Islandia: Qué ver y hacer en Reikiavik

Fundada en el siglo IX por el explorador noruego Ingólfur Arnarson, Reikiavik fue uno de los primeros asentamientos permanentes de la isla. Con el paso de los siglos se convirtió en el principal centro administrativo del país y en 1944 cuando Islandia declaró su independencia de Dinamarca durante la Segunda Guerra Mundial, pasó a ser la capital de la nueva república.

Hoy es la capital más septentrional del mundo y una de las menos pobladas de Europa, con alrededor de 146.000 habitantes. Puede parecer pequeña, pero aquí vive más del 30% de la población total del país. En un territorio dominado por naturaleza salvaje, Reikiavik es ese brochazo de color, cultura y vida urbana que equilibra el viaje.

Datos curiosos sobre Reikiavik

  • Significa “bahía humeante”, en referencia al vapor geotérmico que vio Ingólfur Arnarson al llegar.
  • Más del 90% de la energía del país proviene de fuentes renovables.
  • Es una de las capitales más seguras del mundo.
  • No hay rascacielos: el horizonte lo dominan iglesias, montañas y el mar.

Reikiavik no compite con otras capitales europeas en tamaño o monumentalidad. Compite en personalidad.

Es pequeña, creativa, acogedora y vibrante. El lugar perfecto para empezar (o terminar) tu aventura islandesa antes de lanzarte a descubrir cascadas, glaciares y volcanes.

Qué ver en Reikiavik

Hallgrímskirkja – El gran símbolo de Reikiavik

Si hay un edificio que define el skyline de Reikiavik, ese es Hallgrímskirkja. Imponente, diferente y absolutamente reconocible, es uno de los lugares imprescindibles que ver en la capital islandesa.

Diseñada por el arquitecto islandés Guðjón Samúelsson, esta iglesia luterana destaca por su espectacular torre de 74 metros de altura, lo que la convierte en el edificio más alto del país.

Importante: no la confundas con la catedral de Reikiavik, son edificios distintos.

Su diseño está inspirado en las columnas de basalto que encontramos por toda Islandia, como en playas y formaciones volcánicas del país. Esa fachada escalonada y vertical recuerda claramente a los paisajes de fuego y hielo que caracterizan la isla.

Es una iglesia moderna (su construcción se completó en 1986), pero parece salida directamente de la naturaleza islandesa.

La entrada es gratuita y el interior, como muchas iglesias luteranas, es bastante sobrio.

Lo más impresionante es su gran órgano de tubos, que cuenta con más de 5.000 tubos y que ofrece conciertos periódicos. Si tienes la suerte de coincidir con uno, la acústica es espectacular.

El mejor mirador de Reikiavik

Por unos 10 € puedes subir en ascensor hasta la torre y disfrutar de una vista panorámica 360° de la ciudad.

Desde arriba verás:

  • Los tejados de colores del centro
  • El puerto
  • El océano Atlántico
  • El monte Esja al fondo

Horarios:

  • Mayo a septiembre: 9:00 a 21:00
  • Resto del año: 9:00 a 17:00

Justo frente a la fachada principal se encuentra la estatua de Leif Erikson, hijo de Erik el Rojo y considerado el primer europeo en llegar a América alrededor del año 1000. Fue un regalo de Estados Unidos al pueblo islandés y añade un toque histórico vikingo al conjunto.

Consejo práctico

En el centro de Reikiavik el aparcamiento suele ser de pago, pero en los alrededores de Hallgrímskirkja hay bastantes plazas gratuitas y sin límite de tiempo. Un pequeño truco útil si vas en coche.

Hallgrímskirkja es mucho más que una iglesia: es el emblema visual de la ciudad. Aunque su interior sea sencillo, su arquitectura y las vistas desde lo alto la convierten en una parada imprescindible en cualquier visita a Reikiavik.

Sun Voyager (Sólfar) – El Viajero del Sol

Una de las mejores cosas que hacer en Reikiavik es acercarte al paseo marítimo para contemplar el evocador Viajero del Sol, conocido en islandés como Sólfar.

Diseñada por el artista islandés Jón Gunnar Árnason y construida en acero inoxidable, esta escultura contemporánea se alza frente a la bahía de Faxaflói, mirando al horizonte como si estuviera lista para zarpar.

En los días despejados, el metal refleja la luz nórdica creando una imagen casi mágica, especialmente al atardecer.

A primera vista parece el esqueleto estilizado de un barco vikingo. Pero el propio artista explicó que no representa una embarcación concreta, sino un barco de sueños.

Simboliza el viaje hacia el sol, la esperanza, la libertad y la eternidad.

El Viajero del Sol fue construido para conmemorar el 200 aniversario de Reikiavik y desde entonces se ha convertido en uno de los iconos más fotografiados de la capital.

Se encuentra al final de un agradable paseo desde el Puerto Viejo, junto al océano Atlántico y con las montañas nevadas como telón de fondo.

Más allá de la foto obligada, es un lugar perfecto para:

  • Sentarte y contemplar el mar
  • Disfrutar de un atardecer islandés
  • Buscar auroras boreales en invierno
  • Simplemente dejar que el viento del norte te despeje la mente

En una ciudad pequeña como Reikiavik, el Viajero del Sol es ese punto donde arte, naturaleza e historia se encuentran mirando al horizonte.

Harpa – El edificio más moderno de Reikiavik

En pleno paseo marítimo de Reikiavik, entre el Puerto Viejo y la escultura del Sun Voyager, se alza uno de los edificios más sorprendentes de la ciudad: el Harpa.

A simple vista ya impacta. Su fachada está formada por un entramado de hexágonos de vidrio multicolores que reflejan la luz del cielo islandés y cambian de tonalidad según la hora del día. Cuando el sol brilla, el edificio parece iluminarse desde dentro.

El diseño de Harpa está inspirado en las formaciones basálticas tan características del paisaje islandés. Esa combinación de cristal, geometría y luz crea un efecto casi hipnótico.

De noche, la iluminación interior convierte la fachada en un auténtico espectáculo visual.

Harpa no es solo un edificio bonito: es el principal centro de conciertos y conferencias de Islandia.

Aquí se celebran:

  • Conciertos de música clásica y contemporánea
  • Festivales culturales
  • Exposiciones
  • Congresos internacionales

Es además la sede de la Orquesta Sinfónica de Islandia. Si tienes suerte, incluso puedes escuchar algún ensayo.

El edificio cuenta con una acústica excelente, considerada de las mejores del norte de Europa.

Aunque no tengas pensado asistir a ningún evento, merece la pena entrar y recorrer sus espacios abiertos al público. El contraste entre el cristal geométrico y el océano al fondo lo convierte en uno de los lugares más fotogénicos de Reikiavik.

Harpa es la cara más moderna y vanguardista de una capital pequeña, pero culturalmente muy viva.

No dejes de visitarlo: es uno de los edificios más característicos y sorprendentes de la ciudad.

Ruta de Street Art por el centro de Reikiavik

Uno de los planes que más ganas teníamos de hacer en Reikiavik era una ruta de street art. Y la verdad es que la ciudad no decepciona.

Entre las paredes del centro encontrarás murales enormes, ilustraciones minimalistas, retratos, mensajes reivindicativos y obras de artistas tanto islandeses como internacionales. De hecho, la capital islandesa se ha convertido en un pequeño referente del arte urbano en el norte de Europa.

Aquí el gris del invierno se combate con color.

Calles imprescindibles para tu ruta

Lo mejor es recorrer el centro sin rumbo fijo, pero estas calles son clave:

Laugavegur: La arteria principal del centro. Está llena de murales, bares, tiendas y restaurantes.

Skólavörðustígur (Rainbow Street): La famosa calle arcoíris que conduce directamente a Hallgrímskirkja.
Es uno de los puntos más fotografiados de la ciudad. El contraste del pavimento de colores con la iglesia al fondo es simplemente icónico.

Austurstræti: Zona animada con terrazas y arte urbano escondido en fachadas laterales.

Lækjargata: Otra calle interesante para seguir descubriendo murales menos evidentes.

Lebowski Bar

En cuanto vimos el nombre supimos que teníamos que entrar. Inspirado en la película El Gran Lebowski, este bar es perfecto para:

  • Tomar unas pintas
  • Pedir un White Russian (por supuesto)
  • Comer una hamburguesa con patatas y bebida a precio bastante razonable

Es un sitio divertido, con ambiente animado y buena música. Ideal para terminar tu ruta artística.

Museo Nacional de Islandia – Un viaje al pasado vikingo

Si te apasiona la historia, una de las mejores cosas que hacer en Reikiavik es visitar el Museo Nacional de Islandia.

Aquí recorrerás más de mil años de historia, desde los primeros asentamientos vikingos hasta el siglo XX, entendiendo cómo esta isla remota pasó de ser un territorio inhóspito a una nación moderna y orgullosa de su identidad.

La exposición permanente ofrece un recorrido cronológico muy bien explicado y fácil de seguir. Entre las piezas más interesantes encontrarás:

  • Objetos y herramientas de la época vikinga
  • Máscaras rituales
  • Vidrieras medievales
  • Una réplica de una cabaña tradicional islandesa (construida al estilo turf house)

Es una visita ideal para contextualizar todo lo que luego verás repartido por el país: iglesias, granjas de turba, leyendas y tradiciones.

En una ciudad donde el clima puede cambiar de repente, este museo es un excelente plan alternativo cuando llueve o hace viento.

Además, es bastante didáctico, por lo que resulta interesante también si viajas con niños.

Precio aproximado de la entrada: 16 €.

El Museo Nacional de Islandia es la mejor manera de entender el alma del país antes de lanzarte a explorar sus volcanes, glaciares y cascadas. Porque en Islandia, cada paisaje tiene una historia detrás.

Lago Tjörnin y alrededores

Aunque pueda parecer algo apartado del centro (apenas 200 metros), la zona del Lago Tjörnin y sus alrededores es una de las más animadas y agradables de Reikiavik.

En esta zona se concentran algunos de los edificios más importantes de la capital:

  • Alþingi (Casa del Parlamento), uno de los más antiguos del país.
  • Catedral de Reikiavik, cuya versión original data de 1787 (aunque fue reconstruida posteriormente).
  • Ayuntamiento de Reikiavik, situado junto al lago —arquitectónicamente discutible, pero en una ubicación privilegiada.

Si te apetece tomar algo con ambiente más alternativo, entra en Lemmy, un bar rockero con bastante personalidad.

El Lago Tjörnin es un pequeño remanso de paz rodeado de casas de colores y senderos peatonales.

Es perfecto para:

  • Dar un paseo tranquilo
  • Ver diferentes especies de aves (cisnes, patos y gaviotas son habituales)
  • Sentarte en un banco y observar la vida local

En invierno puede llegar a congelarse completamente, creando una escena muy diferente, mientras que en verano se llena de luz y actividad.

Muy cerca del lago también encontrarás:

  • Galería Nacional de Islandia
  • Fríkirkjan í Reykjavík

Todo está a distancia caminable, lo que convierte esta zona en una parada ideal dentro de una ruta de un día por la ciudad.

Tjörnin demuestra que Reikiavik no es solo murales y arquitectura moderna. También tiene rincones tranquilos donde el ritmo baja y la ciudad se refleja literalmente en el agua. Un paseo sencillo, pero imprescindible, para entender la vida cotidiana de la capital islandesa.

Comer un perrito caliente en Bæjarins Beztu Pylsur

La gastronomía islandesa es única, eso no admite discusión. Algunos platos como el hákarl (tiburón fermentado) pueden ser un reto para el paladar, pero otros merecen totalmente una oportunidad: el skyr, el cremoso yogur islandés, o el plokkfiskur, un guiso de pescado delicioso y reconfortante.

Pero lo que quizá no esperabas es que uno de los bocados más famosos de Islandia… ¡sea un perrito caliente!

El hot dog más famoso del país

El pequeño puesto de Bæjarins Beztu Pylsur es todo un icono de Reikiavik desde 1937.

Se hizo mundialmente conocido cuando el expresidente Bill Clinton declaró que aquí había comido “el mejor perrito caliente del mundo”. Después llegaron otras celebridades y el lugar se convirtió en parada obligatoria.

¿Qué lo hace especial?

El perrito islandés es diferente al típico americano:

  • La salchicha suele ser una mezcla de cordero, ternera y cerdo.
  • Lleva cebolla crujiente, cebolla fresca, kétchup, mostaza dulce islandesa y una salsa cremosa llamada remoulade.
  • Si quieres pedirlo como un local, di: “eina með öllu” (uno con todo).

Y lo mejor: cuesta alrededor de 6 €, que en Islandia es casi una ganga.

El puesto original está cerca del puerto, ideal para una parada rápida mientras recorres el centro.

Suele haber cola, pero avanza rápido.

En un país de volcanes, glaciares y paisajes épicos, a veces la experiencia más memorable puede ser algo tan sencillo como un perrito caliente junto al mar.

Un bollo de canela en Brauð & Co

Si hay un dulce que tienes que probar en Reikiavik, es el canela roll de Brauð & Co.

Esta panadería artesanal se ha ganado su fama gracias a sus productos recién horneados, con masas esponjosas y sabores intensos. Su local del centro, en Frakkastígur 16, está muy cerca de Hallgrímskirkja y es fácilmente reconocible por su fachada colorida llena de murales.

El protagonista absoluto es el bollito de canela:

  • Masa tierna y esponjosa
  • Interior jugoso con abundante relleno
  • Glaseado dulce por encima

También encontrarás versiones de vainilla o nueces pecanas.

Es el típico capricho perfecto después de una mañana explorando la ciudad o antes de seguir ruta.

Consejo práctico: junto al local hay unos banquitos y una pequeña zona de juegos infantil donde puedes sentarte tranquilamente a disfrutar tu bollo.

Y justo enfrente encontrarás Reykjavik Roasters, una cafetería de especialidad ideal para acompañar el roll con un buen café.

Brauð & Co demuestra que Islandia no es solo paisajes épicos y naturaleza salvaje. También sabe a mantequilla, canela y café recién hecho. Un pequeño placer imprescindible en tu ruta por Reikiavik.

Laugavegur, La arteria comercial

Es la calle más conocida y animada de la capital, perfecta para pasear sin rumbo fijo, entrar en tiendas curiosas y hacer una pausa en alguno de sus cafés.

Laugavegur está llena de:

  • Tiendas de ropa técnica
  • Equipamiento para senderismo y deportes extremos
  • Marcas islandesas especializadas en frío y lluvia
  • Tiendas de diseño local y souvenirs

Si estás pensando en comprar algo para futuras aventuras, este es el lugar. Eso sí, la calidad es altísima… y los precios también.

Islandia no es precisamente un destino barato, pero muchas de sus prendas están pensadas para soportar condiciones climáticas extremas.

Bares, cafés y ambiente

Además de tiendas, la calle está repleta de:

  • Restaurantes de cocina internacional e islandesa
  • Bares con happy hour (muy recomendable para ahorrar un poco)
  • Cafeterías acogedoras

Por la noche, especialmente los fines de semana, Laugavegur se convierte en uno de los epicentros de la vida nocturna de Reikiavik.

Color y personalidad

Más allá de las compras, lo bonito de Laugavegur es su ambiente: casas de colores, murales, escaparates creativos y ese aire alternativo que caracteriza a la capital islandesa.

Es la calle que mejor resume la esencia moderna de Reikiavik: pequeña, vibrante y con mucha personalidad.

Un paseo imprescindible para sentir el pulso de la ciudad.

Perlan – La Perla de Reikiavik

Perlan que significa La Perla, es uno de los edificios más llamativos que ver en Reikiavik. Situado sobre una colina y ligeramente alejado del centro, merece totalmente la visita por sus vistas panorámicas y su interesante museo.

Lo primero que llama la atención es su enorme cúpula de cristal y su estructura futurista. Lo más curioso es que durante años el edificio funcionó como depósito de agua caliente para la ciudad. Islandia nunca deja de sorprender.

Perlan alberga una gran exposición interactiva dedicada a la geografía y naturaleza del país.

Entre lo más destacado:

  • Recreación realista de una cueva de hielo islandesa (puedes caminar dentro).
  • Exposiciones sobre volcanes, glaciares y auroras boreales.
  • Un planetario con proyecciones inmersivas.

Es una visita ideal si quieres comprender mejor todo lo que estás viendo en tu ruta por el país.

En su azotea encontrarás una plataforma panorámica con vistas de 360 grados sobre la ciudad, el océano y las montañas que rodean la capital.

Desde aquí se aprecia perfectamente el contraste entre el entorno urbano y la naturaleza salvaje que comienza a pocos kilómetros.

Cómo llegar:

  • En autobús público (10–15 minutos desde el centro).
  • Incluido si tienes la Reykjavik City Card.
  • También puedes usar el autobús turístico para moverte cómodamente entre los puntos principales.

Es recomendable reservar entrada con antelación si viajas en temporada alta.

Perlan combina arquitectura moderna, ciencia y vistas espectaculares. No es solo un mirador: es el lugar perfecto para entender por qué Islandia es un país moldeado por el hielo, el fuego y la energía geotérmica.

Un plan diferente que complementa a la perfección la visita al centro de Reikiavik.

Plaza Austurvóllur, El punto de encuentro de Reikiavik

Cuando el sol decide aparecer en Reikiavik, las terrazas de la Plaza Austurvóllur se llenan en cuestión de minutos.

Locales y viajeros se reúnen aquí para:

  • Tomar una cerveza al aire libre
  • Comer algo en alguna de sus terrazas
  • Tumbarse en el césped y simplemente disfrutar del buen tiempo

Es el gran punto de encuentro social de la ciudad.

Austurvóllur es la plaza más antigua de Reikiavik y está rodeada de casas de madera de colores y edificios clave para la historia del país.

Aquí se encuentran:

  • Alþingi, el Parlamento de Islandia, uno de los más antiguos del mundo.
  • Catedral de Reikiavik, una iglesia luterana de estilo sobrio y elegante.

En el centro de la plaza se alza la estatua de Jón Sigurðsson, figura clave en el movimiento por la independencia islandesa.

Lo bonito de esta plaza no es solo su arquitectura, sino el ambiente.

En verano se convierte en una extensión natural de los bares cercanos. En invierno, con nieve, ofrece una imagen mucho más tranquila y recogida.

Austurvóllur demuestra que Reikiavik puede ser pequeña en tamaño, pero grande en vida urbana. Un imprescindible para entender cómo disfrutan los islandeses de su capital cuando el clima da una tregua.

Casa Höfði y el faro

Si continúas caminando por el paseo marítimo tras visitar el Sun Voyager, llegarás a uno de los lugares con más carga histórica de Reikiavik: la Casa Höfði.

A simple vista es una elegante casa blanca de madera, de estilo nórdico, rodeada de césped y con el océano de fondo. Pero su importancia no radica en su arquitectura, sino en lo que ocurrió en su interior.

En 1986, esta casa fue escenario de una histórica cumbre entre:

  • Ronald Reagan, presidente de Estados Unidos
  • Mijaíl Gorbachov, líder de la Unión Soviética

Su reunión en Höfði supuso un punto de inflexión en el proceso que llevaría al final de la Guerra Fría. Aunque no se firmó un acuerdo definitivo ese día, sentó las bases para la distensión entre ambas potencias.

No es posible visitar el interior, pero pasear por los jardines y contemplar la casa ya transmite esa sensación de estar ante un lugar clave de la historia contemporánea.

El faro amarillo

A pocos metros de la Casa Höfði encontrarás un pequeño y precioso faro amarillo, discreto pero muy fotogénico.

Es un lugar ideal para:

  • Ver el atardecer sobre el océano
  • Disfrutar de vistas abiertas hacia la costa
  • Contemplar las montañas que rodean la capital

El paseo hasta aquí es tranquilo y agradable, especialmente en días despejados.

La Casa Höfði demuestra que Reikiavik no solo es naturaleza, arte y cultura alternativa. También ha sido escenario de momentos decisivos para la historia mundial.

Puerto Viejo de Reikiavik

El Puerto Viejo es una de las zonas con más ambiente de Reikiavik. Antiguamente era el corazón pesquero de la ciudad, con pequeñas casetas de madera utilizadas por marineros y pescadores. Hoy, muchas de esas construcciones se han transformado en restaurantes, cafeterías y espacios culturales.

Pasear por los muelles, observar el ir y venir de los barcos y respirar el aire del Atlántico es uno de esos planes sencillos que siempre apetece.

Aquí es un lugar ideal para probar:

  • Pescado fresco del día
  • Marisco local
  • Sopas tradicionales islandesas

El ambiente es relajado, con terrazas mirando al mar cuando el tiempo acompaña.

Desde el Puerto Viejo salen varias excursiones en barco para observar frailecillos y otras aves marinas, uno de los grandes iconos naturales de Islandia.

También parten tours de avistamiento de ballenas, especialmente populares entre abril y octubre.

Mercadillo Kolaportið

Si tu visita coincide con sábado o domingo, no te pierdas el mercadillo. Aquí encontrarás:

  • Jerseys de lana islandesa
  • Souvenirs curiosos
  • Productos locales
  • Incluso algunos alimentos tradicionales

Es un buen lugar para ver el lado más auténtico y cotidiano de la ciudad.

Aguas termales cerca de Reikiavik)

Blue Lagoon

Empecemos por la parte menos agradable para mochileros: la Blue Lagoon no es barata.

Ahora bien, si es tu única oportunidad de bañarte en aguas geotermales islandesas o el presupuesto no es un problema, es sin duda uno de los balnearios más espectaculares del país (y también de los más visitados).

Situada a unos 45 minutos de Reikiavik, en medio de un paisaje volcánico casi lunar, la laguna es famosa por sus aguas azul lechoso ricas en sílice y minerales. La temperatura se mantiene entre 37 y 40 ºC, perfecta incluso cuando fuera hace frío o viento.

Saber mas sobre Blue Lagonn en Mejores aguas termales de pago

Piscinas municipales de Reikiavik

Reikiavik está llena de piscinas geotermales municipales como Laugardalslaug.

  • Precio muy económico.
  • Ambiente local.
  • Varias “hot pots” con distintas temperaturas.

Es la forma más auténtica de vivir la cultura del baño islandesa.

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Sky Lagoon

Una alternativa moderna y escénica situada muy cerca de la ciudad.

Precios desde unos 45 €.
Piscina infinita con vistas al océano.
Menos masificada (aunque cada vez más popular).

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Kvika Footbath

Cerca del Faro de Grótta encontrarás esta pequeña poza geotermal gratuita donde solo puedes remojarte los pies.

Un plan sencillo, perfecto al atardecer.

Hvammsvík Hot Springs

A aproximadamente una hora al norte de Reikiavik, junto a un fiordo espectacular.

Piscinas naturales frente al mar.
Ambiente mucho más tranquilo.
Una experiencia más integrada en la naturaleza.

¿Cuál elegir?

  • Experiencia icónica y fotogénica: Blue Lagoon.
  • Moderna y con vistas al mar: Sky Lagoon.
  • Auténtica y barata: piscinas municipales.
  • Naturaleza en estado puro: Hvammsvík.
  • Plan rápido y gratis: Kvika Footbath.

Islandia y el agua caliente van de la mano. Da igual cuál elijas: sumergirte en aguas termales mientras el aire es frío es una de las mejores experiencias del viaje. Y después de días de viento, cascadas y caminatas, tu cuerpo te lo agradecerá muchísimo.

Lava Show Reykjavík

Aquí no hablamos de una simulación con pantallas. Estamos hablando de lava real fundida a más de 1.000 grados, recreando una pequeña erupción volcánica en un entorno controlado y seguro.

Lo que más impacta es que no solo lo ves… lo sientes:

  • El calor intenso cuando la lava empieza a fluir.
  • El sonido del crujido al enfriarse.
  • Las chispas y el color rojo incandescente a pocos metros de ti.

Mientras tanto, los guías explican de forma clara y muy didáctica cómo se producen las erupciones en Islandia y qué ocurre bajo tus pies en esta tierra de fuego y hielo.

En menos de una hora sales entendiendo mucho mejor el paisaje volcánico que has estado recorriendo durante el viaje.

Después de visitar glaciares, campos de lava o cráteres, esta experiencia te da contexto. Comprendes cómo el interior del planeta moldea continuamente el país.

Es especialmente recomendable si:

  • Viajas en invierno y buscas planes bajo techo.
  • Te interesa la geología.
  • Viajas con niños (es muy visual y educativo).

¿Merece la pena?

Si quieres algo realmente original en Reikiavik, sí. No es el típico museo estático: es una experiencia sensorial que no se parece a nada habitual.

Ver lava real fluyendo a pocos metros cambia por completo la manera en que miras un volcán después.

Y en Islandia, entender los volcanes es entender el país.

Otros lugares que ver en Reikiavik si tienes más tiempo

Si ya has recorrido los imprescindibles de la capital islandesa pero todavía tienes horas (o incluso un día extra), aquí van más ideas interesantes para completar tu ruta.

Grandi

Al norte del centro histórico encontrarás la zona de Grandi, un antiguo barrio portuario que ha vivido una transformación brutal en los últimos años. Lo que antes eran almacenes y edificios industriales hoy albergan:

  • Talleres creativos
  • Estudios de diseño
  • Exposiciones
  • Mercados gastronómicos

Tiene un aire alternativo y moderno que merece un paseo tranquilo.

Avistamiento de ballenas

Desde el Puerto Viejo salen excursiones para ver ballenas en la bahía de Faxaflói. Si nunca has visto una, puede ser tu gran oportunidad.

Islandia es uno de los mejores lugares de Europa para hacerlo, especialmente entre abril y octubre.

Tours de auroras boreales

Si viajas entre septiembre y marzo, no te vayas sin intentar ver auroras boreales.

Reikiavik tiene bastante contaminación lumínica, así que lo ideal es reservar un tour que te lleve fuera de la ciudad para aumentar las probabilidades de éxito.

Más museos y lugares curiosos

Imagine Peace Tower

En la isla de Viðey, muy cerca de Reikiavik, encontrarás esta obra de luz creada por Yoko Ono en memoria de John Lennon.
Solo se ilumina entre octubre y diciembre.

Aurora Reykjavík

Un museo centrado exclusivamente en las auroras boreales, ideal para entender el fenómeno antes de salir a buscarlas.

Whales of Iceland

Situado en la zona del puerto, cuenta con 23 réplicas a tamaño real de cetáceos islandeses. Muy visual y perfecto si viajas con niños.

Museo Nacional de Islandia

Con su exposición permanente Making of a Nation, explica los orígenes y evolución del país.

Saga Museum

Un museo entretenido que recrea la historia islandesa con figuras de cera, armas y vestimentas tradicionales.

¿Qué priorizar?

Si solo tienes uno o dos días en la ciudad, céntrate en los imprescindibles. Pero si cuentas con más tiempo, Reikiavik tiene suficiente oferta cultural y natural para mantenerte entretenido.

Aunque pequeña, la capital islandesa combina historia vikinga, arte moderno, naturaleza salvaje y planes únicos que no encontrarás en ningún otro lugar del mundo.

Y eso es precisamente lo que la hace tan especial.

Excursión al Círculo Dorado

Si estás organizando un viaje por Islandia, hay una ruta que casi nadie se salta: el Círculo Dorado. Y lo mejor es que Reikiavik es el punto perfecto para empezar esta aventura, ya sea por libre en coche o con excursión organizada.

En un solo día podrás ver algunos de los paisajes más icónicos del país:

  • La espectacular cascada de Gullfoss.
  • El área geotérmica de Geysir, donde el géiser Strokkur entra en erupción cada pocos minutos.
  • El impresionante Parque Nacional Thingvellir, donde puedes caminar literalmente entre las placas tectónicas norteamericana y euroasiática.

El Círculo Dorado es la mejor toma de contacto con la naturaleza islandesa: cascadas, vapor saliendo de la tierra, paisajes infinitos y una geología que parece de otro planeta.

Un imprescindible absoluto para empezar tu road trip por Islandia.

Para más información visita Qué ver en el Círculo Dorado

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