Islandia: itinerario 10 días

Islandia es uno de esos destinos que parecen sacados de otro planeta. Volcanes humeantes, glaciares infinitos, cascadas atronadoras y carreteras solitarias que atraviesan paisajes imposibles hacen que cada kilómetro recorrido sea parte de la aventura. Viajar por Islandia no es solo visitar lugares, es vivir la naturaleza en su estado más puro, donde el clima cambia en minutos y la luz transforma el paisaje a cada instante.

En este artículo te propongo un itinerario de 10 días por Islandia, pensado para aprovechar al máximo el tiempo, recorrer la famosa Ring Road y descubrir tanto los lugares más icónicos como rincones menos conocidos. Un viaje ideal para quienes sueñan con explorar el país a su propio ritmo, disfrutar de sus paisajes épicos y volver a casa con la sensación de haber vivido una experiencia única.

Día 1 – Círculo Dorado y rumbo al sur de Islandia.

Nuestro primer día en Islandia comienza recorriendo uno de los itinerarios más famosos del país: el Círculo Dorado. Es una jornada intensa pero perfecta para tener un primer contacto con la geología, la historia y los paisajes que hacen única a esta isla.

1. Parque Nacional de Thingvellir (Þingvellir)

La primera parada del día es el Parque Nacional de Thingvellir, uno de los lugares más importantes de Islandia tanto a nivel natural como histórico. El acceso al parque es gratuito, pero es obligatorio pagar el aparcamiento (desde 1.000 coronas por vehículo de hasta 5 pasajeros). El pago es válido durante 24 horas para todos los parkings del parque y se puede hacer online o en las máquinas del centro de visitantes.

Nada más llegar, merece la pena detenerse en el mirador del centro de visitantes, desde donde se obtiene una espectacular panorámica del valle y del lago Þingvallavatn, el segundo lago más grande de Islandia.

Dentro del parque se aprecia claramente la separación entre las placas tectónicas de Eurasia y Norteamérica. Aunque no es posible tocarlas al mismo tiempo, sí se pueden observar los efectos de este movimiento en lugares como Almannagjá, un impresionante desfiladero por el que se puede caminar y que se encuentra a pocos minutos del parking.

Otro punto clave es la Roca de la Ley (Lögberg), donde se reunía el Alþingi, fundado en el año 930 y considerado uno de los parlamentos más antiguos del mundo. Aquí, el “hablante de las leyes” recitaba las normas, resolvía disputas y dictaba sentencias. Muy cerca, en el cauce del río Öxará, se encuentra la conocida “piscina de los ahogamientos”, utilizada antiguamente para castigos.

Durante el recorrido también visitamos la cascada Öxarárfoss, de unos 20 metros de altura. No es la más espectacular del país, pero su entorno la convierte en una parada imprescindible. Se puede llegar caminando desde el centro de visitantes en unos 20 minutos o en apenas 5 minutos desde el segundo aparcamiento. En invierno, es habitual verla completamente congelada.

Antes de abandonar el parque, pasamos por Þingvallakirkja, una pequeña y coqueta iglesia construida en 1859, aunque se cree que la primera iglesia del lugar data del año 1017.

Para los más aventureros, Thingvellir también alberga la famosa fisura de Silfra, una grieta inundada de aguas cristalinas con una visibilidad de hasta 100 metros. Aunque es conocida por el buceo y el snorkel, el entorno ya merece la visita por sí solo. El parking (P5) se encuentra a unos 5 minutos a pie.

2. Cascada Brúarárfoss

Continuamos hacia Brúarárfoss, conocida por ser una de las cascadas más azules de Islandia. Desde el aparcamiento el acceso es muy sencillo, con apenas 5 minutos de caminata. En días soleados, el color del agua es simplemente espectacular.

El aparcamiento cuesta 750 coronas (unos 5.30€).

3. Valle geotérmico de Haukadalur

La siguiente parada es el valle de Haukadalur, uno de los grandes protagonistas del Círculo Dorado.

Aquí se encuentra el Gran Geysir, el géiser más antiguo conocido, aunque actualmente su actividad es esporádica. Sin embargo, el verdadero espectáculo lo ofrece Strokkur, que entra en erupción aproximadamente cada 10 minutos, lanzando una columna de agua caliente varios metros hacia el cielo.

La entrada al valle es gratuita, pero el aparcamiento cuesta 1000 coronas (6.79€) y la zona cuenta con baños, restaurantes y una gran tienda de souvenirs.

3. Cascada Gullfoss

Muy cerca se encuentra una de las cascadas más impresionantes de Islandia: Gullfoss. Está formada por tres saltos de agua de 11, 21 y 32 metros y cuenta con tres miradores, cada uno con una perspectiva distinta. Es muy recomendable visitarlos todos. En días soleados, no es raro ver un arcoíris adornando la caída de agua.

El aparcamiento cuesta 1000 coronas y en apenas un par de minutos se llega al primer mirador. Además, el complejo dispone de cafetería/restaurante y baños gratuitos.

4. Glaciar Langjökull

Desde Gullfoss, continuamos hacia el glaciar Langjökull, el segundo más grande de Islandia con unos 900 km² de superficie. Aunque no siempre se accede directamente al glaciar, el simple hecho de contemplarlo en el horizonte ya impresiona y permite hacerse una idea de la magnitud de los hielos islandeses.

El aparcamiento cuesta 900 coronas (6.36€).

5. Cascada Faxafoss (Faxi)

Seguimos la ruta hacia la cascada Faxafoss, también conocida como Faxi. Es la menos impresionante del día, pero su anchura y entorno rural la hacen una parada tranquila.

El aparcamiento es gratuito y se encuentra a pocos minutos caminando.

6. Catedral de Skálholt

La siguiente parada es la catedral de Skálholt, una iglesia moderna construida entre 1956 y 1963. Este pequeño pueblo fue una de las ciudades más importantes de Islandia en el siglo XI y una de las principales sedes episcopales del país, por lo que tiene un gran valor histórico.

El aparcamiento es gratuito ya que se aparca en el propio pueblo.

7. Cráter volcánico Kerid

Antes de llegar a nuestro destino final, visitamos el cráter volcánico Kerid, de unos 3.000 años de antigüedad. A diferencia de otros cráteres islandeses, destaca por su roca volcánica roja, que contrasta con el musgo verde y el lago interior.

Aunque el aparcamiento cuesta 836 coronas (5.91€) y la entrada al cráter es de 600 coronas por persona. Se puede caminar alrededor del cráter y bajar hasta el lago; la visita completa suele llevar entre 30 y 40 minutos.

8. Selfoss y pueblos costeros

Terminamos el día en Selfoss, donde se puede pasear por su centro reconstruido con arquitectura clásica, además de encontrar tiendas y restaurantes. Si el tiempo acompaña, también es buena idea desviarse hacia los pueblos costeros de Eyrarbakki y Stokkseyri, pequeños, tranquilos y con mucho encanto.

9. Urriðafoss y noche en Hella

De camino hacia el este, hacemos una última parada en Urriðafoss, la cascada con mayor caudal de Europa. Aunque no es muy alta, su fuerza impresiona.

El aparcamiento cuesta 750 coronas (5.30€) y el acceso es prácticamente inmediato.

Finalizamos esta intensa primera jornada en Hella, donde pasamos la noche descansando para continuar al día siguiente con la aventura islandesa.

Enlace de la ruta: https://maps.app.goo.gl/zGZqFSyNa5cpe24a6

Día 2 – Cascadas, glaciares y playas negras en la Costa Sur.

El segundo día de nuestro viaje por Islandia nos adentra de lleno en la espectacular Costa Sur, una de las zonas más fotogénicas del país. Cascadas imponentes, glaciares, playas de arena negra y paisajes que parecen irreales se suceden a lo largo de una jornada intensa pero absolutamente inolvidable.

1. Cascadas Seljalandsfoss y Gljúfurárfoss

Comenzamos el día con una de las cascadas más icónicas de Islandia: Seljalandsfoss. Situada muy cerca de la Ring Road (carretera 1), destaca por su salto de agua de hasta 65 metros de altura y por la posibilidad de caminar por detrás de la cortina de agua. Es imprescindible llevar chubasquero y calzado antideslizante, ya que el terreno suele estar mojado y resbaladizo. El acceso desde el aparcamiento es inmediato.

A tan solo unos metros se encuentra Gljúfurárfoss, una cascada escondida dentro de un estrecho cañón. Para llegar hasta ella hay que adentrarse por un pequeño riachuelo, y en función del nivel del agua puede ser necesario quitarse los zapatos. El esfuerzo merece totalmente la pena al descubrir su espectacular caída de unos 40 metros en un entorno casi mágico. La visita a cada cascada suele llevar entre 30 y 40 minutos.

El aparcamiento cuesta 1000 coronas (7.07€). Se encuentra al lado de la cascada Seljalandsfoss.

2. Cascada Nauthúsagil

Continuamos hacia la cascada Nauthúsagil, una joya menos conocida rodeada de vegetación y escondida en un cañón. La cascada, de unos 20 metros de altura, se encuentra dentro de una cueva natural. El acceso hasta ella requiere una caminata de 15 a 20 minutos, pero si decides explorar el cañón completo hasta Nauthúsafoss, la ruta puede alargarse entre 1 y 1,5 horas ida y vuelta. Es una experiencia muy especial para quienes disfrutan caminando entre riachuelos y paredes cubiertas de musgo. Hay que llevar chubasquero y calzado impermeable ya que tienes que cruzar por el río.

El aparcamiento es gratuito, está muy poco transitada ya que los autobuses de turistas no van.

3. Cascada Skógafoss y Kvernufoss

La siguiente parada es Skógafoss, una de las cascadas más famosas del país. Con más de 60 metros de altura y 25 metros de anchura, impresiona por la fuerza con la que el río Skógá se precipita sobre una base de piedras volcánicas negras. En días soleados, es habitual ver un arcoíris formarse frente a la cascada, una de las imágenes más emblemáticas de Islandia. Además, aquí se rodaron escenas de la serie Vikingos.

Se puede subir por una escalera hasta un mirador en la parte superior, desde donde se siente de cerca el estruendo del agua y se aprecian los contrastes de color del paisaje.

El acceso es muy rápido, a solo 2–3 minutos del aparcamiento. Este cuesta 1000 coronas (7.07€).

Sin salir a la Ring Road, muy cerca se encuentra Kvernufoss, una cascada menos concurrida pero igual de especial. La caminata hasta ella dura entre 45 y 60 minutos ida y vuelta, y permite disfrutar de un entorno más tranquilo y salvaje.

El aparcamiento cuesta 836 coronas (5.91€). Aquí hay baños públicos y un hotel con restaurante.

4. Glaciar Mýrdalsjökull

Seguimos avanzando por la costa sur hasta un mirador del glaciar Mýrdalsjökull, uno de los más grandes de Islandia. Desde aquí se puede contemplar su inmensidad y, para quienes lo deseen, es posible realizar excursiones y rutas guiadas sobre el hielo.

El aparcamiento cuesta 836 coronas (5.91€). Aquí hay baños y una foodtruck donde se puede comer.

5. Avión abandonado de Solheimasandur

Uno de los lugares más curiosos del día es la playa de Solheimasandur, donde se encuentran los restos de un avión militar estadounidense abandonado desde los años 70. El acceso requiere una caminata de 7 kilómetros ida y vuelta de aproximadamente 2 horas y media ida y vuelta, a través de un paisaje completamente plano y desolado, que refuerza la sensación de estar en otro planeta. También hay un autobús que cuesta 23 euros por personas y te evitas toda la caminata.

El aparcamiento cuesta 750 coronas (5.30€). Aquí se puede coger el autobús.

6. Acantilado de Dyrhólaey

Continuamos hasta el acantilado de Dyrhólaey, famoso por su arco de piedra de 120 metros de altura, su faro y las impresionantes vistas sobre la costa. Es también uno de los mejores lugares para observar frailecillos durante la temporada. La ruta circular que rodea el faro, ideal para el avistamiento de aves, se completa en unos 25 minutos.

7. Playa de arena negra Reynisfjara

Muy cerca se encuentra la impresionante playa de Reynisfjara, conocida por su arena negra volcánica, las columnas hexagonales de basalto y las tres grandes rocas que emergen del mar, los Reynisdrangar. Según la leyenda, estas formaciones eran trolls que se convirtieron en piedra al amanecer.

Es importante extremar la precaución aquí debido a las peligrosas olas repentinas.
Hay dos opciones de aparcamiento cuestan 1000 coronas (7.07€):

  • P1, justo a la entrada de la playa, con acceso inmediato.
  • P2, en la parte superior, desde donde se tarda unos 5 minutos a pie.

También hay un restaurante y baños públicos.

8. Vík í Mýrdal

Finalizamos la tarde en Vík í Mýrdal, uno de los pueblos más bonitos del sur de Islandia. Destaca su pequeña iglesia de madera, situada en lo alto de una colina, y es un buen lugar para descansar y comer. Una parada muy recomendable es su pizzería, famosa entre viajeros por su calidad.

9. Cañón Fjaðrárgljúfur

Antes de llegar a nuestro alojamiento, visitamos el impresionante cañón Fjaðrárgljúfur. Es recomendable comprobar en safetravel.is si los senderos están abiertos, ya que en ocasiones se cierran para proteger el entorno. El sendero principal recorre el lado este del cañón y tiene una longitud de unos 2 kilómetros. El tramo inicial es el más empinado, pero una vez superado, el camino se suaviza y las vistas mejoran notablemente.

Con una profundidad cercana a los 100 metros, el cañón serpentea entre formaciones rocosas cubiertas de musgo y hierba, creando un paisaje que parece completamente irreal. La visita suele llevar alrededor de 1,5 horas, aunque hay senderos secundarios para quienes quieran explorar un poco más.

El aparcamiento cuesta 1000 coronas (7.07€).

10. Noche en Kirkjubæjarklaustur

Terminamos el día en Kirkjubæjarklaustur, donde dormiremos. En los alrededores del pueblo se pueden visitar varias cascadas:

  • Stjórnarfoss, a solo 3 minutos a pie, perfecta para un paseo al atardecer.
  • Rauðárfoss, una ruta algo más exigente, de unas 2 horas ida y vuelta, ideal para cerrar el día rodeados de naturaleza.

Una jornada larga pero espectacular, que resume a la perfección la magia de la Costa Sur islandesa.

Enlace ruta: https://maps.app.goo.gl/DkUQnRzu7QHjvj17A

Día 3 – Glaciares, lagunas de hielo y la costa del sureste

El tercer día del viaje nos lleva a uno de los tramos más espectaculares de Islandia, donde los glaciares del Vatnajökull se funden con el océano Atlántico. Es una jornada marcada por paisajes helados, lagunas repletas de icebergs y algunas de las postales más famosas del país.

1. Cascada Svartifoss

Comenzamos el día con una caminata hacia Svartifoss, conocida como la cascada negra por estar rodeada de impresionantes columnas basálticas de origen volcánico. Estas formaciones hexagonales inspiraron incluso la arquitectura de la iglesia Hallgrímskirkja en Reikiavik.

La ruta hasta la cascada tiene una duración aproximada de hora y media ida y vuelta de unos 2 kilómetros de trayecto en subida que transcurre por senderos bien señalizados dentro del Parque Nacional de Vatnajökull. Aunque la caída de agua no es especialmente alta, el entorno la convierte en una de las cascadas más singulares de Islandia.

El parking cuesta 1000 coronas (7.07€).

2. Glaciar Svínafellsjökull

Tras la caminata, nos dirigimos al glaciar Svínafellsjökull, una de las lenguas glaciares más accesibles del Vatnajökull. Desde el mirador se obtienen magníficas vistas del hielo azul y de las morrenas oscuras que lo rodean. Es un lugar perfecto para observar de cerca la fuerza y fragilidad de los glaciares islandeses.

3. Laguna glaciar Fjallsárlón

A pocos minutos en coche se encuentra Fjallsárlón, una laguna glaciar más pequeña y tranquila que su famosa vecina, pero igual de impresionante. Aquí flotan icebergs recién desprendidos del glaciar, creando un ambiente muy fotogénico y menos concurrido. Es una parada corta, ideal para pasear por la orilla y disfrutar del silencio.

4. Breiðamerkurjökull y la formación de icebergs

Continuamos hacia Breiðamerkurjökull, la lengua glaciar que se extiende desde el sur del Vatnajökull y alimenta la laguna glaciar de Jökulsárlón. Es aquí donde se originan muchos de los icebergs que, tras desprenderse del glaciar, flotan lentamente hacia el mar. Contemplar este proceso ayuda a entender la magnitud y el dinamismo de este paisaje en constante cambio.

5. Laguna glaciar Jökulsárlón

Llegamos a uno de los puntos culminantes del viaje: la laguna glaciar Jökulsárlón. Sus aguas están repletas de icebergs de todos los tamaños, con tonalidades que van del blanco puro al azul intenso.

El contraste entre el hielo, el agua y las montañas del fondo convierte este lugar en uno de los más impresionantes de Islandia y, sin duda, en una de las paradas imprescindibles del itinerario.

Desde aquí se pueden contratar muchas excursiones el glaciar y las cuevas glaciares. Suelen salir desde el aparcamiento.

Se puede ver alguna foca nadando por la laguna glaciar entre los icebergs.

El aparcamiento tiene dos tarifas, una de 4 horas que cuesta 520 coronas (3.73€) y otra de todo el día por 1040 coronas (7.07€). Aquí hay baños y una foodtruck donde se puede comer sopa caliente.

6. Diamond Beach

Justo al otro lado de la carretera se encuentra Diamond Beach, donde los fragmentos de hielo que salen de la laguna terminan varados sobre la arena negra volcánica. El contraste entre el hielo brillante y la playa oscura crea una de las imágenes más icónicas del país. Cada visita es diferente, ya que la forma y cantidad de hielo cambia constantemente.

Se puede aparcar a ambos lados del día para ver partes diferentes de la laguna o se puede aparcar en el aparcamiento de la laguna glaciar Jökulsárlón e ir andando por debajo del puente de la carretera pero solo tendrás acceso a un lado. Cuesta 1000 coronas (7.07€).

7. Mirador de Eskey

Continuamos hasta el mirador de Eskey, desde donde se obtienen vistas privilegiadas de dos lenguas glaciares. Es una parada breve, pero muy recomendable para apreciar la escala del paisaje y la cercanía del hielo a la carretera.

8. Höfn y la península de Stokksnes

Seguimos rumbo a Höfn, un encantador pueblo costero conocido por su tradición pesquera y su ambiente tranquilo. Desde aquí nos desviamos hacia la playa de Stokksnes, famosa por el impresionante monte Vestrahorn, una montaña afilada que se eleva junto al mar y ofrece una de las vistas más fotogénicas de Islandia, especialmente con marea baja.

Aquí también se encuentra un pueblo vikingo que es una réplica realista con casas de madera, murallas, un barco vikingo y un esqueleto de ballena creado en 2010 para una película que no se llegó a rodar.

Para poder entrar a estos dos sitios tenemos que comparar la entrada dentro de el centro de visitantes Viking Cafe, unos 1000 o 1100 coronas por persona. Te darán un ticket que levanta la barrera y permite el acceso durante todo el día.

Muy cerca se encuentra también Eystrahorn, otra montaña espectacular situada junto a la costa. La carretera N1 pasa justo a su lado, por lo que es casi obligatorio detenerse a admirar las vistas junto al pequeño faro de Hvalnes, un lugar perfecto para disfrutar del paisaje y sacar fotografías.

9. Noche cerca de los glaciares

Tras un día repleto de hielo, montañas y paisajes inolvidables, regresamos al alojamiento para descansar. Pasamos la noche en la zona para dormir rodeados de glaciares y continuar al día siguiente explorando el este de Islandia.

Enlace ruta: https://maps.app.goo.gl/CzZNMsd3gkiNwHsXA

Día 4 – Fiordos del Este, cascadas monumentales y pueblos con encanto.

El cuarto día del viaje nos adentra en una de las regiones más tranquilas y menos transitadas de Islandia: los Fiordos del Este. Carreteras escénicas, cascadas imponentes y pequeños pueblos pesqueros marcan una jornada más relajada, pero cargada de belleza natural y autenticidad.

1. Djúpivogur

Comenzamos el día en Djúpivogur, un pequeño pueblo costero con un ambiente muy tranquilo. Es un buen lugar para pasear sin prisas y observar algunas de sus casas típicas islandesas, que conservan el encanto tradicional de los pueblos pesqueros del este del país. Una parada breve, perfecta para estirar las piernas y disfrutar del entorno.

2. Fiordo de Berufjörður y Nykurhylsfoss

Seguimos la ruta bordeando el espectacular Berufjörður, un fiordo de más de 20 kilómetros de longitud. El recorrido en coche ya es una experiencia en sí misma, con montañas que caen directamente al mar y múltiples puntos donde detenerse a admirar el paisaje. Conviene reservar entre 30 y 60 minutos para disfrutar del fiordo con calma.

Dentro de esta zona se encuentra la cascada Nykurhylsfoss, también conocida como Sveinsstekksfoss. Su potente caída y el entorno rocoso la convierten en una parada rápida pero muy recomendable.

El aparcamiento es de pago de 750 coronas (5.30€) y desde allí se llega a la cascada en apenas 2 minutos caminando.

3. Cascada Hengifoss y Litlanesfoss

La siguiente visita es una de las más impresionantes del este de Islandia: Hengifoss, la segunda cascada más alta del país, con 120 metros de caída. Para llegar hasta ella es necesario realizar una caminata de aproximadamente 2 horas ida y vuelta. La subida es constante durante la ida, por lo que conviene tomársela con calma. Hay dos caminos por los que se puede subir por lo que recomiendo que se suba por uno y se baje por el otro.

Durante el ascenso se pasa por la espectacular Litlanesfoss, una cascada rodeada de columnas de basalto volcánicas que crean un escenario realmente único. El contraste de las columnas oscuras con el agua y la vegetación hace que muchos la consideren casi tan impresionante como Hengifoss.

El aparcamiento está al lado de donde empieza el sendero, cuesta 1000 coronas (7.07€) y hay baños públicos. También hay una foodtruck donde se puede comer.

4. Hölknárfoss

Muy cerca, siguiendo la carretera, se encuentra Hölknárfoss, una cascada menos conocida pero fácilmente accesible y perfecta como parada complementaria. Su entorno natural y su cercanía a las otras cascadas hacen que merezca la pena incluirla en la ruta.

Se puede ver desde el mismo coche sin parar.

5. Seyðisfjörður

Continuamos hacia uno de los pueblos más fotogénicos de Islandia: Seyðisfjörður. Situado al fondo de un fiordo y rodeado de montañas, este pueblo pesquero destaca por sus casitas de madera, sus tiendas de artesanía, el street art repartido por sus calles y su ambiente artístico.

Uno de sus iconos más conocidos es la iglesia de madera, a la que se llega por la famosa calle arcoíris, una de las imágenes más reconocibles del este islandés. Es un lugar ideal para pasear, tomar algo con calma y disfrutar del encanto bohemio del pueblo.

6. Borgarfjörður Eystri y noche entre frailecillos

Finalizamos el día en Borgarfjörður Eystri, donde pasamos la noche en este pequeño pueblo conocido por su fuerte conexión con la naturaleza y el folclore islandés.

Aquí se encuentra Hafnarhólmi, considerado uno de los mejores lugares de Islandia para ver frailecillos. Se trata de un peñasco situado en el puerto, acondicionado con pasarelas que permiten observar estas aves de cerca durante la temporada.

Antes de descansar, también merece la pena visitar la pequeña iglesia de madera, construida en 1901, que aporta un toque aún más tradicional al entorno.

Un día perfecto para descubrir la Islandia más tranquila y auténtica, lejos de las multitudes y rodeados de paisajes espectaculares.

Enlace ruta: https://maps.app.goo.gl/UcJPzLDwS796Bbku9

Día 5 – Cañones de basalto, cascadas poderosas y el corazón volcánico del norte.

El quinto día nos adentra en una de las zonas más geológicamente activas de Islandia. Desde cañones de columnas basálticas hasta cascadas descomunales y paisajes volcánicos que parecen sacados de otro planeta, esta jornada alrededor del lago Mývatn es intensa y absolutamente fascinante.

1. Cañón de Stuðlagil

Comenzamos el día en Stuðlagil, uno de los paisajes más extraordinarios del país. Este cañón destaca por sus impresionantes columnas de basalto que flanquean un río de color turquesa, creando un contraste espectacular.

Para llegar, hay que tomar un desvío señalizado por la carretera 923, sin asfaltar y con algunos baches. Tras unos 6 kilómetros, se llega a una bifurcación:

  • Si continúas recto, accederás al mirador, situado unos 11 km más adelante.
  • Si prefieres realizar la ruta a pie, debes girar a la izquierda, cruzar un puente sobre el río y continuar hasta uno de los parkings, amplios y bien señalizados.

La caminata es de unos 3 kilómetros, muy sencilla y sin desnivel, perfecta para todas las edades. El sendero discurre junto al río hasta llegar a la zona del cañón con las columnas basálticas. Una vez allí, existen pequeños senderos que permiten bajar hasta la orilla, aunque conviene extremar la precaución, ya que las piedras suelen estar resbaladizas y, si el río baja con fuerza, el acceso puede ser complicado. Durante este sendero podemos ver ovejas islandesas bastante cerca.

El aparcamiento cuesta 1000 coronas (7.07€) y hay baños públicos.

2. Dettifoss, Selfoss y Hafragilfoss

Continuamos hacia uno de los conjuntos de cascadas más impresionantes de Europa, situadas en el curso del río Fjöllum, dentro del Parque Nacional del Vatnajökull.
La protagonista es Dettifoss, famosa por ser una de las cascadas más caudalosas del continente. Su fuerza y estruendo impresionan incluso desde la distancia.

A medio camino se encuentran Selfoss y Hafragilfoss, más pequeñas pero igualmente espectaculares. Merece la pena invertir algo más de tiempo y visitarlas todas. En total, la visita completa suele llevar unas 2 horas ida y vuelta.

El aparcamiento es gratuito

3. Cráter Viti y zona volcánica de Krafla

La siguiente parada es el cráter Viti, perteneciente al enorme volcán Krafla. En su interior se esconde un precioso lago de color verde lechoso, fruto de la actividad volcánica. Justo al lado se encuentra el impresionante cráter Leirhnjúkur, una zona activa donde se puede ver el terreno humeante y los colores minerales del suelo. Es importante seguir los senderos señalizados y extremar la precaución, ya que puede ser una zona peligrosa. La visita es breve, de unos 10 minutos, pero muy intensa.

Hay baños gratuitos.

4. Área geotérmica de Hverir

Seguimos hacia Hverir, una de las zonas geotérmicas más impactantes del norte de Islandia. Aquí el suelo burbujea con pozas de lodo hirviendo, fumarolas que expulsan gases sulfurosos y un paisaje de colores ocres y amarillos que recuerda a Marte. El olor a azufre es intenso, pero la experiencia es única.

El aparcamiento cuesta 1400 coronas (9.92€). Hay baños pero son pagando.

5. Cueva de Grjótagjá

Muy cerca se encuentra la pequeña cueva de Grjótagjá, famosa por sus aguas cristalinas y por haber aparecido en la serie Juego de Tronos. La cueva es muy reducida, por lo que si sufres de claustrofobia conviene esperar a que salga la gente, ya que apenas caben 2 o 3 personas a la vez. La visita es corta, de unos 6 minutos, pero muy recomendable. Cuando nosotros hemos estado la entrada principal se encontraba derruida, pero a mano izquierda hay otra entrada mas abrupta por donde se puede bajar.

El aparcamiento es gratuito.

6. Cráter Hverfjall

Continuamos hacia el enorme cráter Hverfjall, una estructura volcánica de forma cónica casi perfecta. Dependiendo de si decides rodearlo o subir parcialmente, la visita puede durar entre 20 y 45 minutos en cuesta bastante empinada. Desde lo alto se obtienen magníficas vistas del lago Mývatn y del paisaje volcánico que lo rodea.

El aparcamiento cuesta 1000 coronas (7.07€) y hay baños públicos.

7. Formaciones volcánicas de Dimmuborgir

La siguiente parada es Dimmuborgir, un laberinto natural de formaciones de lava solidificada que parecen castillos y arcos de piedra. Existe una ruta circular sencilla, con poco desnivel, de unos 3–4 kilómetros, aunque se puede ampliar hasta los 6 kilómetros. La visita suele durar alrededor de 1 hora y es perfecta para pasear entre estas curiosas formaciones.

El parking es gratuito.

8. Pseudocráteres de Skútustaðir

Terminamos el día en los pseudocráteres de Skútustaðir, formados no por erupciones volcánicas, sino por explosiones de agua en ebullición al entrar en contacto con lava caliente. Hay dos senderos señalizados:

  • El sendero corto, sin dificultad, se completa en algo más de 30 minutos.
  • El sendero largo, que rodea el lago Mývatn, dura aproximadamente 1 hora y cuarto.

Durante el recorrido es habitual ver aves y ovejas pastando tranquilamente. Para obtener una mejor perspectiva del conjunto de pseudocráteres, es muy recomendable subir a alguna colina cercana.

Noche en Mývatn

Finalizamos esta intensa jornada para descansar tras un día repleto de paisajes volcánicos y continuar al día siguiente explorando el norte de Islandia.

Enlace ruta: https://maps.app.goo.gl/qd2vedAiBpSsKxen6

Día 6 – Ballenas, cascadas sagradas y pueblos del norte.

El sexto día nos lleva a descubrir el norte de Islandia, combinando naturaleza, historia y algunos de los pueblos con más encanto del país. Desde el avistamiento de ballenas hasta cascadas legendarias y fiordos espectaculares, es una jornada muy variada y completa.

1. Húsavík, la capital del avistamiento de ballenas

Comenzamos el día en Húsavík, considerado el mejor lugar de Islandia para el avistamiento de ballenas. Desde su puerto parten numerosos barcos que ofrecen excursiones para observar ballenas jorobadas, minke y, con algo de suerte, ballenas azules.

Después de la excursión (o aunque decidas no hacerla), merece la pena pasear por su coqueto centro, lleno de tiendas de souvenirs y restaurantes situados en casas de madera tradicional junto al puerto. Es un buen lugar para relajarse, tomar una cerveza islandesa como Viking o Gull, y disfrutar del ambiente marinero.

No puede faltar una visita a Húsavíkurkirkja, la iglesia de madera construida en 1907, uno de los edificios más emblemáticos del pueblo. Además, en el centro se conservan varias casas históricas, como Formannshús, de 1898, declaradas patrimonio histórico.

2. Goðafoss, la cascada de los dioses

Continuamos hacia una de las cascadas más famosas de Islandia: Goðafoss, conocida como la cascada de los dioses. Situada en un entorno volcánico, este impresionante salto de agua mide 12 metros de altura y unos 30 metros de anchura y está dividido en dos por una gran roca central.

Es habitual que, en días soleados, aparezca un arcoíris sobre la cascada, creando una imagen realmente espectacular. El acceso es muy sencillo y se llega al mirador en apenas unos minutos desde el aparcamiento.

El aparcamiento es gratuito.

3. Akureyri, la capital del norte

La siguiente parada es Akureyri, la segunda ciudad más importante del país y considerada la capital del norte. Aquí se pueden dedicar varias horas a explorar la ciudad y sus principales atractivos:

  • Lystigarðurinn Akureyrar, el jardín botánico, uno de los más septentrionales del mundo.
  • Akureyrarkirkja, la iglesia luterana que domina la ciudad desde lo alto, con su característica escalinata.
  • Museos, ideales para conocer la historia y cultura del norte islandés.
  • Hafnarstræti, la principal calle comercial, perfecta para pasear y comprar souvenirs.
  • El puerto de Akureyri, donde se encuentra el Centro Cultural y de Congresos Hof, un edificio moderno con vistas al fiordo.
  • Jólahúsið, la famosa Casa de la Navidad, abierta todo el año y con entrada gratuita.
  • Fiordo Eyjafjörður, desde donde se obtienen algunas de las mejores vistas panorámicas de la ciudad.
  • Granja tradicional de Laufás, situada a las afueras, con casas de turba que muestran cómo era la vida rural islandesa.
  • Y, como curiosidad, los semáforos en forma de corazón, un símbolo de la ciudad.

Para evitar malas carreteras se puede pasar a través de un túnel que te ahorras bastante tiempo, el túnel cuesta 2152 coronas (15.24€) te vale para 24 horas y se puede realizar el tramite a través de internet antes de pasar.

4. Siglufjörður

Seguimos la ruta hacia Siglufjörður, una pequeña y pintoresca localidad pesquera situada al fondo de un estrecho fiordo. Su entorno montañoso y su puerto la convierten en una de las paradas más bonitas del norte, ideal para pasear tranquilamente y disfrutar del paisaje.

5. Hólar

La siguiente parada es Hólar, un pequeño pueblo con gran importancia histórica. Aquí se encuentran edificios antiguos, excavaciones arqueológicas y una universidad agrícola. También destaca una casa con tejado de turba, construida en 1934, que refleja la arquitectura tradicional islandesa.

6. Víðimýrarkirkja

Muy cerca se encuentra Víðimýrarkirkja, una de las iglesias de turba mejor conservadas de Islandia. Es un excelente ejemplo de la arquitectura tradicional del país y permite comprender cómo se utilizaban los materiales naturales para protegerse del clima extremo.

7. Hvitserkur e Illugastaðir

Continuamos hacia la costa para visitar Hvitserkur, un impresionante farallón de basalto de 15 metros de altura que emerge del mar. Su peculiar forma ha dado lugar a múltiples interpretaciones, desde un dragón hasta un elefante bebiendo agua.

Muy cerca se encuentra Illugastaðir, uno de los mejores lugares para el avistamiento de focas en Islandia. Con un poco de paciencia, es habitual verlas descansando sobre las rocas o nadando cerca de la costa.

Hvammstangi y noche en la costa noroeste

Finalizamos el día en Hvammstangi, conocido como el pueblo de las focas. Aquí pasamos la noche en para descansar tras un día lleno de contrastes entre naturaleza, cultura y vida local.

Enlace ruta: https://maps.app.goo.gl/q5r5mE9orqQKpoMY7

Día 7 – Cascadas monumentales y paisajes salvajes de los Fiordos del Oeste

El séptimo día nos adentra en una de las regiones más remotas y menos visitadas de Islandia: los Fiordos del Oeste. Es una jornada marcada por carreteras escénicas, cascadas espectaculares y una sensación constante de estar viajando por un territorio casi intacto.

1. Cascada Þingmannaá

Comenzamos el día en la cascada Þingmannaá, una bonita caída de agua con el aparcamiento situado a unos 100 metros de la carretera, lo que la convierte en una parada muy cómoda. El entorno es verde y tranquilo, y uno de sus mayores atractivos es que es posible caminar por detrás de una de las cascadas, una experiencia siempre especial.

La visita, incluyendo el paseo y las fotos, suele llevar alrededor de hora y media, ideal para empezar el día con calma.

El aparcamiento es gratuito.

2. Gljúfurárfoss

Muy cerca se encuentra Gljúfurárfoss, una cascada menos conocida pero igualmente interesante, situada junto a la famosa Dynjandi. Es una parada breve, perfecta para completar el recorrido antes de llegar al plato fuerte del día.

3. Cascada Dynjandi

La protagonista indiscutible de la jornada es Dynjandi, considerada por muchos como una de las cascadas más impresionantes y bonitas de Islandia. Su forma escalonada, que recuerda a un enorme velo nupcial, la hace única.

El aparcamiento es gratuito (cuando fuimos estaban poniendo las maquinas para ponerle de pago según la aplicación cuesta 750 coronas unos 5.30€) y desde allí se tarda apenas 15 minutos caminando en llegar a la base de la cascada. Durante el ascenso se pueden ver varias cascadas más pequeñas, lo que convierte el paseo en una experiencia muy completa y fotogénica.

4. Fossfjörður: cascada y granja abandonada

Continuamos hacia Fossfjörður, donde encontramos una cascada rodeada de un paisaje salvaje y los restos de una granja abandonada, que aportan un aire melancólico y muy auténtico al lugar. Es una parada tranquila, perfecta para disfrutar del silencio y del entorno natural.

5. Naufragio Garðar BA 64

Seguimos la ruta hasta el naufragio del Garðar BA 64, uno de los barcos de acero más antiguos de Islandia. Abandonado en la costa, se ha convertido en una curiosa atracción que contrasta con el paisaje que lo rodea. Es una visita rápida, pero muy interesante desde el punto de vista histórico y fotográfico.

6. Noche en la zona.

Finalizamos el día para descansar tras un día de exploración por los Fiordos del Oeste y prepararse para continuar al día siguiente.

Enlace ruta: https://maps.app.goo.gl/KQQGFYtMMUFYm3WV9

Día 8 – La magia de la península de Snæfellsnes

El octavo día está dedicado por completo a la península de Snæfellsnes, conocida como “Islandia en miniatura” por concentrar en pocos kilómetros volcanes, campos de lava, cascadas, playas de arena negra y algunos de los paisajes más icónicos del país.

1. Hjarðarholtskirkja

Comenzamos la jornada con una breve parada en Hjarðarholtskirkja, una pequeña iglesia situada en un entorno rural muy tranquilo (se encuentra dentro de una finca). Es una visita corta, perfecta para empezar el día con calma antes de adentrarnos en la península.

2. Stykkishólmur

Continuamos hasta Stykkishólmur, un encantador pueblo pesquero situado al norte de la península. Destaca por su puerto, su moderna iglesia y varias casas históricas, como la famosa Casa Noruega. Es un lugar ideal para pasear tranquilamente y disfrutar del ambiente local. Desde aquí también parten ferris hacia los Fiordos del Oeste, lo que convierte al pueblo en un importante punto de conexión.

3. Selvallafoss, la “cascada de las ovejas”

Seguimos por la carretera 56 hasta Selvallafoss, conocida como la cascada de las ovejas. Es de fácil acceso durante la primavera y el verano, nosotros en octubre no tuvimos problemas. En apenas 5 minutos se llega al mirador principal, aunque también se puede realizar una ruta circular de unos 60 minutos, ideal para disfrutar del entorno natural.

El aparcamiento es gratuito.

4. Campos de lava Berserkjahraun

Muy cerca se extienden los campos de lava de Berserkjahraun, con más de 4.000 años de antigüedad, formados por la erupción de cuatro cráteres: Rauðkúla, Kothraunskúla, Smáhraunskúla y Grákúla.
Este paisaje se puede admirar cómodamente desde la carretera, aunque existen varios miradores a lo largo de las carreteras 54 y 56. Si viajas con un coche 4×4 o SUV, también hay pistas de grava que atraviesan la zona. El recorrido en coche suele llevar entre 30 minutos y 1 hora.

Antes de llegar al pueblo cercano, hay otra cascada (desconozco el nombre) con parking gratuito, aunque requiere una caminata de unos 20 minutos.

4. Kirkjufell y Kirkjufellfoss

Llegamos a uno de los lugares más icónicos de Islandia: Kirkjufell. Con sus 463 metros de altura, esta montaña solitaria es un nunatak, un pico que sobresalió por encima de los glaciares durante la Edad de Hielo.
El coche se deja en el aparcamiento de pago (1.000 coronas por vehículo 7.07€) y en apenas unos metros se alcanzan los miradores, desde donde se obtiene la clásica imagen de Kirkjufell con la cascada Kirkjufellfoss en primer plano.

Muy cerca se encuentra el llamado Kirkjufell Reflection, un pequeño lago que refleja la montaña. Es un lugar espectacular tanto al amanecer como al atardecer, y desde finales de agosto hasta mediados de abril, uno de los mejores puntos para observar auroras boreales.

5. Svöðufoss y Kerlingarfoss

Continuamos hacia el oeste, pasando Ólafsvík, para visitar dos cascadas poco concurridas pero muy especiales.

  • Svöðufoss se encuentra a unos 15 minutos caminando desde el aparcamiento gratuito y destaca por sus columnas de basalto.
  • Kerlingarfoss es algo más remota y se accede siguiendo el camino recto desde el parking, recomendable hacerlo con vehículo 4×4. Nosotros aquí pudimos disfrutar de la tranquilidad y pasar un ratito con unos caballos que se encontraban al lado de la cascada.

6. Faros de Öndverðarnes y Svörtuloft

Seguimos hasta los faros de Öndverðarnes y Svörtuloft, situados en un paisaje de campos de lava junto al océano. El faro de Svörtuloft, de color naranja, es el más alto, con casi 13 metros, mientras que el de Öndverðarnes mide aproximadamente la mitad.
Ambos están a unos 10 minutos en coche entre sí y cuentan con pasarelas de madera que llevan a varios miradores, lo que hace de esta zona un lugar perfecto para caminar o incluso parar a comer en alguna de las mesas de pícnic.

7. Saxhóll

La siguiente parada es Saxhóll, un cono volcánico extinto de solo 87 metros de altura. Gracias a las escaleras instaladas, la subida es muy sencilla. Aunque el cráter no es especialmente grande, desde la cima se disfruta de una panorámica completa de la península y de los campos de lava circundantes.
El acceso y el aparcamiento son gratuitos, y la visita se completa en 30 minutos a 1 hora. Eso sí, si hace mucho viento, es mejor evitar la subida.

8. Playa de Djúpalónssandur

Después nos acercamos a la playa de arena negra de Djúpalónssandur. Se trata de una enorme playa volcánica con formaciones rocosas únicas y los desperdigados restos del barco pesquero británico Epine GY7, que naufragó aquí en 1948.
El oleaje suele ser fuerte y el baño está prohibido. La visita suele llevar unos 20 minutos.

Si tienes ganas de caminar y el clima acompaña, desde aquí parte un agradable sendero de unos 15 minutos a través de campos de lava cubiertos de musgo hasta la playa de Drítvík.

9. Hellissandur y noche en la península

Finalizamos el día en Hellissandur, un pequeño pueblo donde se pueden encontrar interesantes muestras de arte callejero. Es una parada breve pero curiosa.

Antes de descansar, se puede visitar Ingjaldshólskirkja, una pintoresca iglesia muy fotografiada por la estampa que forma con la carretera y los prados verdes en verano.
También merece la pena el Maritime Museum in the Fisherman’s Garden, un pequeño museo dedicado a la cultura pesquera local. Abre de jueves a domingo de 12:00 a 17:00 y cuenta con una cafetería donde sirven excelentes sándwiches y tartas.

Enlace ruta: https://maps.app.goo.gl/24kpwu9phM7Tn9sb6

Día 9 – Cuevas de lava, acantilados y focas en Snæfellsnes

El noveno día continúa explorando a fondo la península de Snæfellsnes, combinando experiencias geológicas únicas, pueblos costeros con encanto y algunos de los mejores puntos para la observación de fauna del país. Es una jornada variada, con trayectos cortos y muchas paradas fotográficas.

1. Vatnshellir Cave

Comenzamos el día con una experiencia diferente: la visita a Vatnshellir Cave, uno de los tubos de lava más accesibles de Islandia, formado hace aproximadamente 8.000 años.
La visita es guiada, dura unos 45 minutos y permite descender hasta 35 metros de profundidad. Equipados con linternas, exploramos el interior del tubo, donde se aprecian estalagmitas, minerales y formaciones volcánicas en las paredes.
El precio de la entrada es de 5.400 coronas islandesas (unos 37 € por persona) y es muy recomendable reservar con antelación.

2. Acantilados de Lóndrangar

A pocos minutos se encuentran los acantilados de Lóndrangar, uno de los paisajes más imponentes de la península. Estas formaciones rocosas son el resultado de antiguas coladas de lava y destacan por dos enormes tapones volcánicos de basalto, de 61 y 75 metros de altura, que recuerdan a un castillo de roca natural frente al océano.
Es también una excelente zona para la observación de aves, como la gaviota tridáctila, el fulmar boreal o el arao común. Con mucha suerte, incluso se pueden ver frailecillos. El aparcamiento es gratuito y la visita suele llevar unos 30 minutos.

3. La costa de Arnarstapi y Hellnar

Continuamos hacia la costa de Arnarstapi y Hellnar, una de las más espectaculares de Islandia.

Arnarstapi es un pequeño pueblo costero donde se encuentra la escultura de Bárður Snæfellsás, un personaje legendario mitad humano, mitad troll. Desde aquí parte un sendero sencillo que recorre los acantilados basálticos, uniendo distintos miradores sobre el océano.
Uno de los puntos más curiosos es Gatklettur, una formación rocosa en forma de arco esculpida por el mar. El sendero continúa bordeando la costa hasta Hellnar, convirtiendo el paseo en una de las caminatas más bonitas y accesibles de la península.

4. Cañón Rauðfeldsgjá

La siguiente parada es el cañón Rauðfeldsgjá, un estrecho desfiladero con paredes de roca que en algunos puntos apenas están separadas por dos metros. Para adentrarse en él es recomendable llevar calzado impermeable, ya que el terreno suele estar mojado.
La visita es corta, de unos 30 minutos, pero resulta muy sorprendente por su estrechez y su ambiente casi mágico.

5. Bjarnarfoss

Muy cerca se encuentra Bjarnarfoss, una cascada de unos 80 metros de altura, visible prácticamente desde la carretera y de muy fácil acceso.
Destaca por las columnas de basalto que la rodean, recordando a otras cascadas famosas como Svartifoss. Es una parada breve, de apenas unos minutos, pero muy fotogénica.

6. Búðakirkja

A continuación visitamos Búðakirkja, una de las iglesias más conocidas y fotografiadas de Islandia. Su estructura negra contrasta de forma espectacular con el paisaje abierto que la rodea, convirtiéndola en un lugar imprescindible para los amantes de la fotografía.

7. Ytri Tunga

Siguiendo por la carretera 54 en dirección este, llegamos a Ytri Tunga, uno de los mejores lugares del país para ver focas durante todo el año.
En esta playa es habitual observar tanto la foca común como la foca gris, descansando sobre las rocas o nadando cerca de la orilla. El aparcamiento cuesta 900 coronas islandesas (unos 6.39 €) y se paga fácilmente en las máquinas del parking. También hay baños.

8. Gerðuberg

Continuamos hasta Gerðuberg, un impresionante acantilado basáltico de unos 500 metros de longitud, formado por columnas hexagonales casi perfectas que alcanzan hasta 14 metros de altura.
Estas formaciones se crearon cuando las coladas de lava se solidificaron rápidamente al entrar en contacto con el agua del mar, creando uno de los ejemplos más espectaculares de geometría volcánica en Islandia.

9. Landbrotalaug Hot Springs

Antes de dirigirnos al alojamiento, hacemos una última parada en Landbrotalaug Hot Springs, unas aguas termales gratuitas situadas muy cerca de la carretera en dirección a Reikiavík.
Es una piscina natural muy pequeña, con espacio apenas para 2 o 3 personas, sin ningún tipo de instalaciones. No es el mejor baño termal del país, pero el entorno natural y la tranquilidad del lugar hacen que merezca la pena detenerse unos minutos para relajarse. La visita no lleva más de 5 minutos si no hay espera.

10. Noche en Reykholt

Finalizamos el día conduciendo hasta Reykholt, donde pasamos la noche descansando tras una jornada intensa y muy completa, y preparándonos para el último tramo del viaje por Islandia.

Enlace ruta: https://maps.app.goo.gl/Tu1rwgdDvbtooKK88

Día 10 – Cascadas finales, Reikiavik y despedida en aguas termales

El último día del viaje comienza todavía rodeado de naturaleza, pero poco a poco nos va llevando de regreso a la civilización. Es una jornada ideal para despedirse de Islandia combinando cascadas, paseo urbano por Reikiavik y un baño termal inolvidable antes de poner rumbo al aeropuerto.

1. Barnafoss

La primera parada del día es Barnafoss, una cascada diferente a todas las anteriores. En lugar de un gran salto, aquí encontramos una serie de rápidos de varios niveles que se abren paso con fuerza por un estrecho pasaje de roca volcánica.
El contraste del agua azulada con la lava negra crea un paisaje muy llamativo. La visita es rápida, apenas 5 minutos, pero merece la pena.

El aparcamiento es gratuito.

2. Hraunfossar

A pocos minutos se encuentran las cascadas de Hraunfossar, uno de los conjuntos más singulares de Islandia. El agua emerge directamente de las cornisas de roca volcánica, filtrándose desde antiguos campos de lava hasta caer suavemente al río Hvítá.
La zona cuenta con senderos cómodos y miradores, por lo que la visita puede durar entre 30 minutos y 1 hora, dependiendo del ritmo.

3. Hvítanes

Continuamos hacia Hvítanes, una parada tranquila y poco conocida donde encontramos un bonito lago y un puente de madera. Es un lugar perfecto para descansar unos minutos, hacer fotos y disfrutar del silencio antes de dirigirnos hacia la capital. Solo se puede ver desde algo lejos, ya que se encuentra dentro de una finca que no se puede entrar.

3. Helgufoss

Antes de llegar a Reikiavik hacemos una última parada natural en Helgufoss, una cascada situada relativamente cerca de la capital.
El paseo hasta la cascada es agradable y la visita completa suele llevar entre 30 y 60 minutos, ideal como despedida de la naturaleza islandesa.

El aparcamiento es gratuito.

4. Reikiavik

Llegamos finalmente a Reikiavik, una capital pequeña, colorida y muy fácil de recorrer a pie:

  • Hallgrímskirkja, la catedral más emblemática de Islandia, destaca por su arquitectura inspirada en las columnas de basalto. Horario de visita: todos los días de 9:00 a 17:00.
  • El Viajero del Sol (Sólfar) es una escultura junto al mar que simboliza la exploración y los viajes.
  • La Casa Höfði, situada cerca de la costa, fue escenario en 1986 de la histórica reunión entre Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov, clave para el final de la Guerra Fría.
  • Harpa, el moderno edificio de conciertos, se encuentra entre el Puerto Viejo y el Viajero del Sol. Su fachada de cristal es espectacular a cualquier hora del día.
  • En el Puerto Viejo, los fines de semana se instala un mercadillo y también es el punto de salida de excursiones para ver frailecillos.
  • Muy cerca está Bæjarins Beztu Pylsur, el famoso puesto de perritos calientes visitado por Bill Clinton. La verdad que muy ricos y nada caros.
  • Paseamos por Laugavegur, la calle principal, llena de tiendas y fachadas de colores, junto con Austurstræti, Lækjargata y Skólavörðustígur.
  • Subimos hasta Perlan, un edificio de más de 25 metros de altura que alberga un museo y ofrece una vista panorámica de la ciudad desde su cuarta planta.
  • En la plaza Austurvöllur encontramos terrazas, el Parlamento islandés, la Catedral Luterana y la estatua de Jón Sigurðsson.
  • Terminamos el paseo urbano en el lago Tjörnin, rodeado de casas con encanto y muy cerca del Ayuntamiento, la Galería Nacional y la iglesia Fríkirkjan.

Nosotros aparcamos dentro de un parking de pago.

5. Grindavík

Por la tarde ponemos rumbo al pueblo de Grindavík, una localidad pesquera cercana a la península de Reykjanes. Es una parada muy interesante e impactante, ya que el pueblo está inmerso en lava solidificada con todavía calor que la puedes encontrar por las calles, zonas cortadas, casas precintadas y totalmente vacías donde se puede ver que la gente abandonó todo cuando el volcán erupcionó. No es un pueblo fantasma, ya que todavía sigue viviendo gente, pero no mucha.

En la carretera principal se encuentran unos paneles donde cuentan la historia del pueblo con las erupciones del volcán.

6. Blue Lagoon

Llegamos a la Blue Lagoon, el broche de oro del viaje. Sumergirse en sus aguas geotermales de color azul lechoso, rodeados de lava volcánica, es la mejor forma de relajarse tras diez días recorriendo Islandia.

Enlace ruta: https://maps.app.goo.gl/vAvHK5PK8TM7e8W99

Islandia, un viaje que se queda contigo.

Recorrer Islandia durante diez días ha sido mucho más que completar una ruta o tachar lugares de una lista. Ha sido un viaje de contrastes constantes, donde en apenas unos kilómetros hemos pasado de glaciares inmensos a playas de arena negra, de zonas geotérmicas humeantes a fiordos silenciosos, y de cascadas salvajes a pueblos tranquilos de casas de colores.

Cada día nos ha regalado paisajes completamente distintos, pero todos con un denominador común: la sensación de estar en un lugar vivo, donde la naturaleza marca el ritmo y el ser humano simplemente se adapta. Caminar entre placas tectónicas, ver icebergs flotar en lagunas glaciares, contemplar volcanes, observar ballenas, focas o frailecillos y terminar el viaje sumergidos en aguas termales ha sido una experiencia difícil de igualar.

La ruta alrededor de la isla, incluyendo zonas menos visitadas como los Fiordos del Oeste, el norte y la península de Snæfellsnes, nos permitió descubrir una Islandia más auténtica, tranquila y salvaje. Las largas carreteras, los cambios repentinos de clima y las paradas improvisadas se convirtieron en parte esencial del viaje, recordándonos que aquí lo importante no es solo el destino, sino el camino.

Islandia no es un viaje cómodo ni predecible, pero sí profundamente impactante. Exige respeto, planificación y paciencia, pero a cambio ofrece una conexión con la naturaleza difícil de encontrar en otros lugares del mundo. Es uno de esos destinos que no se olvidan al volver a casa, porque deja huella en la memoria y despierta unas ganas irrefrenables de regresar.

Si estás pensando en viajar a Islandia, hazlo sin miedo, con tiempo y con la mente abierta. Porque más allá de las fotos, los paisajes y las cascadas, Islandia es una experiencia que se vive y se siente, y que, de una forma u otra, siempre se queda contigo.

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