¿Qué animales ver en Islandia? Guía completa de fauna y fotografía

Cuando pensamos en Islandia, probablemente nos vienen a la cabeza sus volcanes, glaciares, cascadas, playas de arena negra y paisajes que parecen sacados de otro planeta. Pero esta isla del Atlántico Norte también es un destino fantástico para los amantes de la fauna y la naturaleza.

A pesar de su clima extremo y de encontrarse tan al norte, Islandia alberga una interesante variedad de animales, tanto terrestres como marinos. Algunos son fáciles de encontrar durante un viaje por carretera, mientras que otros requieren paciencia, una excursión específica o viajar en la época adecuada.

En esta guía te cuento en detalle qué animales puedes encontrar, sus historias más curiosas, dónde localizarlos y cómo capturar las mejores tomas con tu cámara.

Tabla de contenidos:

Mamíferos terrestres: los auténticos supervivientes

El Caballo Islandés

Más que un simple animal, el caballo islandés es un símbolo nacional y motivo de orgullo local. Aunque su estatura compacta suele confundir a los visitantes (mucha gente piensa que son ponis), técnicamente es un caballo de raza pura descendiente directa de los ejemplares que trajeron los vikingos en el siglo IX.

  • Mejor época: Todo el año. En invierno lucen un pelaje denso y esponjoso espectacular para retratos.
  • El dato curioso: Para mantener la pureza de la raza, existe una ley estricta: si un caballo sale de Islandia, jamás se le permite regresar. Además, no se permite la importación de ningún otro caballo al país. También destacan por poseer cinco marchas o pasos distintos. La más famosa es el tölt, un desplazamiento suave de cuatro tiempos donde el animal siempre mantiene al menos un casco en el suelo, permitiendo al jinete avanzar rápido sin apenas vibración. 
  • Dónde verlo: En pastos y cercados rurales a lo largo de la Ring Road (Carretera 1).
  • El secreto fotográfico: el verdadero secreto del caballo islandés es su expresividad y comportamiento social bajo la luz ártica:
    • El halo de luz en su pelaje (Rim Light): En Islandia el sol suele estar bajo. Disparar a contraluz con esa luz rasante ilumina el borde de sus melenas despeinadas y su tupido pelo invernal, creando un contorno brillante e hipnótico sobre el fondo.
    • Retratos íntimos y texturas: Al no tener depredadores, son sumamente curiosos y se acercan a la cámara. Agáchate a su altura para capturar primeros planos de su mirada, el vaho que expulsan por la nariz en días fríos o detalles del hielo en su pelaje.
    • Interacciones de manada: Al vivir en semilibertad, puedes fotografiar su comportamiento social, como cuando se rascan mutuamente la lomo o interactúan entre ellos con el paisaje volcánico de fondo.
    • Truco técnico: Dispara a la altura de sus ojos, usa una apertura abierta (f/2.8 o f/4) para desenfocar el fondo y cuida la exposición para no quemar el brillo de su melena a contraluz.
Primer plano de un caballo blanco, con un fondo natural de montañas y prados verdes.

Zorro ártico

El zorro ártico (Vulpes lagopus) ostenta el título de ser el único mamífero terrestre nativo de Islandia. Llegó a la isla caminando sobre el hielo marino durante la última Edad de Hielo.

  • Mejor época: De junio a agosto para acceder a Hornstrandir en barco.
  • El dato curioso: En Islandia existen dos variedades de color: el «blanco» (que muda a marrón en verano y a un blanco puro en invierno) y el «azul» (que mantiene tonos pardos y gris pizarra durante todo el año para camuflarse en las rocas costeras).
  • Dónde verlo: Su reducto indiscutible es la Reserva Natural de Hornstrandir, en los Fiordos del Oeste. Al ser una zona protegida donde está prohibida su caza, los zorros no temen al ser humano y es más fácil avistarlos a corta distancia.
  • El secreto fotográfico:
    • Punto de vista: Túmbate o ponte a la altura de sus ojos para lograr fotos más íntimas y un buen desenfoque (bokeh).
    • Exposición: En invierno sobre nieve, subexpón/compensa entre +1 y +2 EV para que el pelaje blanco y la nieve no salgan grises. En verano, busca fondos claros (como musgo) para que resalte su pelaje oscuro.
    • Comportamiento: No lo persigas. Siéntate en silencio y deja que su curiosidad haga que él se acerque a ti.
    • Enfoque y velocidad: Usa AF de seguimiento a ojos de animales y dispara a mínimo 1/1200s si se mueve rápido por la tundra.
    • Retrato ambiental: Incluye el paisaje (fiordos o mar) en el encuadre para contar una historia y mostrar su hábitat salvaje.
Dos cachorros de zorro, uno negro y otro gris, posando en un campo verde.

Renos Salvajes

A diferencia del zorro, los renos no son nativos. Fueron traídos desde Noruega a finales del siglo XVIII y se adaptaron perfectamente a la vida salvaje en las tierras altas.

  • Mejor época: Verano en cotas altas y otoño/invierno cerca de las carreteras principales.
  • El dato curioso: Hoy en día existe una población controlada de unos 6.000 ejemplares que vive exclusivamente en el este del país. En verano se refugian en las zonas altas de las montañas, mientras que en invierno descienden a los valles y pastos cerca de la costa.
  • Dónde verlos: A lo largo de los Fiordos del Este (Eastfjords), especialmente cerca de Seyðisfjörður o Egilsstaðir.
  • El secreto fotográfico:
    • Encuadre de paisaje: Usa una focal media (como 70-200mm) para incluir la inmensidad de las montañas y fiordos del este de Islandia; su cornamenta destaca mejor con el paisaje de fondo.
    • Aprovecha el contraste cromático: En otoño e invierno, el pelaje pardo del reno resalta muchísimo sobre la nieve o la tundra dorada. Busca ángulos donde la ladera del fondo no sea del mismo tono que el animal.
    • Estrategia de acercamiento: Tienen excelente oído y olfato. Avanza despacio, siempre con el viento de cara (para que no huelan tu presencia) y camina agachado en línea diagonal, nunca directo hacia la manada.
    • Enfoque en la cornamenta y ojos: Asegura el punto de enfoque en el ojo más cercano o en la base de las astas para que la mirada quede perfectamente nítida.
    • Ajuste de velocidad: Dispara a 1/1000s o más si la manada se desplaza trotando por las laderas.
Grupo de renos caminando en un campo abierto con montañas al fondo.

Ovejas islandesas

Lejos de ser un simple animal de granja, estos animales forman parte del ADN del paisaje rural, salvaje y tradicional de la isla.

Traídas por los primeros colonos vikingos en el siglo IX, la oveja islandesa ha permanecido genéticamente aislada durante más de mil años.

Su lana posee una estructura única de dos capas (lopi), que las aísla por completo del viento y la lluvia horizontal. Históricamente, han desempeñado un papel fundamental para la supervivencia y la economía del país, siendo el origen de los famosos jerséis artesanales islandeses (lopapeysa).

  • Mejor época: Primavera y verano, cuando caminan en semilibertad junto a sus corderos.
  • Dónde verlas: En zonas rurales de toda Islandia, laderas de montañas y bordes de la Ring Road (Carretera 1).
  • Dato curioso: Durante los meses de verano, los granjeros las liberan por completo y pacen a su aire por las montañas, valles y laderas de todo el país. Es el famoso réttir (a principios de otoño) el momento en que la comunidad se reúne a caballo para agruparlas de nuevo.
  • Atención al volante: Suelen desplazarse en tríos (la madre y dos corderos) y no dudan en cruzar la carretera sin avisar. Disminuye la velocidad si las ves cerca del arcén.
  • El secreto fotográfico:
    • Retrato ambiental (Environmental Portrait): No hagas solo un plano cerrado. Usa una focal media (70-200mm) e inclúyelas en el encuadre con una cascada, un campo de lupinos o una montaña volcánica de fondo para darle contexto a la imagen.
    • Punto de vista bajo: Agáchate a su altura para que la toma gane fuerza y el fondo quede suavemente desenfocado (bokeh).
    • Aprovecha el encuadre natural: Busca composiciones donde la textura de su lana contraste con el verde del musgo islandés o el negro de la arena volcánica.
    • Cuidado con la exposición: Su lana blanca bajo el sol directo o la luz reflectante puede quemar los blancos de la foto. Subexpón ligeramente (-0.3 EV) para no perder detalle en las texturas del pelaje.

Cabras y otros animales domésticos

Cuando planeamos una ruta por Islandia, tendemos a centrar la atención en la fauna silvestre más mediática. Pero más allá de las ballenas o los zorros, el paisaje rural islandés guarda estampas entrañables protagonizadas por sus animales de granja tradicionales: cabras, vacas e incluso patos domésticos.

Si te gusta salirte de la Ring Road y explorar carreteras secundarias, estos animales te brindarán momentos auténticos y excelentes oportunidades fotográficas para documentar la vida cotidiana de la isla.

Un carnero de lana larga y cuernos retorcidos se encuentra sobre unas rocas en un paisaje natural.

El espectáculo de las aves: la meca de la ornitología

Frailecillo atlántico (Puffin)

Con su característico pico naranja radiante durante la época reproductora, el frailecillo atlántico es el animal más buscado por los fotógrafos. Islandia alberga alrededor del 60% de la población mundial de esta especie.

  • Mejor época: De mayo a mediados de agosto.
  • El dato curioso: Pasan la mayor parte de su vida en alta mar y solo regresan a tierra firme para anidar en el mismo acantilado y con la misma pareja año tras año.
  • Dónde verlo: Los acantilados de Látrabjarg (Fiordos del Oeste), la península de Dyrhólaey y las Islas Vestman (Vestmannaeyjar).
  • El secreto fotográfico:
    • Punto de vista bajo: Túmbate en la hierba del acantilado para quedar a la altura de sus ojos; lograrás un fondo desenfocado (bokeh) de mar o rocas impresionante.
    • Retrato con el pico lleno: Paciencia. Espera a que vuelva del mar con el pico cargado de pececillos (lanzones); es la foto icónica que busca todo fotógrafo.
    • Velocidad ultra rápida en vuelo (1/2000s a 1/3200s): Vuelan a más de 80 km/h batiendo las alas rapidísimo. Si quieres congelarlos en el aire llegando al nido, necesitas la máxima velocidad de tu cámara.
    • Cuidado con el contraste del pico: Tienen el cuerpo negro/blanco y el pico rojo/naranja brillante. Subexpón ligeramente (-0.3 EV) para no quemar los blancos del pecho ni perder textura en los colores del pico.
    • Dispara al atardecer: Al final de la tarde regresa la mayoría a sus madrigueras y la luz dorada resalta el color de su piel y de sus patas naranjas.
Un frailecillo posado en un acantilado junto al mar, sosteniendo un pez en su pico, con un paisaje costero de fondo.

El Búho Nival

Aunque es bastante más raro de ver que otras aves rapaces, el búho nival (Bubo scandiacus) habita en zonas desoladas de las tierras altas islandesas. Con su plumaje blanco y sus intensos ojos amarillos, es una de las metas fotográficas más codiciadas.

  • Dónde verlo: Interiores remotos de las Highlands y zonas del norte de Islandia.
  • Dato curioso: A diferencia de la mayoría de los búhos, que son estrictamente nocturnos, el búho nival es diurno (actúa de día) debido a que evolucionó en el Ártico, donde durante el verano el sol nunca se pone. Además, sus patas están completamente cubiertas de plumas densas hasta las garras para protegerlo de la congelación, actuando como auténticas «botas de nieve» naturales.
  • Mejor época: Todo el año, aunque requiere expediciones guiadas o suerte en zonas alejadas.
  • El secreto fotográfico:
    • Contraste y exposición (+1 a +2 EV): Su plumaje blanco en la nieve engaña a la cámara. Sube la exposición (+1 a +2 EV) para no obtener fotos grises, pero vigila el histograma para no quemar los blancos de las plumas.
    • Resalta la mirada: El impacto visual está en sus ojos amarillos. Enfoca con precisión milimétrica al ojo más cercano y busca un ángulo de luz que haga brillar su mirada.
    • Aislamiento del fondo: Al posarse en rocas o el suelo, usa aperturas abiertas (f/4 o f/5.6) con un teleobjetivo largo para desenfocar el fondo y que la silueta blanca destaque totalmente.
    • Paciencia y distancia extrema: Es un ave muy asustadiza. Utiliza focales largas (mínimo 500-600mm), muévete muy lento y no rompas su distancia de seguridad para no alterar su descanso.
    • Vuelo congelado: Si despega para cazar sobre la tundra, sube la velocidad de obturación a 1/2000s o superior para congelar el batir de sus alas.
Un búho blanco con plumas moteadas sentado sobre una roca en un bosque oscuro y brumoso.

Gigantes del océano y fauna marina

Ballenas

Las heladas aguas del Océano Atlántico Norte y del Mar de Groenlandia que rodean Islandia son ricas en krill y pequeños peces, convirtiendo sus bahías en el refugio perfecto para más de 20 especies de cetáceos.

  • Mejor época: De abril a octubre.
  • Las especies más habituales: La ballena jorobada (famosa por sus saltos fuera del agua), el rorcual aliblanco, el cachalote y los delfines de hocico blanco.
  • El dato curioso: En la bahía de Skjálfandi (Húsavík), la tasa de éxito de avistamiento en las excursiones de avistamiento de ballenas roza un impresionante 98%.
  • Dónde verlas: Húsavík es considerada la capital del avistamiento de ballenas en Europa, aunque también salen excursiones desde Akureyri, Ólafsvík (Península de Snæfellsnes) y el puerto de Reykjavík.
  • El secreto fotográfico:
    • Anticipa el soplo: Mantén la cámara en el ojo y encuadra la zona donde veas la estela de agua en la superficie; el lomo y la cola (fluke) saldrán justo segundos después.
    • Velocidad rápida en barco: El movimiento del barco más el impulso de la ballena exige una velocidad mínima de 1/1600s a 1/2000s para evitar fotos trepidadas o borrosas.
    • Enfoque continuo y ráfaga: Activa el AF-C (seguimiento) con ráfaga alta. Dispara en series cortas desde que asoma el lomo hasta que la cola se sumerge por completo.
    • Ajuste para salpicaduras: Al romper el agua, el contraste es alto. Mantén la exposición bien calibrada para no quemar los blancos de las salpicaduras de agua ni perder detalle en la piel oscura.
    • Protección del equipo: El espray de agua salada arruina las lentes. Usa filtro protector UV, funda impermeable y limpia la lente constantemente con una gamuza.
Una ballena jorobada saltando en el agua con una montaña en el fondo.

Orcas

Aunque pertenecen a la familia de los delfínidos, las orcas (Orcinus orca) merecen mención aparte. En las aguas islandesas se alimentan principalmente de bancos de arenque.

  • Mejor época: De febrero a junio.
  • El dato curioso: La península de Snæfellsnes es uno de los mejores lugares del mundo para ver orcas en libertad durante los primeros meses del año.
  • Dónde verlas: Principalmente en Ólafsvík y Grundarfjörður.
  • El secreto fotográfico:
    • Anticipa su aleta dorsal: Las orcas se mueven muchísimo más rápido que las ballenas. En cuanto veas romper el agua, busca la gran aleta dorsal recta; esa es tu referencia para encuadrar y enfocar antes del salto o resoplido.
    • Velocidad ultra rápida (1/2000s o más): Sus movimientos, giros y salpicaduras son vertiginosos. Necesitas al menos 1/2000s para congelar el agua cayendo sobre el lomo y la aleta.
    • Control del contraste (Blanco y Negro extremo): Su piel combina un negro azabache con manchas blanco puro. Mide bien la luz o subexpón ligeramente (-0.3 a -0.7 EV) para no quemar los parches blancos de los ojos/costados ni perder el detalle del lomo.
    • Ráfaga rápida y AF continuo: Usa AF-C con punto único o zona reducida enfocado en la base de la aleta dorsal o en la mancha blanca junto al ojo, combinado con la máxima ráfaga de tu cámara.
    • Encuadre con referencia de fondo: Intenta capturar a la orca con la península de Snæfellsnes o las montañas nevadas al fondo; la diferencia de escala entre la aleta y el paisaje le da un impacto brutal a la foto.
Una orca nadando en el océano, con su aleta dorsal visible en la superficie del agua.

Focas

Islandia acoge dos especies principales de focas residentes: la foca común (Phoca vitulina) y la foca gris (Halichoerus grypus).

  • Mejor época: Todo el año.
  • El dato curioso: Existe una famosa leyenda islandesa (Selkies) que habla de focas que se quitaban la piel al salir del agua para transformarse en mujeres humanas en tierra firme.
  • Dónde verlas: El punto más icónico es la laguna glaciar de Jökulsárlón, donde nadan entre icebergs. Otro punto excelente es la Península de Vatnsnes y la playa de Ytri Tunga en Snæfellsnes.
  • El secreto fotográfico:
    • Efecto mirada «ojo a ojo»: En la playa o sobre hielo, agáchate o túmbate en la arena para disparar a la altura de sus ojos; resalta su expresión curiosa y genera un bokeh espectacular.
    • Reflejos e icebergs en el agua: En lugares como Jökulsárlón, aprovecha cuando asoman la cabeza (logging) para componer la foto usando los reflejos del agua y los bloques de hielo azul como marco natural.
    • Detalle en los bigotes (vibrisas): Mantén el punto de enfoque en el ojo más cercano o en los bigotes, ajustando una velocidad de 1/500s a 1/1000s para congelar las gotas que caen de su cara.
    • Control de la luz intensa: El agua brillante y el hielo pueden engañar a la cámara. Si disparas sobre hielo o nieve, sube la exposición (+0.7 a +1.3 EV) para que el paisaje no quede gris.
    • Respeta su espacio: Acércate despacio y sin movimientos bruscos. Si empieza a mirar fijamente o se desplaza incómoda hacia el agua, detente; el mejor retrato es cuando el animal está relajado.
Dos focas descansando sobre un lecho de algas en el agua.

Delfines

Cuando pensamos en hacer una excursión de avistamiento de cetáceos en Islandia, la mente se nos va directamente a las colosales ballenas. Sin embargo, las frías aguas del Atlántico Norte albergan a otros habitantes igual de espectaculares y llenos de energía: los delfines en libertad.

Aunque pueden verse distintas especies, el auténtico protagonista en las costas islandesas es el delfín de hocico blanco (Lagenorhynchus albirostris).

  • Mejor época: De primavera a principios de otoño (especialmente entre mayo y septiembre), cuando las aguas costeras están repletas de alimento y la navegación es más favorable.
  • El dato curioso: A diferencia de los delfines de aguas templadas, el delfín de hocico blanco es típicamente ártica y destaca por su cuerpo robusto (pueden superar los 300 kg) y los tonos claros de su morro y costados. Al ser animales sumamente gregarios, suelen desplazarse en grupos o manadas, regalando estampas increíbles cuando deciden juguetear cerca de las embarcaciones.
  • Dónde verlos: Principalmente en las excursiones de avistamiento de cetáceos que parten de puertos clave como Húsavík, Akureyri, Ólafsvík (Península de Snæfellsnes) o el puerto de Reykjavík.
  • El secreto fotográfico:
    • Anticipación al salto (Porpoising): Los delfines son extremadamente rápidos e impredecibles. No intentes seguirlos por el visor; observa el agua a simple vista y encuadra un par de metros por delante de donde rompieron la superficie para pillar el siguiente salto en el aire.
    • Velocidad ultra rápida (1/2000s a 1/3200s): Al ser tan ágiles y moverse a gran velocidad, necesitas disparar como mínimo a 1/2000s para congelar las gotas de agua proyectadas y la textura de su piel lisa sin rastro de movimiento.
    • Modo ráfaga alta y AF de seguimiento amplia: Utiliza el enfoque continuo (AF-C) con una zona de enfoque amplia o seguimiento de sujetos en movimiento, junto con la ráfaga más rápida de tu cámara para asegurar el encuadre perfecto a mitad del salto.
    • Ángulo picado vs. horizonte: Si disparas desde la proa de la embarcación mientras nadan en la ola del barco (bow-riding), busca un ángulo en diagonal que muestre la silueta curva del delfín bajo el agua turquesa antes de salir a respirar.
    • Efecto de velocidad: Si quieres transmitir la sensación de dinamismo mientras nadan pegados al barco, prueba a hacer un barrido (panning) bajando la velocidad a 1/100s mientras sigues su trayectoria.
Dos delfines saltando sobre el agua en un mar tranquilo.

Alca Torda y Arao Común

En los mismos acantilados donde anida el frailecillo comparten espacio el alca torda (Alca torda) y los araos (Uria aalge).

  • Mejor época: De mayo a julio.
  • El dato curioso: Estas aves álcidas parecen pequeños pingüinos voladores y tienen una capacidad de buceo asombrosa, alcanzando profundidades de más de 100 metros.
  • Dónde verlos: Acantilados verticales de Látrabjarg y Krýsuvíkurbjarg.
  • El secreto fotográfico:
    • Efecto pingüino a ras de acantilado: Colócate agachado a la altura de sus ojos en las repisas rocosas. Su postura erguida (similar a un pequeño pingüino) gana mucha fuerza visual si no les disparas desde arriba.
    • Control del blanco y negro extremo: Su plumaje combina un negro azabache en el dorso con un blanco puro en el pecho. Subexpón ligeramente (-0.3 a -0.7 EV) para no quemar las plumas blancas del pecho manteniendo el detalle del plumaje oscuro.
    • Resalta las líneas del pico (Alca Torda): El alca torda tiene unas características líneas blancas finas en el pico y la cabeza. Enfoca con precisión milimétrica al ojo/pico y usa una luz lateral para que esas marcas resalten con nitidez.
    • Congela el vuelo pesado (1/2000s a 1/2500s): Tienen un batir de alas muy rápido y ruidoso al despegar o aterrar en las paredes verticales. Necesitas velocidades muy altas para dejarlos completamente estáticos en el aire.
    • Composición en colonia: No te limites al retrato individual. Incluye varios ejemplares alineados en la pared de roca o usa aperturas abiertas (f/4) para desenfocar los cientos de araos que forman la colonia de fondo, dándole profundidad y contexto a la escena.
Colonias de aves marinas descansando sobre una roca en el océano.

Otras especies de aves destacadas

Aves del Lago Mývatn: El Lago Mývatn atrae a más de 15 especies distintas de patos y aves acuáticas (como el vistoso pato arlequín).

Pigargo Europeo (Águila de cola blanca): La rapaz más grande de la isla, con una envergadura que supera los 2,4 metros. Su presencia destaca en los Fiordos del Oeste.

Eider Común: Un pato marino famoso por su plumón aislado, recogido de forma sostenible para elaborar edredones de alta calidad.

Charrán Ártico: Famoso por realizar una de las migraciones más largas del planeta entre el Ártico y la Antártida.

Págalo Grande (Great Skua / Skúmur): El auténtico pirata de las costas islandesas. Es una rapaz marina enorme, muy agresiva en época de cría.

Barnacla Cariblanca (Barnacle Goose): Espectaculares gansos con la cara blanca y el cuerpo tramado en tonos grises y negros que anidan en los valles islandeses.

Falaropo Picofino (Red-necked Phalarope): Una pequeña ave acuática muy curiosa porque las hembras son las de colores vistosos y los machos incuban los huevos.

Aguja Colinegra (Black-tailed Godwit): Un ave de humedal con patas y pico extremadamente largos y un elegante plumaje anaranjado en primavera.

Camachuelo Picogrueso / Piquituerto (Crossbill y aves de bosque): Aunque Islandia no destaca por sus bosques, en zonas reforestadas como Hallormsstaður (el bosque más grande del país) puedes encontrar pequeñas aves cantoras adaptadas a los pinos.

Un águila volando sobre el océano con montañas en el fondo.
Pigargo Europeo

Consejos para fotografiar animales en Islandia

Islandia es un destino fantástico para la fotografía de fauna, pero conviene ir preparado.

Objetivos y equipo fotográfico: Un teleobjetivo es imprescindible. Un rango focal de 150-600mm o un 70-300mm te dará la distancia ideal para retratar a la fauna sin molestarla ni arriesgar tu seguridad en los acantilados.

Parámetros de disparo: Configura tu cámara con velocidades de obturación altas (mínimo 1/1000s) para congelar el vuelo rápido de los frailecillos o la cola de una ballena.

Baterías y frío: El frío reduce la autonomía de las baterías. Lleva siempre repuestos en los bolsillos interiores de tu abrigo para mantenerlas calientes y que no se agoten con facilidad.

Protección impermeable: La lluvia horizontal y la brisa marina exigen fundas impermeables para la cámara y filtros protectores en las lentes. Tambien lleva bolsitas de Silica para que absorvan la humedad cuando guardes el equipo.

Fotografía ética: Mantén la distancia de seguridad, respeta las restricciones de drones en zonas protegidas y nunca alimentes a los animales salvajes.

Y una de las cosas mas importantes también es disfrutar del momento y no mirar todo el tiempo a través del visor.

Recorrer la Ring Road de Islandia con la cámara al hombro es una aventura fascinante donde la naturaleza se muestra en su estado más puro. Prepare tus lentes, revisa tus baterías y disfruta de la belleza salvaje del Atlántico Norte.

Islandia, un destino para disfrutar de la naturaleza

Islandia es mucho más que cascadas, volcanes, glaciares y auroras boreales. Su fauna es otro de los grandes atractivos del país y permite descubrir una cara diferente de la isla.

Ver un frailecillo posado en un acantilado, contemplar una ballena emergiendo del océano, encontrar una foca entre los icebergs de Jökulsárlón o cruzarte con una manada de caballos islandeses mientras recorres una carretera solitaria son experiencias que hacen que un viaje a Islandia sea todavía más especial.

Y precisamente una de las cosas que más me gusta de viajar por Islandia es que nunca sabes qué puedes encontrarte al doblar la siguiente curva.

Así que, si estás preparando tu próximo viaje a Islandia, no te limites a buscar sus paisajes más famosos. Mira también hacia el mar, los acantilados, los lagos y las montañas. Quizá allí esté esperándote uno de los habitantes más fascinantes de la isla.

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