la liga más importante del mundo en este deporte.

La temporada de la NHL suele ir desde principios de octubre hasta abril, por lo que si visitas Ottawa durante estos meses, tendrás la oportunidad de vivir en directo uno de los deportes más populares de Canadá. La atmósfera en el estadio es increíble, con aficionados muy entregados y un ambiente vibrante que hace que incluso quienes no siguen el hockey disfruten de la experiencia.

Aunque el estadio se encuentra algo alejado del centro, puedes llegar fácilmente en coche o transporte organizado. Eso sí, es recomendable comprar las entradas con antelación, especialmente para partidos importantes, ya que suelen agotarse.

Ver un partido en el Canadian Tire Centre no es solo un evento deportivo, sino una forma de sumergirte en la cultura canadiense y vivir una experiencia inolvidable durante tu viaje a Ottawa.

Le Moulin de Provence, una parada dulce

Después de un día recorriendo la ciudad, no hay mejor plan que hacer una pausa en Le Moulin de Provence, uno de los cafés más conocidos y con más encanto que ver en Ottawa.

Este acogedor local, situado en la zona de ByWard Market, es famoso por su amplia variedad de dulces recién hechos. Aquí puedes disfrutar de deliciosos donuts, bizcochos, bollería artesanal y una extensa carta de cafés y tés, perfecta para recargar energías durante tu ruta por la ciudad.

Uno de los detalles curiosos que ha hecho aún más popular a este café es que el expresidente de Estados Unidos Barack Obama desayunó aquí durante una visita oficial. Desde entonces, uno de sus productos estrella es la conocida “Obama cookie”, que muchos viajeros no dudan en probar.

Ya sea para desayunar, merendar o simplemente hacer una pausa, Le Moulin de Provence es un lugar ideal para disfrutar del ambiente local y añadir un toque dulce a tu viaje por Ottawa.

Mirador de la Torre de la Paz

Una de las mejores formas de disfrutar de las vistas de la ciudad es subir al mirador de la Peace Tower, uno de los símbolos más reconocibles que ver en Ottawa. Esta torre, situada en el complejo del Parlamento, alcanza casi los 100 metros de altura y ofrece una panorámica espectacular.

Desde lo alto podrás contemplar una vista privilegiada de la Colina del Parlamento, el río Ottawa y gran parte del centro de la ciudad. Es, sin duda, uno de los mejores miradores de Ottawa y una experiencia muy recomendable para tener una perspectiva diferente del destino.

El acceso a la torre es gratuito y suele incluirse dentro de la visita guiada al Parlamento. También existe la posibilidad de solicitar la entrada directamente en el acceso de la torre, aunque está sujeta a disponibilidad.

Eso sí, conviene tener en cuenta que el complejo parlamentario se encuentra en proceso de rehabilitación hasta aproximadamente 2030, por lo que el acceso a la torre puede estar limitado o no disponible en algunos momentos.

Si tienes la oportunidad de subir, no lo dudes: es una de las experiencias imprescindibles que hacer en Ottawa y una forma perfecta de cerrar tu visita a la capital canadiense.

Hacer un crucero por el río

Después de un día recorriendo la ciudad, una de las mejores formas de relajarte es hacer un crucero por el río Ottawa. Este plan es perfecto para descansar mientras disfrutas de una perspectiva diferente de algunos de los lugares más emblemáticos que ver en Ottawa.

Subirte a uno de estos barcos turísticos te permitirá contemplar desde el agua edificios históricos, zonas verdes y el perfil de la ciudad desde un ángulo único. Es una experiencia muy recomendable para completar tu visita con un toque especial.

El mejor momento para hacerlo es al final del día, justo antes del anochecer. Durante la puesta de sol, la luz dorada ilumina la ciudad y crea una atmósfera muy especial, con reflejos sobre el agua y vistas realmente fotogénicas.

Además de relajarte, este paseo en barco te ayudará a entender mejor la disposición de Ottawa y su entorno natural, combinando historia y paisaje en una misma experiencia.

Sin duda, hacer un crucero por el río Ottawa es una de las actividades más bonitas que hacer en la ciudad, ideal para cerrar el día de una forma tranquila y memorable.

Las esculturas vegetales del Parque Jacques Cartier

Si buscas una experiencia diferente durante tu viaje, una visita muy curiosa es el Parque Jacques Cartier, situado a orillas del río Ottawa, justo frente al centro de la ciudad.

Este parque fue el escenario en 2017 de la exposición MosaïCanada, creada para celebrar el 150 aniversario de Canadá. La muestra reunió impresionantes esculturas vegetales formadas por miles de plantas y flores, que representaban escenas, animales y elementos culturales del país.

El éxito de la exposición fue tal que, un año después, se decidió mantener una parte de estas obras en un espacio permanente dentro del parque. Aunque actualmente la visita es de pago, merece la pena por lo original y visualmente impactante del recorrido.

Pasear entre estas esculturas es una experiencia única, ya que combina arte y naturaleza de una forma muy creativa. Es, además, una actividad ideal para todo tipo de viajeros, desde familias hasta amantes de la fotografía.

Sin duda, las esculturas vegetales del Parque Jacques Cartier son uno de los planes más curiosos que hacer en Ottawa y una forma distinta de completar tu itinerario por la ciudad y sus alrededores.

Museo Canadiense de la Guerra

El Museo Canadiense de la Guerra es una de las visitas más interesantes que hacer en Ottawa, especialmente si te gusta la historia. Es uno de los museos más importantes del país en su temática y ofrece una visión completa de los conflictos en los que ha participado Canadá a lo largo del tiempo.

En su interior encontrarás una amplia colección de objetos relacionados con la guerra: uniformes, armas, vehículos militares y piezas históricas que ayudan a entender el papel del país en distintos conflictos. A través de sus exposiciones, también se narran historias personales y relatos que aportan una visión más humana de los acontecimientos.

El museo no solo se centra en las grandes guerras mundiales, sino que también aborda otros episodios clave de la historia canadiense, lo que permite tener una perspectiva más completa y contextualizada.

Además, el edificio en sí, de arquitectura moderna, está diseñado para integrarse en el entorno y ofrecer una experiencia de visita muy dinámica y educativa.

Si quieres profundizar en la historia de Canadá y comprender mejor su evolución, el Museo Canadiense de la Guerra es una parada muy recomendable dentro de tu ruta por Ottawa. Es aconsejable comprar la entrada con antelación para evitar esperas y organizar mejor la visita.

Arte callejero en Ottawa

Ottawa no es solo historia y edificios institucionales, también es una ciudad creativa y dinámica donde el arte urbano tiene cada vez más protagonismo. Paseando por sus calles, es fácil encontrar murales y grafitis que conviven con arquitectura histórica y rascacielos modernos, creando un contraste muy interesante.

Este ambiente artístico está muy ligado a la presencia de una población joven y universitaria, que aporta frescura y creatividad a distintos barrios de la ciudad. Muchas paredes se han convertido en auténticos lienzos donde artistas locales e internacionales dejan su huella.

Explorar el arte callejero es una forma diferente de descubrir Ottawa, más allá de sus monumentos más conocidos. Puedes hacerlo por libre, dejándote sorprender en cada esquina, o apuntarte a una visita guiada especializada que te ayude a entender el significado de las obras y el contexto en el que se han creado.

Sin duda, el arte urbano es una de esas experiencias que hacer en Ottawa si quieres conocer su lado más alternativo y contemporáneo, añadiendo un toque cultural distinto a tu viaje.

El pub más antiguo de Ottawa

Si quieres vivir el ambiente más auténtico de la ciudad, una parada muy recomendable es el Château Lafayette, considerado el pub más antiguo que ver en Ottawa. Fundado en 1849, este histórico local es todo un símbolo de la vida social de la capital.

Con su ambiente acogedor y tradicional, es el lugar perfecto para hacer una pausa, tomar una cerveza y empaparte del espíritu local. Durante la semana, especialmente cuando hay partidos de hockey sobre hielo, el pub se llena de aficionados que se reúnen para seguir los encuentros, creando un ambiente animado y muy auténtico.

Los fines de semana, el Château Lafayette cambia de ritmo y se convierte en un espacio cultural con conciertos y música en directo, donde suelen actuar artistas locales. Es una excelente oportunidad para descubrir talento canadiense mientras disfrutas de una buena velada.

Sin duda, este pub histórico es mucho más que un simple bar: es un lugar donde se mezcla historia, cultura y ocio, y una de las experiencias más genuinas que hacer en Ottawa.

La Corte Suprema de Canadá

Otro de los lugares imprescindibles que ver en Ottawa es la Corte Suprema de Canadá, situada muy cerca del Parlamento y fácilmente accesible durante un paseo por el centro.

Este imponente edificio alberga el tribunal de justicia más importante del país, encargado de interpretar la ley y tomar decisiones clave a nivel nacional. Su relevancia institucional lo convierte en una parada interesante para comprender mejor el funcionamiento político y legal de Canadá.

Arquitectónicamente, destaca por su diseño elegante y sobrio, con una fachada de estilo clásico que transmite solidez y autoridad. Además, su ubicación junto al río Ottawa y cerca de otros edificios emblemáticos la integra perfectamente en una de las zonas más monumentales de la ciudad.

Aunque muchos viajeros se conforman con verla por fuera, también es posible realizar visitas guiadas para conocer su interior y aprender más sobre el sistema judicial canadiense.

La Corte Suprema de Canadá es una visita interesante que añadir a tu ruta por Ottawa, especialmente si te interesa la historia, la política o simplemente quieres descubrir los edificios más importantes de la capital.

Rideau Falls, las cascadas urbanas

Las Rideau Falls son uno de esos lugares sorprendentes que ver en Ottawa, ya que se encuentran en plena ciudad y ofrecen un espectáculo natural inesperado.

Estas cascadas están formadas por dos saltos de agua de unos 11 metros de altura, separados por la pequeña Green Island. Se sitúan justo en el punto donde el río Rideau desemboca en el río Ottawa, creando una estampa muy fotogénica en cualquier época del año.

El entorno que rodea las cataratas es tranquilo y agradable, ideal para dar un paseo o hacer una breve parada durante tu recorrido por la ciudad. Además, desde distintos miradores podrás obtener buenas vistas tanto de las cascadas como del río.

Muy cerca también se encuentra el antiguo Ayuntamiento, lo que añade un toque histórico a la zona y la convierte en un lugar interesante para combinar naturaleza y arquitectura.

Las Rideau Falls son uno de los rincones más curiosos que ver en Ottawa, perfectas para descubrir una faceta diferente de la capital canadiense sin alejarte del centro.

Nepean Point, el mejor mirador

Si buscas una de las mejores panorámicas de la ciudad, el Nepean Point es el lugar ideal. Este mirador, situado muy cerca del centro, ofrece unas vistas espectaculares del río Ottawa, la Colina del Parlamento y los alrededores.

Desde aquí podrás disfrutar de una perspectiva privilegiada de algunos de los puntos más emblemáticos que ver en Ottawa, lo que lo convierte en un sitio perfecto para hacer fotos, especialmente si te gusta la fotografía de paisajes urbanos.

Uno de los mejores momentos para visitarlo es al amanecer, cuando la luz suave ilumina la ciudad y crea una atmósfera tranquila y muy especial. Es un plan perfecto para empezar el día con calma antes de continuar explorando Ottawa.

Puedes llegar fácilmente caminando desde el centro o, si lo prefieres, alquilar una bicicleta y recorrer la zona de forma más cómoda, aprovechando los agradables caminos cercanos al río.

Sin duda, Nepean Point es uno de los miradores imprescindibles que ver en Ottawa y una parada perfecta para disfrutar de la ciudad desde otra perspectiva.

Rideau Hall, la residencia oficial

Otro de los lugares imprescindibles que ver en Ottawa es Rideau Hall, la residencia oficial del monarca canadiense y del Gobernador General de Canadá. Este histórico edificio, construido en 1838, es uno de los espacios más representativos del país a nivel institucional.

De estilo victoriano, Rideau Hall destaca por su elegante arquitectura y por sus amplios jardines perfectamente cuidados, que invitan a pasear con tranquilidad. Es un lugar donde se combinan historia, política y naturaleza en un mismo entorno.

Además de su valor simbólico, en determinados días se organizan visitas guiadas que permiten acceder a algunas zonas del interior y conocer más sobre el funcionamiento de esta residencia oficial y su papel dentro del sistema político canadiense.

Recorrer los jardines o visitar Rideau Hall es una excelente forma de descubrir otra cara de Ottawa, más institucional pero también más relajada, lejos del bullicio del centro. Sin duda, una parada muy interesante para completar tu ruta por la capital.

Dominion Arboretum, naturaleza en pleno Ottawa

El Dominion Arboretum es uno de los espacios verdes más especiales que ver en Ottawa, perfecto para desconectar sin salir de la ciudad. Este extenso parque forma parte de una granja experimental y ofrece un entorno natural muy cuidado y tranquilo.

Con una superficie de unas 26 hectáreas, el arboreto cuenta con numerosos senderos ideales para pasear, correr o recorrer en bicicleta. Además, dispone de zonas junto al agua donde puedes relajarte o incluso practicar actividades como el kayak o paseos en barca.

Uno de sus mayores atractivos es la gran variedad de árboles, especialmente frutales, que transforman el paisaje según la época del año. En primavera, el parque se llena de flores en tonos rosados, blancos y amarillos, creando un escenario especialmente bonito y muy fotogénico.

El Dominion Arboretum es uno de los mejores lugares que visitar en Ottawa si buscas un plan tranquilo en contacto con la naturaleza, ideal tanto para un paseo relajado como para disfrutar de un picnic en un entorno privilegiado.

South March Highlands Conservation Forest

Si te apetece salir del centro y explorar un entorno más salvaje, el South March Highlands Conservation Forest es una excelente opción que ver en Ottawa y sus alrededores. Esta reserva forestal, situada a las afueras de la ciudad, es perfecta para los amantes de la naturaleza y las actividades al aire libre.

El área está formada por densos bosques, pequeñas zonas de agua y una extensa red de senderos que permiten recorrerla a pie o en bicicleta de montaña. Es un lugar ideal para desconectar del ritmo urbano y disfrutar de un entorno natural tranquilo.

Además, cuenta con zonas habilitadas para hacer picnic e incluso áreas donde está permitido acampar, lo que la convierte en una opción perfecta si quieres pasar más tiempo en plena naturaleza.

Ya sea para una excursión corta o para una jornada completa al aire libre, South March Highlands Conservation Forest es uno de esos lugares menos conocidos que ver en Ottawa, pero que merece mucho la pena si buscas una experiencia diferente durante tu viaje.

Excursión a las 1000 islas de Gananoque, una escapada desde Ottawa

Si dispones de tiempo extra durante tu viaje, una de las mejores excursiones desde la capital es visitar las 1000 Islands, una espectacular zona natural situada cerca de Ottawa, en la región de Gananoque.

Este conjunto de más de mil pequeñas islas repartidas por el río San Lorenzo forma uno de los paisajes más singulares de Canadá. La mejor forma de explorarlo es realizando un paseo en barco, que te permitirá recorrer la zona cómodamente mientras disfrutas de vistas increíbles.

Durante la excursión, además de contemplar la belleza natural del entorno, podrás conocer historias curiosas sobre piratas, contrabandistas y antiguos habitantes de estas islas, lo que añade un toque histórico muy interesante a la experiencia.

Algunas de las islas albergan casas privadas, mientras que otras cuentan con castillos y construcciones llamativas que hacen que el recorrido sea aún más sorprendente.

Sin duda, la excursión a las 1000 islas de Gananoque es una de las mejores experiencias que hacer cerca de Ottawa, perfecta para combinar naturaleza, historia y paisajes únicos en un solo día.

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